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Articles by Xochitl Dixon

Es hora de orar… de nuevo

Mientras entraba el auto al garaje, saludé a mi vecina y a su hijita. Con los años, la pequeña se había acostumbrado a nuestras charlas espontáneas que duraban más que los «pocos minutos» prometidos, y se convertían en reuniones de oración. Después de jugar un rato y entretenerse mientras su madre y yo hablábamos, se acercaba corriendo, nos tomaba de…

Dos es mejor

En 1997, en el Triatlón Ironman, en Hawái, dos mujeres luchaban para llegar a la meta. Exhaustas, perseveraban con piernas tambaleantes, hasta que ambas cayeron al suelo. Veinte metros antes de la llegada, una empezó a arrastrarse, seguida por la otra. La multitud rugía con aplausos. Tras llegar una de ellas y caer en brazos de sus asistentes, se dio…

Cuando la vida es difícil

Física, mental y emocionalmente agotada, me acurruqué en mi sillón. Con la guía de Dios, nos habíamos mudado de California a Wisconsin. Cuando llegamos, nuestro auto se  averió y estuvimos dos meses sin vehículo. Los problemas de movilidad por razones de salud, tanto de mi esposo como mío, nos dificultaban desempacar. Descubrimos que nuestra casa «nueva para nosotros», pero vieja, tenía problemas…

El mayor misterio

Antes de confiar en Jesús, había escuchado predicar el evangelio, pero luchaba con su identidad. ¿Cómo podía ofrecer perdonar mis pecados, cuando la Biblia dice que solo Dios puede hacerlo? Después de leer Hacia el conocimiento de Dios, de J. I. Packer, descubrí que yo no era la única que luchaba con esto. Packer sugiere que para muchos incrédulos, «la…

Entrega secreta

Un florero de vidrio transparente con lirios, tulipanes y narcisos recibió a Silvia en la puerta de su casa. Durante siete meses, un anónimo creyente en Cristo le enviaba flores. Cada mes, el regalo llegaba con una nota con versículos bíblicos alentadores, y firmado: «Con amor, Jesús».

Silvia compartió en Facebook fotos de estas entregas secretas. Las flores le daban…

Lavado por el amor

Una pequeña iglesia del sur de California reconoció una oportunidad de expresar el amor de Dios de forma práctica. Los creyentes en Cristo se reunieron en una lavandería para servir a la comunidad lavándoles la ropa a los pobres. Lavaban la ropa y la doblaban, y a veces, les daban comida caliente o bolsas con alimentos.

Caminar en el presente con Dios

En Mero Cristianismo, C. S. Lewis escribe: «Casi con toda certeza Dios no está en el tiempo. Su vida no consiste en momentos consecutivos. […]. Las diez y treinta, y cualquier otro momento desde el principio del mundo, para Dios siempre es el presente». Aun así, los períodos de espera suelen parecer interminables. Pero cuando aprendemos a confiar en Dios, el eterno Hacedor del tiempo, podemos aceptar que nuestra frágil existencia está segura en sus manos.

Un gracias sincero

En los preparativos para la primera entrevista de trabajo de mi hijo Xavier, mi esposo le dio una caja de tarjetas de agradecimiento para que las entregara después de reunirse con los posibles empleadores. Luego, simuló ser un entrevistador, usando sus décadas de experiencia como gerente, y le hizo preguntas a Xavier. Cuando terminaron, mi hijo colocó varias copias de su currículo en una carpeta, y sonrió cuando su padre le recordó lo de las tarjetas. «Sí, lo sé —contestó—; un gracias sincero me diferenciará de todos los otros candidatos».

Nunca pierdas la esperanza

Cuando a mi amiga le diagnosticaron cáncer, el médico le aconsejó que pusiera sus asuntos en orden. Me llamó llorando, preocupada por su esposo y sus hijos pequeños. Compartí su urgente pedido de oración con nuestros amigos en común. Luego nos alegramos cuando un segundo médico la alentó a no perder la esperanza y le aseguró que su equipo haría todo lo posible para ayudarla. Aunque tuvo días más difíciles que otros, se centró en Dios en vez de en las pocas probabilidades de mejorarse. Nunca se rindió.

Andar como un varón aguerrido

Emma, de 18 años, habla fielmente de Jesús en las redes sociales, aunque algunos critican su gozo y su entusiasta amor por Cristo. La han atacado por su apariencia y han dicho que carece de inteligencia por su devoción a Dios. Aunque esas palabras desagradables lastiman su corazón, ella sigue difundiendo el evangelio con fe, y por amor al Señor y a los demás. No obstante, a veces se ve tentada a creer que su identidad y valía están determinadas por esas críticas. Cuando eso sucede, le pide a Dios que la ayude, ora por sus perseguidores, medita en las Escrituras y persevera con la confianza y el poder del Espíritu.