Amigo de los amigos de Dios
Algo sumamente cordial puede suceder cuando dos personas se conocen y descubren que tienen un amigo en común. En lo que podría ser algo memorable, un anfitrión de gran corazón da la bienvenida a un huésped, diciendo: «Encantado de conocerlo. Cualquier amigo de Sam, o de Samanta, es amigo mío».
La provisión de Dios
Berni, de tres años, y su mamá iban a la iglesia todas las semanas para ayudar a descargar comestibles del camión del ministerio de comidas. Cuando el niño escuchó que su madre contaba que el camión se había averiado, dijo: «Uy, no. ¿Cómo repartirán la comida?». La madre le explicó que la iglesia tendría que juntar dinero para comprar un camión nuevo. Berni sonrió, y saliendo del cuarto, dijo: «Yo tengo dinero», y volvió con un recipiente de plástico lleno de monedas; poco más de 38 dólares. Aunque no tenía mucho, Dios combinó su ofrenda con las de otros para conseguir un nuevo camión frigorífico.
Caminar con otros
Billy, un perro amoroso y fiel, se convirtió en estrella de internet en 2020. Russel, su dueño, se había fracturado el tobillo y usaba muletas para caminar. Poco después, el perro empezó a renguear cuando caminaba con él. Preocupado, lo llevó al veterinario, ¡quien dijo que no tenía nada malo! Corría libremente cuando estaba solo. Resultó ser que simulaba una renguera cuando caminaba con Russel. ¡Esto sí que es tratar de identificarse de verdad con el dolor de alguien!
Momentos oscuros, oraciones intensas
«Tuve un momento oscuro». Estas cuatro palabras reflejan la agonía interna de una célebre artista durante la pandemia de COVID-19. Adaptarse a la nueva normalidad fue un gran desafío. En su confusión, reconoció que había luchado con la idea de suicidarse. Salir de su espiral descendente incluyó contarle de su lucha a una amiga que se interesaba por ella.
El mensaje de la cruz
Tal como él lo expresa, Zhang se crio «sin Dios, ni religión ni nada». En 1989, buscando libertad para su pueblo, ayudó a liderar a estudiantes en una protesta pacífica, pero, trágicamente, eso llevó a que interviniera el gobierno y se perdieran muchas vidas. Por participar, lo incluyeron en la lista de las personas más buscadas. Luego de un breve encarcelamiento, huyó a una aldea lejana donde conoció a una anciana que le presentó el evangelio. Ella tenía una copia manuscrita del Evangelio de Juan, pero no sabía leer, así que le pidió a Zhang que le leyera. Mientras él leía, ella le explicaba; y al año, él creyó en Jesús.
Medidas drásticas
El arco y aljaba ceremoniales había decorado la pared de nuestra casa en Michigan durante años. Lo había heredado de mi padre, quien lo compró como souvenir mientras éramos misioneros en Ghana.
La abundancia satisface la escasez
Las cafeterías escolares suelen preparar más comida de la que se consume porque no pueden predecir exactamente la necesidad, y los restos van a la basura. Sin embargo, muchos estudiantes no tienen suficiente comida en la casa y pasan los fines de semana con hambre. Una escuela se unió a una organización para resolver el problema: envolvieron los restos de comida y se los dieron a los alumnos para llevar a casa; y al mismo tiempo, solucionaron el problema del desperdicio de comida y el hambre.
Dios pelea por nosotros
Una madre demostró que nada la detendría de proteger a su hijo. El niño de cinco años estaba jugando afuera, cuando lo oyó gritar. Salió corriendo, y horrorizada, vio que su hijo tenía un «compañero de juego» inesperado: un puma. El gran felino estaba encima del niño con su cabeza en la boca. Recurriendo a la mamá oso en su interior, luchó contra el puma hasta abrirle las quijadas para rescatar a su hijo. La hazaña de esta madre nos recuerda cómo las Escrituras usan la maternidad para ilustrar el amor tenaz de Dios y su protección a sus hijos.
Amor confiable
Hace años, tomé la dolorosa decisión de alejarme de una persona muy cercana a mí, después de intentar hablarle de un comportamiento profundamente hiriente y solo recibir rechazo y negación de su parte. Hoy, cuando supe que estaba en la ciudad, mi mente comenzó a revolver una y otra vez el pasado.
Basta de orfandad
Guy Bryant, soltero y sin hijos propios, trabajaba en el departamento de bienestar infantil en Nueva York. Todos los días enfrentaba la gran necesidad de conseguir padres de acogida y decidió hacer algo al respecto. Por más de diez años, albergó a más de 50 niños, cuidando una vez a nueve al mismo tiempo. «Cada vez que me daba vuelta, había un niño que necesitaba un lugar donde quedarse —explicó—. Si tienes el lugar en tu casa y en tu corazón, simplemente lo haces. Ni siquiera lo piensas». Bryant les ha mostrado el amor de un padre a muchos.