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Articles by Xochitl Dixon

El amor nos cambia


Antes de conocer a Cristo, me habían lastimado tanto que evitaba relacionarme con la gente por temor a que me hirieran más. Mi madre siguió siendo mi mejor amiga, hasta que me casé con Alan. Siete años después, y al borde del divorcio, llevé a nuestro hijito Xavier a una iglesia. Me senté cerca de la puerta, con miedo de creer, pero desesperada por ayuda.


Crisis de los cangrejos de río


Mi primo me invitó a ir a pescar cangrejos de río, y acepté entusiasmada. Cuando me dio un balde de plástico, fruncí el ceño y dije: «¿Sin tapa?».


¡Gracias por ser como eres!

Cuando era cuidadora residente de mi madre en un centro oncológico, conocí a Lori, otra asistente que vivía al final del pasillo con su esposo. Charlaba, me reía, me desahogaba, lloraba y oraba con ella en las áreas para actividades compartidas. Nos encantaba alentarnos mutuamente mientras cuidábamos a nuestros seres amados.

Lo que podemos hacer

Aunque estaba confinado a su cama, Morrie Boogaart, de 92 años, tejía gorros para los vagabundos. Según él, en 15 años, había hecho más de 8.000. En vez de centrarse en su salud o sus limitaciones, hacía lo que podía para poner las necesidades de los demás por encima de las suyas, y esto lo hacía sentir bien y con propósito. Decía: «Voy a hacer esto hasta que vaya al cielo con el Señor», lo cual sucedió en febrero de 2018. Aunque la mayoría de quienes recibieron esos gorros tal vez no sepan esta historia, su acto de amor sirve ahora de inspiración a personas en todo el mundo.

Aprender a ser agradecido

Años de agotamiento causados por dolores crónicos y frustración por mi movilidad limitada finalmente me superaron. El descontento me llevó a ser exigente y desagradecida. Empecé a quejarme de cómo me atendía mi esposo y de la forma en que limpiaba la casa. Aunque era el mejor de los cocineros, renegaba de la falta de variedad en sus comidas. Cuando, al tiempo, él me dijo que mis quejas lo lastimaban, me ofendí. Claro, él no tenía idea de lo que yo estaba viviendo… Con el tiempo, Dios me ayudó a ver mis errores, y les pedí perdón a Él y a mi esposo.

Mi verdadero rostro

Por años, sentimientos de indignidad y vergüenza por mi pasado afectaron negativamente mi vida. ¿Y si alguien se enteraba de mi mala reputación? Aunque Dios me ayudó a armarme de valor para invitar a almorzar a una líder de la iglesia, luché para parecer perfecta. Limpié la casa, preparé una comida abundante y me puse mi mejor pantalón y blusa.

Orar correctamente

Admiro a las personas que anotan pedidos de oración en diarios gastados de usarlos todos los días, que mantienen un registro de peticiones y alabanzas, y que los actualizan fielmente. Me motivan los que se reúnen para orar con otros y los que tienen las rodillas gastadas de hablar con Dios junto a sus camas. Durante años, traté de copiar sus estilos, de imitar su vida de oración perfecta, de emular su elocuencia. Luché para develar cuál era el misterio de sus vidas, anhelando aprender cómo orar correctamente.

Más allá de las estrellas

En 2011, la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio celebró 30 años de investigaciones espaciales. Durante ese tiempo, se llevaron más de 355 personas al espacio, que ayudaron a construir la Estación Espacial Internacional. Pero, ahora, la NASA dirige su atención a la exploración del espacio profundo.

Dadores generosos

Después de repasar todo lo que Dios había hecho a lo largo de la historia de nuestra iglesia, los líderes propusieron construir un nuevo gimnasio para servir mejor a la comunidad. Anunciaron que ellos serían los primeros en firmar un compromiso de donar dinero para el edificio. Al principio, con actitud egoísta, no quise ofrendar más dinero del que ya dábamos, pero, con mi esposo, accedimos a orar por el proyecto. Tras considerar todo lo que Dios nos proveía permanentemente, decidimos ofrendar todos los meses. Y la congregación financió toda la construcción.

Hacedor maravilloso

Como fotógrafa amateur, me encanta capturar destellos de la creatividad de Dios. Veo sus huellas en cada pétalo de flor, cada amanecer y atardecer vibrantes, cada nube y cada estrella pintadas y esparcidas en el lienzo celeste.