Jesús: alimento para el alma
En el hogar afroamericano donde crecí, solía haber deliciosa comida soul. El término se originó a mediados de la década de 1960, cuando soul [«alma», en inglés] era una palabra común para describir la cultura afroamericana. El menú incluía pollo frito, macarrones con queso, verduras, batatas, pan de maíz y más. Los postres eran un extra: la tarta de durazno, con su irresistible sabor, era lo que más me gustaba. ¡Qué banquete!
Vidas ofrecidas a Dios
«Estoy agradecido a Dios por su bondad», dice la placa, «por permitirme participar en la construcción de esta gran carretera como marco para la magnífica imagen que Él creó». La inscripción se atribuye al ingeniero Samuel Lancaster en 1915, ubicada en un hermoso mirador escénico en la carretera que diseñó, la cual lleva a los viajeros por el impresionante desfiladero del río Columbia, con bosques, cascadas y rocosos acantilados.
Ser luz para Cristo
Cuando las escuelas de todo el mundo enviaron a sus estudiantes a casa durante la pandemia de coronavirus, sus edificios y estadios quedaron vacíos. Si bien reconocían que muchos estaban sufriendo aflicciones mayores debido al virus, los maestros buscaron formas de demostrar a sus alumnos que los extrañaban y alentarlos a seguir adelante en tiempos difíciles. Muchas escuelas iniciaron lo que llamaron el desafío «Sé la luz», en el cual encendían las luces del estadio vacío cada noche.
El tiempo de Dios
Hasta 1967, las unidades de tiempo se medían científicamente según patrones astronómicos: la rotación de la Tierra y su traslación alrededor del sol. Pero con el paso de los siglos, surgió un problema: la Tierra está desacelerando su órbita. Se descubrió que la unidad del segundo es más larga de lo que solía ser. Aunque el cambio es gradual, desde la época de Cristo, el mundo ha «perdido» un total de tres horas.
Sentarse con el sufrimiento
«Papá, me duele la cabeza». «Papá, tengo mucho frío». «Papá, ¿puedes frotarme los pies?».
El precio del compromiso
Un grupo de veintidós líderes cristianos viajó medio día para reunirse en secreto y aprender de un pastor que venía de otro país. Si los descubrían, el pastor sería deportado y ellos pasarían tres años en prisión. Dieciocho ya habían estado encarcelados por su fe en Jesús.
Rebelión y regreso
En El salvaje, una película de 1953, Marlon Brando protagoniza a Johnny Strabler, un líder problemático y taciturno de una banda de motociclistas. En una escena, una joven observa la chaqueta de un miembro de la banda con las iniciales B. R. M. C. Al enterarse de que la R significa «rebeldes», le toca el brazo a Brando y pregunta: «Oye, Johnny. ¿Contra qué te rebelas?». Y él responde: «Contra lo que se te ocurra».
La esperanza que brinda Jesús
Todo empezó con un email de un padre afligido. Había perdido a su hija en un accidente automovilístico y necesitaba escuchar a alguien que comprendiera su dolor desgarrador.
Satisfacción verdadera en Dios
Hace treinta años, participé en una actividad en un taller de desempleo que recuerdo hasta hoy. A mis compañeros despedidos y a mí nos invitaron a escribir nuestros discursos de jubilación. ¿Qué? Estábamos buscando empleo y lejos de la edad de jubilarnos. Pero la facilitadora explicó el propósito de la actividad: «Es probable que su discurso tenga poco que ver con su trabajo». Dijo que, aunque estuviéramos lamentando la pérdida de un empleo, nuestras vidas significaban mucho más que estar empleados.
Actos amorosos de Dios
En mi ciudad, el Grand Ideas Garden y la cárcel del condado están uno al lado del otro. A mi amiga Joann le encantaban ambos lugares: sentarse en el jardín, pensando en la bondad de Dios y su amor a Él por todo lo que había hecho en ella, y contarles a las mujeres en la cárcel cómo el Señor había liberado su vida después de muchas malas decisiones y de estar lejos de Él. A menudo, me hablaba de su pasión: su sueño de que todas las mujeres allí algún día entendieran y experimentaran personalmente el amor de Dios.