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Presencia navideña

«Ningún oído acaso perciba su venir, mas el de humilde corazón le habrá de recibir». Estas palabras del muy amado himno de Phillips Brooks, Oh, aldehuela de Belén, apuntan a la esencia misma de la Navidad. Jesús vino a nuestro mundo quebrantado para rescatarnos de nuestro pecado y darles a todos los que ponen su fe en Él una relación nueva y vital con Dios.

Estar allí

Cuando Gina, una empleada de un parque temático, vio que Renzo caía al suelo llorando, fue corriendo a ayudar. Renzo, un niño autista, lloraba porque había esperado todo el día para disfrutar de un juego que acababa de romperse. En lugar de insistirle que se parara o se tranquilizara, Gina se sentó en el suelo con él, comprendiendo sus sentimientos y dándole tiempo para que llorara.

Dar lo mejor que tenemos

Cuando entramos al refugio para personas sin techo, nos quedamos mirando las pilas de zapatos donados. El director había invitado a nuestro grupo de jóvenes a clasificar las montañas de calzado usado. Pasamos la mañana uniendo los pares y alineándolos en filas en el suelo. Terminamos tirando más de la mitad de los zapatos porque estaban demasiado dañados como para que alguien los usara. Aunque el refugio no podía evitar que las personas donaran cosas en mal estado, se negaba a distribuir zapatos rotos.

Dulce otra vez

Las costumbres nupciales en Rusia están llenas de belleza y significado. Una de ellas se lleva a cabo durante la fiesta de bodas, cuando el maestro de ceremonias propone un brindis en honor a la pareja. Todos beben un sorbo de su copa levantada y gritan: «¡Gor’ko! ¡Gor’ko!», que significa: «¡Amargo! ¡Amargo!». Entonces, los recién casados deben levantarse y besarse para que la bebida recupere su dulzura.

Respiración y brevedad

Mi mamá, mis hermanas y yo esperábamos junto a la cama de mi papá, mientras su respiración se hacía cada vez menos profunda y frecuente… hasta que cesó por completo. A mi papá le faltaban apenas unos días para cumplir 89 años cuando se deslizó tranquilo a la vida más allá, donde Dios lo esperaba. Su partida nos dejó un vacío donde él solía habitar. Sin embargo, tenemos la esperanza de que nos volveremos a reunir.

Enfrentar la batalla

Hace poco, me encontré con un grupo de amigos. Parecía que todos estaban enfrentando alguna batalla significativa. Dos de nosotros teníamos padres con cáncer, uno tenía un hijo con un trastorno alimentario, otro amigo sufría un dolor crónico y otro se enfrentaba a una cirugía importante. Parecía demasiado para un grupo de personas de entre 30 y 50 años.

Dar gracias siempre

En el siglo xvii, Martin Rinkart sirvió como clérigo en Sajonia, Alemania, durante más de 30 años, en una época de guerra y plaga. Un año, estuvo al frente de más de 4.000 funerales —incluido el de su esposa—, y por momentos, su familia pasó hambre. Aunque podría haber desesperado, su fe en Dios permaneció fuerte y daba gracias continuamente. Incluso, derramó su gratitud en Nun danket alle Gott, la canción que se transformó en el conocido himno «De boca y corazón a Dios agradecemos».

Todo aquel

El país de El Salvador ha honrado a Jesús al colocar una escultura de Él en el centro de su ciudad capital. «El Divino Salvador del Mundo» se levanta alta en medio de una rotonda y comunica reverencia al Señor.

La enseñanza de los pavos

¿Sabes cómo se llama un grupo de pavos? Se llama «averío». ¿Por qué escribo sobre los pavos? Porque acabo de volver de un fin de semana en una cabaña de montaña. Cada día, me maravillaba ante la fila de pavos que desfilaban por nuestro porche.

Espacio para mí

Era un veterano militar entrado en años, tosco y mal hablado. Un día, un amigo le preguntó por sus creencias espirituales. Él respondió con desdén: «Dios no tiene lugar para alguien como yo».