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Escoger la esperanza

Soy una entre millones que padecen TAE [trastorno afectivo estacional], una clase de depresión común en lugares con poca luz del sol por el invierno. Cuando empiezo a temer que la congelada calamidad del invierno no terminará nunca, busco ansiosamente evidencias de que días más largos y temperaturas más cálidas se acercan.

Oraciones en la playa

Durante un viaje para celebrar nuestro 25.° aniversario, mi esposo y yo leíamos nuestras Biblias en la playa. Cuando los vendedores pasaban y nos ofrecían sus mercancías, les agradecíamos, pero no compramos nada. Uno de ellos, Fernando, sonrió ante mi negativa e insistió en que compráramos regalos para los amigos. Después de rechazar su invitación, él tomó las cosas y empezó a irse… aún con una sonrisa. «Oro a Dios para que bendiga su día», le dije.

Esforzado y valiente

Cada noche, cuando Caleb cerraba los ojos, sentía que la oscuridad lo envolvía. Habitualmente, el silencio de su cuarto se interrumpía con el crujido de su casa de madera en Costa Rica. Los murciélagos en el ático empezaban a volar. Su madre le había puesto una luz de noche, pero el niño seguía temiéndole a la oscuridad. Una noche, su padre colocó un versículo bíblico al pie de su cama. Decía: «Esfuérzate y sé valiente. No temas […], que yo soy el Señor tu Dios, y estaré contigo» (Josué 1:9). Caleb dejó esa promesa de Dios en su cama hasta que fue a la universidad.

Sobrevivir a la sequía

En 2019, un suburbio de Victorville, California, quedó sepultado bajo cardos rodadores empujados por fuertes vientos desde el desierto Mojave. Estas plantas pueden alcanzar 1,80 metros de altura; algo formidable cuando se suelta de sus raíces para «rodar» con el viento y esparcir sus semillas.

¿Buen tiro?

Cuando Bambi, de Walt Disney, fue reeditada, madres y padres evocaron con sus hijos recuerdos de su niñez. Una joven madre, cuyo esposo era amante de la caza y tenía trofeos impresionantes, fue una de ellos. Junto con sus hijos, expresó su conmoción cuando Bambi perdió a su madre tras el disparo de un cazador. Hasta hoy, en los encuentros familiares, le recuerdan la vergüenza que pasó cuando, con total inocencia, su hijito exclamó en el cine: «¡Buen tiro!».

Día de lavado

Mientras conducía por una zona de bajos recursos cerca de su iglesia, el pastor Chad Graham comenzó a orar por sus «vecinos». Cuando notó una pequeña tienda para lavar ropa, entró para mirar y vio que estaba llena de clientes. Uno le pidió una moneda para activar la lavadora. Ese breve pedido dio inicio a un «Día de lavado» semanal patrocinado por su iglesia. Los miembros donan monedas y jabón, oran con los clientes y ayudan financieramente al dueño del lugar.

¿Qué problema tiene el mundo?

Suele decirse que el periódico The Times, de Londres, preguntó a los lectores al comienzo del siglo xx: ¿Qué problema tiene el mundo?

Cicatrices de oro

En Holanda, un grupo de diseñadores de moda ofrecen un taller de «reparaciones en oro». Inspirados en la técnica japonesa Kintsugi, que repara porcelanas rotas con laca rociada de oro, los participantes remiendan la indumentaria haciendo resaltar el arreglo en lugar de disimularlo. Llevan «una prenda preferida, pero rota, y la remiendan con oro». El resultado del arreglo es un adorno: una «cicatriz de oro», que resalta los lugares donde la ropa estaba desgarrada o raída.

Más fuerte que el odio

Veinticuatro horas después de la trágica muerte de su madre, Chris expresaba estas poderosas palabras llenas de gracia: «El amor es más fuerte que el odio». Junto con otras ocho personas, ella había sido asesinada en un estudio bíblico de los miércoles por la noche en Carolina del Sur. ¿Qué moldeó de tal manera la vida de este joven para que esas palabras fluyeran de sus labios y su corazón? Chris es un creyente en Cristo cuya madre había «amado a todos con todo el corazón».

Escuchar más allá de las estrellas

Imagina la vida sin teléfonos celulares, wifi, GPS, Bluetooth u hornos microondas. Así es en Green Bank, un pequeño pueblo de West Virginia, conocido como «el pueblo más silencioso de Estados Unidos». Allí también se encuentra un observatorio con el radiotelescopio dirigible más grande del mundo. Este extremadamente sensible telescopio necesita «silencio» para «escuchar» las ondas radiales que emiten naturalmente el movimiento de púlsares y galaxias en el espacio profundo.