Categoría  |  Nuestro Pan Diario

Conocer su voz

Un verano, para la escuela bíblica de vacaciones, la iglesia de Carlos decidió llevar animales vivos para ilustrar la historia bíblica. Cuando llegó para ayudar, le pidieron que hiciera entrar una oveja. Tuvo que hacer un enorme esfuerzo para entrarla al gimnasio. Pero a medida que avanzó la semana, todo fue más sencillo; simplemente, llamaba a la oveja y esta lo seguía, sabiendo que podía confiar en él.

Algo mucho más grande

Más de 200 voluntarios ayudaron a una librería en Southampton, Inglaterra, a trasladar sus existencias a otro local cercano. Los colaboradores se alinearon en la vereda y se pasaban los libros como una «cinta transportadora humana». Al verlos, un empleado de la tienda dijo: «Fue […] una experiencia realmente conmovedora ver a la gente [ayudando]. Querían ser parte de algo más grande».

La razón para descansar

¡Si quieres vivir más tiempo, toma vacaciones! Cuarenta años después de un estudio realizado con ejecutivos de edad mediana con riesgo de afecciones cardíacas, investigadores finlandeses hicieron un seguimiento a los participantes. Descubrieron algo que originalmente no buscaban: el promedio de muertes fue menor en aquellos que habían tomado vacaciones.

Más dulce que la miel

El Día de Chicago en octubre de 1893, los teatros de la ciudad cerraron porque sus dueños pensaron que todos asistirían a la Feria Mundial. Fueron más de 700.000 personas, pero Dwight Moody quería llenar con predicación y enseñanza un salón en el otro extremo de Chicago. Su amigo R. A. Torrey no creía que Moody pudiera atraer gente el mismo día de la feria. Pero por la gracia de Dios, lo hizo. Torrey señaló tiempo después que las multitudes fueron porque Moody conocía «ese Libro que este viejo mundo anhela más conocer: la Biblia». Quería que la gente amara la Biblia como Moody lo hizo, leyéndola habitualmente con dedicación y fervor.

Dios trabajando

«Dios está llorando», susurró la hija de 10 años de Bill Haley, parada bajo la lluvia con un grupo multiétnico de creyentes en Cristo. Habían ido a Valle Shenandoah para encontrarse con Dios y clamar por la discordia racial en Estados Unidos. Allí, donde exesclavos habían sido sepultados, se tomaron de la mano para orar. De repente, empezó a llover. Cuando el líder clamó por el fin de la segregación, la lluvia cayó más fuerte. Aquellos creyentes se convencieron de que Dios estaba obrando para traer reconciliación y perdón.

Corrección amorosa

Por más de 50 años, mi papá se esforzó por ser un excelente editor. Su pasión no era tan solo buscar errores, sino mejorar la claridad, lógica, fluidez y gramática de los textos. Usaba un bolígrafo verde para las correcciones, en lugar de rojo. El verde lo hacía más «amigable», mientras que el rojo podía asustar a un escritor novato o inseguro. Su objetivo era señalar amablemente una forma mejor.

El chal púrpura

Mientras cuidaba a mi madre en un centro de tratamiento contra el cáncer a cientos de kilómetros de mi casa, pedí a la gente que orara por nosotras. Con el paso de los meses, el aislamiento y la soledad me dejaron sin fuerzas. ¿Cómo podía cuidar a mi mamá si caía en un agotamiento físico, mental y emocional?

Pequeño pero poderoso

A veces, durante la noche, uno puede oír un chillido desfalleciente y agudo en el riguroso desierto de Sonora en Norteamérica, pero probablemente no imaginaría qué lo produce: el pequeño pero poderoso ratón saltamontes, que le grita a la luna para marcar su territorio.

¡Es Jesús!

Durante el popular programa de televisión Americas’s Got Talent, una niña de cinco años cantó con tanto entusiasmo que un juez la comparó con una famosa niña cantante y bailarina de la década de 1930: «Creo que Shirley Temple está viviendo en alguna parte dentro de ti». Inesperadamente, ella respondió: «No, Shirley Temple no. ¡Jesús!».

Cartas afectuosas

Hace décadas, el Dr. Jerry Motto descubrió el poder de una «carta afectuosa»: enviar una sencilla carta que expresa afecto e interés a expacientes que habían intentado suicidarse disminuye la reincidencia a la mitad. Hace poco, proveedores de servicios de salud redescubrieron este poder al enviar textos, tarjetas e incluso memes por redes sociales para tratamientos de seguimiento a personas deprimidas.