Camino de Santidad
Después de que a Julia le diagnosticaran demencia de inicio temprano, ya no podía leer la Biblia con facilidad, así que empezó a escucharla. Sus pasajes tienen ahora un significado nuevo para ella, ya que a veces se pierde o desvaría con animales salvajes. Cuando se siente desorientada y temerosa, recibe el consuelo de Dios al oír a Isaías hablar del «Camino de Santidad» reservado para «el que anduviere en este camino» (Isaías 35:8). Allí no habrá necios malvados «ni fieras»; es solo «para que caminen los redimidos», aquellos a quienes Dios rescata (v. 9).
Dar de las dádivas de Dios
La generosidad de Esteban siempre me sorprendió. A menudo, compraba comidas y regalos para los miembros ancianos de la iglesia, los que limpiaban en su vecindario o cualquier persona que necesitara ánimo.
Servir codo a codo
La librería Serendipity, muy popular en Chelsea, Michigan, necesitaba expandirse. La dueña encontró un edificio más grande a solo una cuadra. Como quería mudarse rápidamente, sin cerrar la tienda ni tener que empacar todos los libros, pidió ayuda a la comunidad. ¡Se presentaron más de trescientas personas! Hombro con hombro, formaron una cinta transportadora humana y pasaron los libros de una persona a otra, trasladando 9.100 libros en menos de dos horas. La dueña dijo: «[La librería] es realmente parte de la comunidad, y [la gente] la hace propia». Todos trabajaron con entusiasmo, codo a codo.
Depender de la fortaleza de Dios
El tungsteno es una especie de paradoja. Tiene la mayor resistencia a la tracción de cualquier elemento puro, lo que lo hace extremadamente difícil de romper. Pero el sitio web Mead Metal señala: «En términos de resistencia al impacto, el tungsteno es débil; es un metal frágil conocido por romperse al recibir un golpe». Es fascinante que el metal natural más fuerte sea también tan débil y quebradizo.
Temporadas de amor
El reconocido paisajista holandés Piet Oudolf dice que las flores no tienen que florecer para ser hermosas. Aun en pleno invierno, sus galardonados diseños son famosos por su impresionante atractivo. Aunque algunos disientan, Oudolf afirma: «La belleza está en tantas cosas que uno no imagina. Al decir que amas las plantas que están muertas [dormidas], tienes un problema, porque a la gente no le gustan las plantas muertas».
Estar preparado para compartir
La adolescente se mantuvo firme. Mientras su grupo de la escuela visitaba un centro de rehabilitación para adicciones, Clara entabló conversación con un joven de veintitantos años que la superaba en tamaño. Hablaron sobre la fe.
Nuestro futuro con Cristo
Visitar Suiza había sido siempre el sueño de mi papá. Cuando le diagnosticaron demencia senil, mi mamá decidió acompañarlo mientras aún estaba físicamente apto. «Un día, mientras la nieve caía a nuestro alrededor en el monte Titlis —dijo ella—, vi en el rostro de tu padre una alegría profunda. Su sueño hecho realidad». Pero más tarde, lágrimas brotaron de mi mamá cuando mi papá preguntó: «¿Dónde estamos?».
La gloria y majestad de Dios
El techo del Banqueting House en Londres es magnífico. Fue pintado por Sir Peter Paul Rubens entre 1629 y 1634 por encargo del rey Carlos I para glorificar el reinado de su familia. En una de las pinturas, la diosa Minerva celebra los logros del padre de Carlos, el rey Jacobo I. En otra, Jacobo es llevado al cielo sobre las alas de un águila. Al mirar el techo, los invitados a los banquetes recibían un mensaje claro: reyes como Carlos y su padre eran virtualmente divinos.
Generosidad recíproca
Cuando Malena comenzó con dolores de cabeza frecuentes, se descubrió que tenía un tumor benigno en la glándula pituitaria. Era del tamaño de una ciruela y lo extirparon quirúrgicamente en 2003, y de nuevo en 2006, cuando reapareció. Luego, en 2017, cuando volvió por tercera vez, Malena se sometió a un tratamiento de radiación que le provocó la pérdida del cabello. Su hijo Mateo, de veintisiete años, decidió dejarse crecer el pelo para hacerle una peluca.
Recordar quiénes somos
Un empleado de un restaurante encontró a un hombre inconsciente junto a un contenedor de basura. Quemado por el sol, con picaduras de hormigas y signos de traumatismo, no recordaba quién era. Más tarde, se autodenominó «Benjamin Kyle», y vivió en un limbo durante más de una década. No podía trabajar, recibir beneficios ni recuperar su pasado. Su sanación comenzó cuando un grupo de desconocidos lo ayudó a redescubrir su identidad mediante pruebas genéticas e investigación. «Tengo una historia —dijo—. No soy simplemente un extraño que apareció de la nada».