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Articles by Alyson Kieda

Dios oye

Diana escuchaba mientras otros pedían oración por familiares y amigos que enfrentaban dificultades o enfermedad. Aunque tenía un pariente que luchaba contra una adicción hacía años, mantuvo su petición en silencio, ya que no podía soportar ver la reacción de los demás ni oír preguntas y consejos que solían surgir cada vez que decía algo. Sentía que era mejor mantener guardado este tipo de petición. Había quienes, simplemente, no entendían cómo su ser querido podía ser creyente en Cristo y, aun así, tener esa lucha diaria.

Pedir perdón

En 2005, Collins falsificó informes que llevaron a McGee a prisión durante cuatro años, y este juró encontrar a Collins cuando saliera y vengarse. Finalmente, McGee fue exculpado, pero ya había perdido todo. Mientras tanto, se descubrió que los registros de Collins eran falsos, y él también fue preso. En la cárcel, los dos conocieron a Cristo como Salvador.

Preguntar a los animales

Nuestros nietos miraban cautivados un águila calva que había sido rescatada. Cuando el voluntario del zoológico contó sobre la poderosa ave que posaba en su brazo, me sorprendió enterarme de que tenía una envergadura de casi dos metros, pero que, como sus huesos eran huecos, pesaba menos de cuatro kilos.

Cuando estamos cansados

A veces, tratar de hacer lo correcto puede ser agotador. Nos preguntamos: ¿Mis palabras y acciones bien intencionadas sirven para algo? Esto me sucedió hace poco, cuando le mandé un correo redactado con cuidado y en oración a una amiga, para alentarla, y lo único que recibí fue una respuesta de fastidio. Mi reacción inmediata fue una mezcla de dolor y enojo. ¿Cómo pudo malinterpretarme tanto?

Dios nos cuida

A mis nietos pequeños les encanta vestirse solos. A veces, se ponen las camisas al revés, y, a menudo, el más chico tiene los zapatos en el pie equivocado. Por lo general, me da pena decírselo. Además, su inocencia me enternece.

Jesús sabe por qué

Tengo amigos que, a pesar de haberse curado parcialmente, siguen luchando con aspectos dolorosos de sus enfermedades. Otros han superado adicciones, pero siguen sintiéndose relegados e inseguros. Entonces, me pregunto: ¿Por qué Dios no los sana completamente; de una vez por todas?

Aun si no

A veces, la vida nos lanza un golpe tremendo. Otras, algo milagroso sucede.

Como un niño

La niña se movía con alegría y gracia al compás de la música de alabanzas. Era la única en el pasillo de la iglesia, pero eso no impedía que girara, moviera los brazos y levantara los pies con la melodía. Su madre, sonriente, no trató de detenerla.

Ir adonde Él guía

Cuando era niña, me encantaba ir a las reuniones del domingo por la noche en la iglesia. Eran emocionantes porque podía escuchar a misioneros y otros oradores invitados. Sus mensajes me inspiraban debido a su disposición a dejar familia y amigos —a veces, casas, posesiones y profesiones— para ir a lugares extraños, desconocidos y, en ocasiones, peligrosos para servir a Dios.

Amigos insólitos

Mis amigos de Facebook suelen publicar videos enternecedores de animales cuya amistad parece insólita: un perrito y un cerdo inseparables, un ciervo y un gato, y una hembra orangután amamantando varios cachorros de tigre.