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Articles by Winn Collier

Liberados de nuestra jaula

Cuando salía a caminar, el escritor Martin Laird solía encontrar a un hombre que llevaba cuatro terrier Kerry Blue. Tres corrían desenfrenados por los campos, pero uno permanecía cerca de su dueño, corriendo en pequeños círculos. Cuando Laird por fin se detuvo y preguntó sobre ese comportamiento extraño, el hombre le explicó que era un perro rescatado que había pasado la…

Guiar a los niños a Dios

Un ateo declarado cree que es inmoral que los padres enseñen religión a sus hijos como una verdad confirmada. Incluso declara que quienes lo hacen están cometiendo abuso infantil. Aunque estas opiniones son extremas, sí oigo que algunos padres vacilan en alentar a sus hijos hacia la fe. Mientras que la mayoría deseamos influir en ellos en relación a política,…

Dios esperó

Cuando Denise Levertov tenía solo doce años —antes de convertirse en una renombrada escritora—, tuvo la iniciativa de enviarle un paquete con poesías al gran poeta T. S. Eliot. Sorprendentemente, Eliot le envió dos páginas manuscritas, alentándola. En el prólogo de The Stream and the Sapphire [El manantial y el zafiro], ella explicó cómo los poemas «trazaban [su] paso del…

Semillas de gracia

Durante casi 40 años, un hombre en la India ha trabajado para dar vida a un páramo arenoso. Al ver cómo la erosión y los cambios en los ecosistemas habían destruido la isla fluvial que amaba, comenzó a plantar un árbol tras otro: bambú y algodón. Ahora, bosques frondosos y una abundante fauna ocupan más de 500 hectáreas. Sin embargo, el hombre insiste en que él no provocó ese renacimiento, sino que lo atribuye a la forma maravillosa en que está diseñada la naturaleza, cuyos vientos llevan las semillas a terrenos fértiles. Las aves y los animales también participan en la siembra, y los ríos ayudan a que las plantas y los árboles crezcan.

El actor principal

Una vez, escuché sobre un estudiante que tomaba clase de homilética en un prestigioso seminario. Este joven un poco presumido dio su sermón con elocuencia y una evidente pasión. Luego, se sentó satisfecho, y el profesor hizo una pausa antes de expresar su devolución. «Ese sí que fue un sermón poderoso —dijo—. Bien organizado y conmovedor. El único problema es que Dios no fue el tema de ni siquiera una de tus frases».

Caminar hacia atrás

Flannery O’Connor, quien llegó a ser una aclamada escritora estadounidense, también atrajo la curiosidad de muchos porque a los seis años de edad y en la granja de su familia, le enseñó a su gallina a caminar hacia atrás. Este suceso, además de resultarme novedoso, me pareció una metáfora perfecta. Debido a su sensibilidad literaria y sus convicciones espirituales, Flannery pasó 39 años de su vida caminando hacia atrás: pensando y escribiendo en dirección contraria a la cultura reinante. Todos quedaban totalmente desconcertados por la forma en que sus temas bíblicos iban en contra de las perspectivas religiosas esperadas.

Una historia triste

Aunque es lamentable, el mal que estuvo escondido largo tiempo bajo la alfombra —el abuso sexual de mujeres por hombres con poder sobre ellas— ha salido a la luz. Se me hundió el corazón al escuchar un titular tras otro con pruebas sobre abuso ejercido por dos hombres que admiraba. Y la iglesia no ha sido inmune a estos asuntos.

Volver a unir las cosas

En un documental sobre su vida, el autor Wendell Berry habla de cómo el divorcio describe la condición de nuestro mundo. Estamos divorciados unos de otros, de nuestra historia, de nuestra tierra. Las cosas que deberían estar completas están separadas. Cuando le preguntaron sobre qué deberíamos hacer respecto a esta triste realidad, dijo: «No podemos recomponerlo todo de una vez. Solo tomamos dos cosas y las unimos». Volvemos a unir dos cosas que están separadas.

Dios es más grande

Giles Kelmanson, un guardaparques sudafricano, describió una escena increíble: dos tejones de la miel peleando contra seis leones. Aunque los leones eran más, los tejones rehusaban retroceder ante los feroces depredadores diez veces más grandes que ellos. Los leones pensaron que la caza sería fácil, pero el video muestra a los tejones yéndose con un andar fanfarrón.

Destruir el velo

Un brutal accidente automovilístico dejó a Mary Ann Franco completamente ciega. «Lo único que podía ver era oscuridad», explicó Franco. Veintiún años más tarde, se lesionó la espalda en una caída. Cuando despertó de la cirugía, ¡había recuperado la vista milagrosamente! El neurocirujano insistió en que no había explicación científica para su visión restaurada. La oscuridad que parecía tan definitiva dio paso a la belleza y la luz.