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Servir a los más insignificantes

El video mostraba a un hombre arrodillado junto a una autopista concurrida durante un incendio forestal fuera de control. Golpeaba las manos y le rogaba a algo que se acercara. ¿Qué era? ¿Un perro? Poco después, apareció un conejo en la imagen. El hombre recogió al asustado animalito y corrió a un lugar seguro.

Ver la luz

En las calles de Los Ángeles, un hombre sin techo que luchaba contra las adicciones entró en una misión de rescate para pedir ayuda. Así comenzó el largo recorrido de Brian para recuperarse.

Fuerza del segundo aliento

A los 54 años, participé de la maratón de Milwaukee con dos objetivos: terminar la carrera y hacerlo en menos de cinco horas. Mi tiempo habría sido asombroso si la segunda mitad del recorrido hubiese ido tan bien como la primera. Pero la carrera era extenuante, y el segundo aliento que esperaba nunca llegó. Cuando crucé la línea de llegada, mi paso firme se había tornado en una caminata dolorosa.

Limpieza total

No podía creerlo. Un bolígrafo de tinta azul se había escondido entre mis toallas blancas y había sobrevivido a la lavadora, pero explotó en la secadora. Había manchas azules horribles por todas partes. Mis toallas estaban arruinadas. No hubo blanqueador que pudiera de remover esas oscuras manchas.

¿Quién es ese?

Un hombre instaló una cámara de seguridad fuera de su casa y revisó el equipo para asegurarse de que funcionaba. Se alarmó al ver una figura fornida y vestida de negro en el patio. Observó detenidamente para ver qué hacía. Sin embargo, el intruso le resultaba conocido. Finalmente, se dio cuenta de que no era un extraño, ¡sino una grabación de sí mismo!

El velo rasgado

Era un día triste y sombrío en las afueras de Jerusalén. En una colina fuera de los muros de la ciudad, un Hombre que había atraído multitudes de seguidores fervientes durante los últimos tres años colgaba abandonado y dolorido sobre una rústica cruz de madera. Muchos lloraban y se lamentaban. La luz del sol dejó de brillar al mediodía. Y el intenso sufrimiento de aquel Hombre terminó cuando clamó en voz alta: «Consumado es» (Mateo 27:50; Juan 19:30).

En aquel momento

La puerta de la ambulancia estaba por cerrarse… conmigo adentro. Afuera, mi hijo llamaba por teléfono a mi esposa. En medio de mi confusión, lo llamé. Cuando él recuerda aquel momento, cuenta que dije lentamente: «Dile a tu mamá que la amo mucho».

Florecer como una flor

Mi nieto menor tiene solo dos meses, pero cada vez que lo veo, observo pequeños cambios. Hace poco, mientras lo arrullaba, ¡me miró y sonrió! De pronto, empecé a llorar. Quizá era una mezcla de alegría y el recuerdo de la primera sonrisa de mis propios hijos; que fue hace mucho, pero que lo siento como si fuera ayer. Algunos momentos son así: inexplicables.

Celebrar la creatividad

Una medusa rara vez vista se mecía con la corriente del océano cerca de la costa de Baja California. Su cuerpo brillaba con matices fluorescentes azules, púrpuras y rosados contra el fondo de agua oscura, mientras sus tentáculos se movían elegantemente para impulsarse. Al mirar este video asombroso de National Geographic, reflexionaba en cómo había escogido Dios el diseño específico de esta hermosa criatura gelatinosa. Él también diseñó los otros 2.000 tipos de medusas que se han identificado hasta octubre de 2017.

Las marcas de una amistad

Cuando era niño, me gustaba tomarme de la mano de mi padre y caminar con él por lugares llenos de gente. Él era mi padre y mi amigo, ya que en la cultura de Ghana, tomarse de la mano es una señal de amistad verdadera. Mientras caminábamos, hablábamos de diversos temas. Cada vez que me sentía solo, encontraba consuelo en mi padre. ¡Cuánto valoraba su compañía!