Nos necesitamos unos a otros
Mientras caminaba con mis hijos, descubrimos una planta liviana y elástica que crecía en manojos sobre el sendero. Según un cartel, se la llama comúnmente musgo de ciervo, pero no es un musgo, es un liquen: un hongo y un alga que crecen juntos en una relación mutua de la cual se benefician ambos organismos. Ni el hongo ni el alga puede sobrevivir por sí solos, pero juntos forman una planta resistente que puede vivir hasta 4.500 años en grandes cordilleras. Al poder soportar sequías y temperaturas bajas, es una de las únicas fuentes alimentarias para los renos durante los inviernos más intensos.
Las manos asombrosas de Dios
Veinte minutos después de despegar, el plan de vuelo pasó de la calma al caos. Cuando uno de los motores del avión falló, partes sueltas rompieron una de las ventanillas, y la cabina se descomprimió. Lamentablemente, varios pasajeros sufrieron heridas y una persona murió. De no haber tenido el avión un piloto tranquilo y capaz —entrenado para la guerra—, las cosas habrían sido trágicamente peores. El titular de un periódico decía: «En manos asombrosas».
Abrazo de «Oso»
«Oso» era un regalo para mi nieto; un montón de amor con la forma de un animal gigante de peluche. ¿La respuesta del pequeño? Primero, duda. Luego, un asombro enorme. Y después, una curiosidad que llevaba a una resuelta exploración. Metió su dedo rollizo en la nariz de Oso, y cuando este tambaleó y cayó en sus brazos, respondió con alegría, alegría, ¡ALEGRÍA! Mi nieto apoyó su cabeza sobre el pecho mullido de Oso y lo abrazó con fuerza. Unos preciosos hoyitos aparecieron en sus mejillas mientras sonreía y se acurrucaba en su pecho blando y suave. Con inocencia y naturalidad, sintió que Oso lo amaba, y se lo retribuyó con todo su corazón.
Cuando todo parece perdido
La vida de Gerardo se derrumbó en seis meses. Una crisis económica destruyó su empresa y su salud, y un trágico accidente se llevó la vida de su hijo. Ante ese golpe, su madre murió de un ataque cardíaco, su esposa cayó en depresión y sus dos hijas menores quedaron desconsoladas. Lo único que podía hacer era recordar las palabras del salmista: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?» (Salmo 22:1).
Una crítica amable
Durante una clase de pintura, el profesor —un artista profesional sumamente experimentado— evaluaba mi primer trabajo. En silencio y con una mano en el mentón, se paró frente a mi cuadro. Aquí viene —pensé—. Va a decir que es horrible.
Nostalgia de piedra
«Ah, todo muelle es una nostalgia de piedra», dice un poema en portugués de Fernando Pessoa, Oda Marítima. El muelle representa lo que sentimos cuando un barco se aleja lentamente. La nave parte, pero el muelle queda: un monumento permanente de esperanzas y sueños, de partidas y de añoranzas. Nos dolemos por lo que perdemos y por lo que no podemos alcanzar.
El amor no se detiene
Después de cumplir 19 años, y años antes de que tuviera un teléfono celular, me mudé a más de 1.100 kilómetros de mi madre. Una mañana, salí temprano para hacer unos recados y olvidé que habíamos programado hablar por teléfono. Tarde esa noche, dos policías vinieron a mi casa. Mamá se había preocupado porque nunca me había perdido nuestras charlas. Entonces, llamó a las autoridades e insistió en que investigaran. Uno de los policías me miró y dijo: «Es una bendición saber que el amor nunca dejará de buscarte».
El Señor proveerá
Mi ansiedad aumentaba durante el verano mientras pasaba de la escuela secundaria a la universidad. Me encanta tener todo planificado, y la idea de irme a vivir lejos de mi casa a estudiar y sin un trabajo me hacía sentir incómoda. Sin embargo, pocos días antes de dejar mi empleo de verano, me pidieron que siguiera trabajando a distancia para la misma empresa. Acepté, y sentí paz al saber que Dios se ocupaba de mí.
Ministro de la soledad
Después de la muerte de su esposo, Beatriz ha pasado la mayoría de los días en su apartamento, mirando televisión y preparando té para ella sola. Pero no está sola en su soledad. Más de nueve millones de británicos (el 15% de la población) dicen que a menudo o siempre, se sienten solos; y Gran Bretaña ha designado a un ministro de la soledad para averiguar su origen y cómo ayudar.
La mejor estrategia de vida
Mientras mirábamos el partido de básquet de mi hija, escuché que el entrenador les decía una sola palabra: «Dobles». De inmediato, la estrategia defensiva pasaba de uno a uno a dos que se juntaban frente a la contrincante más alta que tenía el balón. De ese modo, lograban impedir que tirara y encestara, para finalmente llevar la pelota hacia el otro campo y encestar en su canasta.