Mejor con Dios
En su equipo de vóleibol, mi nieta aprendió un principio para ganar. Cuando la pelota iba en dirección a ella, siempre podía «mejorarla»; es decir, hacer una jugada que dejaba a sus compañeras en una mejor situación.
Ver con ojos nuevos
Un videojuego coloca a cientos de jugadores en una isla virtual para competir hasta que quede solo uno. Cuando un jugador te elimina de la competencia, puedes seguir mirando a través de su perspectiva. Como observa un periodista: «Cuando te pones en el lugar de otro jugador y ves las cosas desde su punto de vista, el registro emocional […] pasa de la autopreservación a […] la solidaridad comunitaria. […] Empiezas a sentirte parte del extraño que, poco antes, te eliminó».
El Dios de toda consolación
Radamenes era apenas un gatito cuando su dueño lo dejó en un refugio de animales, pensando que estaba demasiado enfermo como para recuperarse. El veterinario lo cuidó hasta que recuperó la salud, y lo adoptó. Ahora, con su presencia cálida y ronroneo tranquilo, el gato pasa sus días «consolando» a otros animales en recuperación.
Personas difíciles
Lucy Worsley es historiadora y conductora de televisión británica. Como la mayoría de las personas bajo la mirada pública, a veces recibe correos desagradables; en su caso, por un leve impedimento en el habla que hace que pronuncie mal algunas letras. Una persona escribió: «Lucy, seré franco. Por favor, esfuérzate por corregir tu pronunciación o quita las “r” de tus guiones. No pude soportar tu serie de televisión por lo molesto que es escucharte. Saludos, Darren».
La promesa de Jesús para ti
Javier lloraba a gritos cuando sus padres lo entregaron en manos de Ana. Era la primera vez que el niño de dos años se quedaba en la guardería mientras sus padres asistían a la reunión… y no le gustaba. Ana les aseguró que estaría bien. Trató de calmarlo con juguetes y libros, meciéndolo, paseándolo y hablándole de cosas divertidas. Pero la única respuesta que recibió fueron más lágrimas y gritos. Entonces, le susurró al oído: «Yo me quedaré contigo». Rápidamente, el niño recibió paz y consuelo.
En cuarentena por el miedo
En 2020, una pandemia de coronavirus dejó al mundo en pánico. La gente quedó en cuarentena, se cerraron los países, y se cancelaron vuelos y eventos importantes. Graham Davey, un experto en ansiedad, cree que los boletines de noticias negativos «suelen empeorar la tristeza y la ansiedad en la gente». Un meme mostraba a un hombre que miraba las noticias por televisión y preguntaba cómo dejar de preocuparse. En respuesta, alguien se acercaba y apagaba el televisor, ¡sugiriendo que la respuesta podría ser un cambio de enfoque!
Suelo duro y misericordia tierna
Cuando James tenía seis años de edad, su hermano mayor, David, murió trágicamente en un accidente. En los años que siguieron, James se esforzó al máximo por consolar a su madre, Margaret. Décadas más tarde, en la imaginación fértil de James Barrie, esa misma idea florecería como inspiración para crear un personaje muy querido que nunca crecía: Peter Pan. Al igual que una flor que empuja para salir a través del pavimento, algo bueno emergió del suelo duro de un dolor inimaginable.
Ventanas
Cerca de la ladera del Himalaya, un turista notó una fila de casas sin ventanas. Su guía explicó que algunos de los pueblerinos temían que los demonios se metieran en sus viviendas, así que construyeron paredes impermeables. Se podía saber cuando alguien había empezado a seguir a Jesús, porque colocaba ventanas para dejar entrar la luz.
Extender misericordia
Al reflexionar sobre cómo perdonó a Manasés, el hombre que mató a su esposo y a algunos de sus hijos en el genocidio de Ruanda, Beata dijo: «Mi perdón se apoya en lo que hizo Jesús. Él aceptó el castigo de cada acto vil de todos los tiempos. Solo en su cruz, encontramos la victoria». Manasés le había escrito más de una vez a Beata desde la prisión, rogándole que lo perdonara, mientras detallaba las pesadillas habituales que lo acosaban. Al principio, ella no podía mostrarle misericordia, y le dijo que lo odiaba por matar a su familia. Pero después, «Jesús invadió sus pensamientos», y con la ayuda del Señor, unos dos años después, pudo perdonarlo.
La actividad del equipaje
Karen, una maestra de secundaria, creó una actividad para enseñarles a sus alumnos a entenderse mejor unos a otros. En «La actividad del equipaje», los alumnos anotaron algunos pesos emocionales que estaban cargando. Las notas se compartieron de manera anónima y muchos se conmovieron. Desde entonces, el salón de clases se llenó de respeto y empatía entre los jóvenes.