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Articles by Alyson Kieda

Amor sin límite

Mi nieto cumplía once años y un grupo de familiares se reunió en un restaurante mediterráneo para celebrarlo. Antes de pedir, mi hijo le preguntó al cumpleañero qué quería. Con cierta timidez, le contestó que le gustaría salmón, aunque sabía que era demasiado caro. Su papá le respondió: «Es tu cumpleaños. Si eso es lo que deseas, puedes pedirlo». Mi nieto estaba encantado, ¡y su amplia sonrisa lo reflejaba!

¿Quién es mi prójimo?

Una anciana quedó inconsciente sobre una acera caliente tras una terrible caída. Varios se detuvieron para ayudar: uno llamó al 911, otro colocó un abrigo bajo su cabeza, otros pusieron toallas bajo sus brazos, e incluso otro sostuvo un paraguas sobre ella hasta que llegó la ambulancia. Quien publicó el video escribió que fue una escena sumamente conmovedora porque los que se detuvieron para ayudar eran de distintas edades y etnias.

Felicidad en Jesús

¿Alguna vez anhelas algo que vislumbras pero no logras alcanzar del todo? C. S. Lewis anhelaba felicidad. Escribió: «nuestro anhelo de hacernos uno con algo en un universo del que ahora nos sentimos distanciados, haber atravesado una puerta que siempre hemos visto desde fuera, […] es […] el indicador más fiel de nuestra verdadera situación. Y ser llamados por fin a entrar será […] la sanación de ese prolongado anhelo. […] El hombre en su totalidad está destinado a beber la felicidad de la fuente de la felicidad».

¿Por qué Viernes Bueno?

¿Por qué en inglés se llama Viernes Bueno [Good Friday] al Viernes Santo? ¿Qué tiene de «bueno»? ¿Por qué no se llama Viernes Triste o Viernes Malo? Se supone que es un día de reflexión dolorosa, no de celebración. En Alemania, se lo llama Karfreitag: Viernes de Dolores. ¿Por qué se lo llama «Bueno»? Se cree que surgió de una tradición más antigua que lo llamaba «Viernes de Dios».

Hecho para la comunidad

Cuando mi esposo, Alan, y yo decidimos mudarnos al otro lado del país para que él continuara sus estudios, yo no tenía trabajo asegurado y no sabíamos cómo íbamos a pagar la vivienda estudiantil. Poco antes de partir, un conocido de la iglesia nos presentó a un exalumno de la universidad a la que Alan asistiría, que sabía de un apartamento económico. Luego, un compañero de trabajo me dio el contacto de un ministerio cristiano. A través de su pueblo, Dios respondió a nuestras oraciones y nos dio oportunidades, incluido un empleo. Amigos y familiares nos ayudaron a mudarnos y nos despidieron con oración.

¡Ten cuidado!

Después de años de luchar y clamar en oración, Frank dejó de beber. Atribuye su sobriedad continua a la obra de Dios en su vida. Pero también hizo algunos cambios importantes: dejó de tener alcohol en casa, estuvo atento a las señales de advertencia en su mente y se cuidó de ciertas situaciones. Se apoyó en Dios y entendió que no debía dejar espacio para la tentación o el pecado.

Consuelo de Dios

Estaba ansiosa. Mi esposo y yo acabábamos de regresar del supermercado. Mientras descargábamos las compras, busqué frenéticamente la bolsa de rosquillas… pero no la encontré. Revisé el recibo. Nada. Frustrada, exclamé: «¡Lo único que quería de la tienda era una rosquilla!». Minutos después, mi esposo me entregó una bolsa de rosquillas. Enfrentando la nieve, había vuelto a salir para comprarlas. Lo abracé y, un poco avergonzada, dije: «¡Me alegra que no tuvieras un accidente solo por satisfacer mi antojo!».

Mostrar a Jesús

Un hombre mayor que corría por una calle de Nueva York se detuvo de repente al notar un par de zapatillas gastadas junto al cartel de un hombre sin hogar que pedía ayuda. Al enterarse de que ambos tenían una talla similar, el corredor le dio sus zapatillas (¡y los calcetines!), y luego siguió descalzo hasta su casa. Pero antes de irse, le explicó: «He sido bendecido toda mi vida. Dios ha sido muy bueno conmigo, así que siento que también debo bendecirte a ti».

Cuenta tus bendiciones

Cuando era niña, me encantaba el himno «Bendiciones cuántas tienes ya». La canción anima al combatido por la adversidad a contar cuántas bendiciones Dios le ha mandado. Años más tarde, cuando mi esposo estaba desanimado, solía pedirme que le cantara esa simple canción. Entonces, yo lo ayudaba a contar sus bendiciones. Al hacerlo, dejaba de centrarse en sus luchas y dudas, y enfocaba sus pensamientos en Dios y en sus razones para estar agradecido.

Un tributo y recordatorio

Tras la inesperada muerte de su padre, Aaron le regaló a su madre una foto enmarcada de decenas de objetos que resumían la vida de su padre: coleccionables, fotos, rocas, libros, obras de arte y más, cada cosa con un significado especial. Pasó días recolectando los objetos y organizándolos, y luego su hermana Rachel tomó la foto. El regalo era un homenaje visual a su padre, quien a pesar de su lucha de décadas con el autodesprecio y la adicción, siempre dejó claro su amor por ellos. También atestiguaba del amor de Dios y el poder milagroso de la curación que llevó a su padre a triunfar sobre la adicción en la última década de su vida.