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Palabras refrescantes

Desde la cocina, mi hija exclamó: «¡Mamá, hay una mosca en la miel!». Le contesté en broma con un conocido dicho: «Más moscas se atrapan con miel que con hiel». Aunque era la primera vez que (accidentalmente) atrapaba una mosca con miel, la sabiduría de este moderno proverbio me llevó a citarlo: es más probable que persuadan a las personas los pedidos amables que una actitud amargada.

No más prejuicios

Hace años, Julie Landsman hizo una prueba para trompista principal de la Orquesta Metropolitana de Ópera de Nueva York, que se realizó detrás de una cortina para evitar prejuicios en los jueces. Landsman ganó, pero cuando salió de detrás de la cortina, algunos de los jueces, todos hombres, se fueron caminando y le dieron la espalda. Al parecer, buscaban otra clase de persona.

Lugares extraños

Dios, ¿qué está pasando? ¿Este es tu plan para nosotros?

Pronto para oír

Sentí palpitaciones cuando iba a abrir mi boca para refutar las acusaciones de una querida amiga. Lo que yo había publicado en línea no tenía nada que ver con ella, como ella había supuesto. Pero antes de contestar, susurré una oración. Entonces, me calmé y escuché el dolor que reflejaban sus palabras. Era claro que había algo profundo y que estaba muy dolida. Mi necesidad de defenderme desapareció al decidir ayudarla a enfrentar su dolor.

De fragmentos a belleza

Mi esposa, Miska, tiene un collar y unos aretes de Etiopía. Su sencilla elegancia revela una genuina labor artística. Sin embargo, lo más asombroso de esos adornos es su historia. Tras décadas de un conflicto feroz y una guerra civil, la geografía de ese país está inundada de fragmentos de cascarones y cartuchos de artillería. Como un acto de esperanza, los etíopes rastrean la tierra incendiada para limpiarla y los artesanos tallan joyas con esos restos.

El foco correcto

Conocíamos a Kha desde hacía más de un año. Formaba parte de nuestro grupo pequeño de la iglesia que se reunía semanalmente para compartir lo que habíamos aprendido sobre Dios. Una noche, mencionó haber competido en las Olimpíadas. Fue tan al pasar que casi no lo noté. Casi. Oh sorpresa… ¡me enteré de que conocía a un atleta que había competido por la medalla de bronce! No podía entender que no lo hubiera mencionado antes, pero para Kha, si bien esa era una parte especial de su historia, cosas más importantes eran vitales para su identidad: su familia, su comunidad y su fe.

Gota a gota

«En todo / buscamos maneras agradables de servir a Dios», escribe la creyente del siglo xvi Teresa de Ávila. Reflexiona de manera dolorosa en cómo buscamos mantener el control a través de métodos más fáciles y «agradables» en lugar de consagrarnos por completo a Dios. Tendemos a desarrollar lenta, tentativa y reticentemente nuestra plena confianza en Él. Y por eso, Teresa confiesa: «A medida que entregamos nuestras vidas a ti / poco a poco, / debemos estar contentos / de recibir tus dones gota a gota, / hasta que hayamos consagrado nuestras vidas completamente a ti».

Clamar a Dios

En su libro Adopted for Life [Adoptado de por vida], el Dr. Russell Moore describe el viaje de su familia a un orfanato para adoptar a un niño. Cuando entraron en la guardería, el silencio era sorprendente. Los bebés nunca lloraban, y no porque nunca necesitaran nada, sino porque habían aprendido que a nadie le importaba lo suficiente como para responder.

El amor protector de Dios

Una noche de verano, las aves cerca de casa prorrumpieron en un chirrido caótico, que se agudizó mientras lanzaban llamados penetrantes desde los árboles. Por fin nos dimos cuenta del motivo: al caer el sol, un halcón grande voló desde la copa de un árbol, haciendo que las aves se dispersaran frenéticas y dando la alarma mientras huían del peligro.

Lavar los pies… y los platos

Cuando cumplieron 50 años de casados, Charley y Jan desayunaron en un café con su hijo Jon. Ese día, el restaurante tenía poco personal: solo un encargado, la cocinera y una joven que hacía de recepcionista, camarera y limpiando las mesas. Cuando terminaron de desayunar, Charley les preguntó a su esposa e hijo: «¿Tienen algo importante que hacer en las próximas horas?». Contestaron que no.