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Articles by Monica La Rose

Ver la grandeza de Dios

En su soneto La grandeza de Dios, el poeta Gerard Manley Hopkins celebra las innumerables formas en que la creación está «cargada» de «la grandeza de Dios». Describe la impresionante gloria de Dios como una llama que centellea «como un papel de aluminio sacudido». Pero si la belleza de Dios es tan vibrante, ¿por qué tantos no la perciben? Hopkins sugirió que una razón es que la humanidad ha cubierto todo con «la mancha» y «el olor del hombre», impidiendo que muchos vean más allá de sí mismos.

Dios, nuestro proveedor

En 2024, el adolescente Keegan se emocionó al pescar un barramundi de sesenta centímetros. Pero su emoción se convirtió en euforia cuando su hermanita le señaló una etiqueta en el pez: pescarlo valía un millón de dólares como parte de una competencia de pesca en Australia. El evento anual se celebra desde 2015; Keegan fue el primero en ganar el codiciado premio mayor.

Una ofrenda para Jesús

«Alzo mis ojos; ensombrecidos por la pena, no veo las colinas que perduran», escribió la poetisa Christina Rosetti en su conmovedor poema Una mejor resurrección. Allí describe que se siente «insensible al temor o a la esperanza». Pero se aferró a una esperanza más profunda que su desesperación. Aunque no veía «brote ni verde» que apuntara a la obra renovadora de la resurrección de Cristo en su vida, confesó: «Más se alzará»; y oró: «Álzate en mí, Jesús».

Vivir para Jesús

En 2023, la policía de Kenia intervino para detener lo que se ha llamado la «Masacre de Shakahola», en la que cientos de personas murieron tras seguir las órdenes del líder de una secta, quien les pidió que ayunaran hasta morir para encontrarse con Jesús. El líder había prometido que él también dejaría la tierra de esa manera después de que sus seguidores lo hicieran. Tras su arresto, negó haber enseñado eso.

Un corazón ensanchado

En sus Confesiones, Agustín luchó con la idea de cómo era posible que Dios se relacionara con él. ¿Cómo podía el que creó el universo entrar en algo tan pequeño y pecador como su corazón? Pero le rogó a Dios que lo hiciera posible: «La casa de mi alma es estrecha. Ensánchala para que puedas entrar. ¡Está en ruinas! ¡Repárala! Contiene cosas que ofenderían tus ojos. Lo confieso y lo sé. Pero ¿quién la limpiará, o a quién clamaré sino a ti?».

Decidir hacer menos

Cuando pensamos en los propósitos de Año Nuevo, probablemente nos venga a la mente una lista de grandes ambiciones que rara vez cumplimos (el 80 % de esos propósitos ya se abandonaron a mediados de febrero). La autora Amy Wilson sugiere que sería mejor rechazar por completo «la idea de que debemos repararnos a nosotros mismos antes de que nuestras vidas puedan mejorar». Sugiere que, en lugar de sumar compromisos, veamos el nuevo año como una oportunidad para hacer menos, para finalmente «empezar a decir que no» a algunos de esos «compromisos desmesurados y constantes que consumen nuestro tiempo y energía sin aportarnos mucho a cambio».

No lo hagas solo

Mientras abría las instrucciones para ensamblar la estantería, con montones de tablas y herramientas esparcidas por el suelo, vi unos diagramas explicativos sobre qué hacer y qué no hacer. Uno, marcado con una gran «X» en la parte superior, mostraba a una persona mirando desconcertada una pila de tablas y herramientas, parecida a mí unos minutos antes. A la derecha, aparecía la forma «correcta» de ensamblarla. ¿La única diferencia? Había una segunda persona. Ahora ambas figuras sonreían mientras trabajaban juntas.

Vivir con Jesús

El médico Christian Ntizimira sintió el llamamiento de Dios para brindar cuidados paliativos en áreas desfavorecidas de su país natal, Ruanda. Sus colegas solían pasar por alto el valor de dicho cuidado porque «esos pacientes ya se consideraban sin esperanza». Pero Ntizimira descubrió que, para los pacientes y sus familiares, su «presencia renovaba la esperanza cuando todo parecía perdido». Su trabajo se basaba en la convicción de que la muerte y la vida de Jesús pueden transformar cómo enfrentamos la muerte, porque «la muerte de Cristo es la fuente de la vida».

Dios entiende

En el «Diccionario de penas oscuras», John Koenig ofrece una colección de nuevas palabras, cada una inventada para dar nombre a sentimientos complicados para los que antes no teníamos un término. Incluye palabras como dés vu, «la conciencia de que este momento se convertirá en un recuerdo», y onism, «la frustración de estar atrapado en un solo cuerpo que habita en un solo lugar en un momento dado». Koenig dice que su misión es arrojar luz sobre todas las experiencias únicas y extrañas de ser humano, para que las personas puedan sentirse menos solas cuando las atraviesan.

Ver con el corazón de Dios

Después de celebrar en su tranquilo pueblo natal los trece años de Chantale, un tiroteo rompió la pacífica noche. Ella y sus hermanos corrieron al bosque, obedeciendo la desesperada orden de su madre de esconderse. Se acurrucaron toda la noche bajo la protección de un árbol. «El sol apareció por la mañana, pero nuestros padres no», cuenta Chantale. Ahora eran huérfanos y refugiados, junto a decenas de miles en un campo de refugiados.