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Esperanza para el que sufre

«La mayoría de las personas llevan cicatrices que los demás no pueden ver ni entender». Estas palabras profundamente sinceras fueron dichas por Andrelton Simmons, jugador de la Liga Mayor de Béisbol de Estados Unidos, que no participó del final de la temporada 2020 por problemas de salud mental. Sintió que necesitaba compartir su historia para alentar a aquellos que enfrentan desafíos similares y para recordarles a otros sobre mostrar compasión.

Gracia de aplicación lenta

¿Has oído de #modalenta? El hashtag corresponde a un movimiento enfocado en resistir la «moda rápida»; una industria dominada por las confecciones baratas y el descarte rápido de la ropa. En la moda rápida, la ropa pasa de moda casi tan rápidamente como llega a las tiendas. Y algunas marcas se deshacen de grandes cantidades de productos todos los años.

La sabiduría que necesitamos

En su extraordinario libro La gran gripe, John M. Barry relata la historia de la epidemia de gripe de 1918. Allí revela cómo los funcionarios de salud, en lugar de ser sorprendidos con la guardia baja, previeron un brote masivo. Temían que la Primera Guerra Mundial, con cientos de miles de soldados hacinados en las trincheras y cruzando las fronteras, desatara nuevos virus. Pero saber esto no sirvió para detener la devastación. Líderes poderosos se lanzaron a la violencia. Y los epidemiólogos estiman que cincuenta millones de personas murieron por la epidemia, sumadas a las más de veinte millones muertas por la matanza en la guerra.

Una elección

Unas semanas después de la muerte de una querida amiga, hablé con su mamá. No sabía si preguntarle cómo estaba porque pensé que era una pregunta inapropiada; estaría desconsolada. Pero dejé de lado mi reserva y simplemente le pregunté cómo lo iba sobrellevando. Su respuesta: «Mira, decidí tener gozo».

¿Qué podría ser mejor?

Edu oyó del amor de Jesús por él a los veintitantos años. Comenzó a asistir a una iglesia donde conoció a alguien que lo ayudó a conocer mejor a Cristo. Poco después, su mentor le asignó enseñar a un pequeño grupo de chicos. Con los años, Dios puso en su corazón ayudar a jóvenes en situación de riesgo en su ciudad, visitar a ancianos y mostrar hospitalidad a otros; todo para la honra de Dios. Ahora, con casi 60 años, explica cuán agradecido está de que le enseñaran temprano a servir: «Mi corazón rebosa por compartir la esperanza que hallé en Jesús. ¿Qué podría ser mejor que servirle?».

Preparados para irnos

Durante la pandemia de coronavirus, muchos perdieron a seres queridos. El 27 de noviembre de 2020, nuestra familia se unió a ese grupo cuando Bee Crowder, mi mamá de 95 años, murió; aunque no de COVID-19. Como tantas otras familias, no pudimos reunirnos para despedirla, honrar su vida o alentarnos unos a otros. Pero encontramos gran consuelo en su insistencia en que, si Dios la llamaba al cielo, estaba preparada y ansiosa de ir. Esta esperanza segura fue su manera de enfrentar la muerte.

Encontrando vida

Era natural que David asistiera a una universidad cristiana y estudiara la Biblia. Había estado rodeado toda su vida de personas que conocían a Jesús; en casa, en la escuela y en la iglesia. Incluso, estaba enfocándose hacia una carrera de «ministerio cristiano».

¡Puedo verte!

La oftalmóloga ayudó a Andrés, de tres años de edad, a ponerse sus primeras gafas. «Mira al espejo», dijo. Andrés se vio reflejado y miró a su padre con una sonrisa alegre y tierna. Después, el padre secó las lágrimas que caían por las mejillas de su hijo, y preguntó: «¿Qué pasa?». Andrés abrazó el cuello de su padre y dijo: «Te puedo ver». Levantó la cabeza y miró fijo los ojos de su padre: «¡Te puedo ver!».

La obra maestra interior

En un artículo para The Atlantic, el escritor Arthur C. Brooks relata su visita al Museo National Palace, en Taiwán, que tiene una de las colecciones de arte chino más grandes del mundo. El guía del museo preguntó: «¿En qué piensan cuando les pido que imaginen una obra de arte que todavía no comenzó?». Brooks dijo: «Una tela en blanco, supongo». El guía respondió: «Hay otra manera de verlo: el arte ya existe; la tarea del artista es simplemente revelarlo».

Diseño elegante

Un equipo de investigación creó un dron con alas que imita los movimientos del vencejo. Esta ave puede volar a 150 kilómetros por hora, y planear, descender en caída libre y detenerse rápidamente. Sin embargo, el dron es aún inferior al ave. Un investigador dijo que las aves «tienen múltiples músculos que les permiten volar rápido, doblar las alas, extender las plumas y ahorrar energía». Admitió que los esfuerzos de su equipo podían replicar apenas «un 10 % del vuelo biológico».