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Articles by Holtz Adam

¿Escapar o tener paz?

«ESCÁPATE», anuncia el cartel brillante de la tienda de jacuzzis. Capta mi atención y me hace pensar. Con mi esposa, hablamos de comprar uno… algún día. ¡Sería como estar de vacaciones en el patio de casa! Excepto por la limpieza y la factura de electricidad. Entonces, de repente, la escapada anhelada comienza a sonar como algo de lo cual necesito escapar.

Un día más cerca de la Navidad

El período posterior a la Navidad puede ser deprimente. Los regalos ya se abrieron. Hay que retirar el árbol y las luces. Nos espera un desabrido enero… y de repente, la Navidad —y la anticipación emocionante que trae aparejada— parece algo lejano.

Las «mermas»

Todo comenzó con picazón en la garganta. Uyyy, pensé. Luego, resultó ser gripe. Y ese fue solo el comienzo de una afección bronquial. La gripe se transformó en una tos fuerte y seca —sí, esa tos—, y esa se convirtió en neumonía.

Acurrucarse

«Papi, ¿me leerías algo?», me preguntó mi hija. No es inusual que un hijo le pida eso a un padre. Pero mi hija ya tiene once años. Ya no me pide que le lea como cuando era más pequeña. «Claro que sí», contesté feliz, y ella se acurrucó junto a mí en el sofá.

Tormentas de miedo

En una publicidad, una mujer le pregunta a alguien que mira televisión: «¿Qué estás buscando, Marcos?». «Una versión de mí mismo que no tome decisiones basadas en el miedo», respondió seriamente; ¡sin darse cuenta de que ella solo quería saber qué programas le gustaban!

Podado para crecer bien

Mientras miraba posarse una abeja sobre una vincapervinca, me maravillé ante el color de las exuberantes ramas. Los brotes azul brillante atraían tanto la mirada como las abejas. El otoño pasado, dudé de que volviera a florecer. Cuando mis suegros la podaron hasta el tronco, supuse que querían descartarla. Pero ahora, veía el radiante resultado de aquella poda que me pareció brutal.

Moverse a la velocidad de Jesús

Hace poco, mi auto se averió. El taller estaba cerca de casa, así que decidí volver caminando. Pero cuando llegué a paso lento a un cruce atestado, noté algo: todos se movían sumamente rápido. Y los automóviles más rápido aún.

La enseñanza de los pavos

¿Sabes cómo se llama un grupo de pavos? Se llama «averío». ¿Por qué escribo sobre los pavos? Porque acabo de volver de un fin de semana en una cabaña de montaña. Cada día, me maravillaba ante la fila de pavos que desfilaban por nuestro porche.

Un corazón de cantante

La canción de alabanza se deslizó escaleras abajo… a las 6:33 un sábado por la mañana. Pensé que no había nadie despierto, pero la voz aguda de mi hija menor demostró que estaba equivocado. Acababa de despertarse, pero ya había una canción en sus labios.

Hacer las paces con la aflicción

Estábamos llegando a casa cuando lo vi: la aguja de la temperatura del auto subía rápidamente. Cuando nos detuvimos, apagué el motor y bajé. Salía humo del capó y el motor hervía. Moví el auto unos centímetros y encontré un charco abajo: aceite. De inmediato supe lo que había pasado: la junta de culata había estallado.