Amar como Jesús
Todos lo amaban. Estas palabras se usaron para describir a Giuseppe Berardelli, de Casnigo, Italia. Giuseppe era un querido hombre que recorría el pueblo en una vieja motocicleta y siempre saludaba diciendo: «paz y bondad». Trabajó incansablemente por el bien de los demás. Pero en los últimos años de su vida, su salud empeoró cuando contrajo coronavirus. La reacción de la comunidad fue comprarle un respirador. Sin embargo, cuando su condición se agravó, quiso que usaran el equipo para un paciente más joven que lo necesitaba. Oír esto no sorprendió a nadie, ya que era simplemente característico de un hombre que era amado y admirado por amar a otros.
Ventaja de la humildad
Como muchos maestros, Carolina dedica muchísimas horas para calificar tareas y comunicarse con alumnos y padres hasta altas horas de la noche. Para sentirse apoyada, busca la camaradería y ayuda de sus colegas. Su desafiante tarea se hace más fácil con la colaboración. Un estudio reciente sobre educadores descubrió que la colaboración se incrementa cuando los que trabajan muestran humildad. Cuando los colegas están dispuestos a admitir sus debilidades, los demás sienten la tranquilidad de compartir sus conocimientos y ayudar eficazmente a todo el grupo.
Motivado por el amor
Jim y Laneeda se pusieron de novios en la universidad. Se casaron y fueron felices por muchos años. Luego, Laneeda comenzó a actuar raro, se perdía y olvidaba los compromisos. A los 47 años, le diagnosticaron Alzheimer de aparición temprana. Después de cuidarla durante diez años, Jim pudo decir: «El Alzheimer me ha dado la oportunidad de amar y servir a mi esposa de maneras que eran inimaginables cuando dije: “Acepto”».
La sangre de Jesús
El color rojo no siempre se ve natural en cosas que fabricamos. ¿Cómo se pone el vibrante color de una manzana en una camiseta o un lápiz labial? En la antigüedad, el pigmento rojo se hacía de piedras rojas. En el siglo xv, los aztecas inventaron una manera de usar cochinillas para hacer tinte rojo. Hoy, estos mismos insectos nos proveen este color.
Ama a tus enemigos
Al ver que la Guerra Civil Estadounidense despertaba muchos sentimientos amargos, Abraham Lincoln consideró apropiado decir unas palabras amables sobre los habitantes del Sur del país. Ante la pregunta de cómo podía hacer eso, él replicó: «Señora, ¿no destruyo a mis enemigos cuando los hago mis amigos?». Un siglo después, reflexionando en esas palabras, Martin Luther King Jr. comentó: «Este es el poder del amor redentor».
He visto la fidelidad de Dios
A lo largo de sus históricos 70 años como gobernante británica, la reina Isabel ii solo respaldó una biografía sobre su vida con un prólogo personal: The Servant Queen and the King She Serves [La reina sierva y el Rey al que sirve]. Lanzado para celebrar sus 90 años de edad, el libro relata cómo su fe la guio mientras servía a su país, y su gratitud a todos por orar por ella y a Dios por su amor inalterable. Concluye diciendo: «Ciertamente he visto su fidelidad».
La Palabra de Dios que transforma
Cuando Kristin quiso comprar un libro especial para Xio-Hu, su esposo chino, lo único que pudo encontrar en su idioma fue una Biblia. Aunque ninguno creía en Cristo, esperaba que igualmente apreciara el regalo. Al verla por primera vez, él se enojó, pero finalmente la abrió. Mientras leía, las verdades de sus páginas lo persuadieron. Molesta ante este imprevisto, Kristin empezó a leer las Escrituras para refutar a Xio-Hu. La sorpresa fue suya cuando ella también creyó en Jesús al ser convencida por lo que leía.
El ciclo del gran amor de Dios
A los 30 años de edad, siendo una creyente nueva en Jesús, me surgieron muchas preguntas después de entregarle mi vida. Cuando empecé a leer las Escrituras, los cuestionamientos aumentaron. Le pregunté a una amiga: «¿Cómo puedo obedecer todos los mandamientos de Dios? ¡Si incluso esta mañana le hablé mal a mi esposo!».
Abatido
La soberbia precede y, a menudo, lleva a la humillación… algo que descubrió un hombre en Noruega. Sin siquiera vestir ropa para correr, este arrogante desafió a Karsten Warholm —récord mundial de 400 metros con vallas— a correr. Warholm, que entrenaba en un gimnasio público, complació al retador y lo aplastó. En la llegada, el dos veces campeón mundial sonrió cuando el hombre insistió en que ¡había tenido una mala salida y quería correr de nuevo!
Ángeles sobre los muros
Cuando Wallace y Mary Brown se mudaron a una zona pobre de Birmingham, Inglaterra, para pastorear una iglesia, no sabían que una pandilla había convertido el lugar en su guarida. Les arrojaron piedras por las ventanas, incendiaron las cercas y amenazaron a sus hijos. El acoso continuó durante meses, y la policía no podía detenerlos.