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Mejor juntos en Cristo

La doctora Tiffany Gholson vio cómo el delito afectó de muchas maneras su pequeña ciudad de East Saint Louis, Missouri, en Estados Unidos. Sin embargo, en 2023, los homicidios se redujeron 31 %, y los delitos en general, 37 %. ¿Qué pasó? Hubo una participación conjunta. La policía estatal y municipal, el distrito escolar y una organización de fe combinaron sus esfuerzos para dar vuelta la situación para todos los ciudadanos.

Primero, adorar

Nunca había pensado en fundar una organización sin fines de lucro, y cuando sentí el llamamiento a hacerlo, me pregunté muchas cosas. ¿Cómo se financiaría la fundación y quién me ayudaría a desarrollarla? Finalmente, mi mayor ayuda no vino de un libro de negocios, sino de la Biblia.

Pecados revelados

Un ladrón entró en una tienda de reparaciones de teléfonos, rompió el vidrio de un exhibidor y empezó a poner teléfonos y otras cosas en una bolsa. Se cubría la cara con una caja de cartón para tratar de ocultar su identidad de la cámara de vigilancia, pero la caja se cayó y reveló su rostro. Minutos después, el dueño de la tienda vio el video del robo, llamó a la policía y arrestaron el ladrón en una tienda cercana. Su historia me recuerda que llegará el día en que todo pecado escondido se revelará.

Abundancia celestial

Esperaba ocho bananas, pero cuando abrí las bolsas que entregaron en casa del supermercado, ¡había veinte! Enseguida me di cuenta de que mudarme a Inglaterra también significaba pasar de libras a kilogramos… En lugar de tres libras, pedí tres kilos (¡casi siete libras!) de bananas.

Escudriña mi corazón, Dios

Para reducir el desperdicio de alimentos, una cadena de supermercados de Singapur vende frutas y verduras levemente imperfectas a menor precio. En un año, se ahorraron más de 850 toneladas de productos. De inmediato, la gente aprendió que las apariencias externas —marcas y formas defectuosas— no afectan el sabor ni el valor nutricional. Lo exterior no siempre expresa lo interior.

Pertenencia

La actriz Sally Field sintió por fin lo que todos anhelamos. Cuando ganó un segundo Oscar en 1985, exclamó al recibirlo: «Lo que más he deseado es tener el respeto de ustedes. La primera vez, no lo sentí. Pero esta vez, sí. Y no puedo negar la realidad de que les agrado; en este momento, les agrado».

Servir a Jesús

A comienzos del siglo xix, Elizabeth Fry se horrorizó ante las condiciones en una cárcel de mujeres en Londres. Estas y sus hijos estaban hacinados, durmiendo en fríos pisos de piedra. Aunque no se les daban camas, un grifo desbordaba de ginebra. Durante años, visitó la cárcel e impulsó cambios proveyendo ropa, abriendo una escuela y enseñando la Biblia. Pero muchos consideraron que su mayor influencia fue su presencia amorosa y su claro mensaje de esperanza.

Atrapado en chocolate

Dos obreros de una fábrica de golosinas cayeron en una cuba de chocolate. Quizá suene cómico (¡y encantador para los amantes del chocolate!), pero los hombres estaban hundidos en la pasta y no podían salir. Finalmente, los bomberos tuvieron que hacer un agujero al costado de la cuba para liberarlos.

Nuestra armadura en Cristo

El nuevo amigo del pastor Bailey le contó su historia de abusos y adicción. Aunque era creyente en Jesús, debido a su exposición al abuso sexual y la pornografía a una edad temprana, lo invadía un problema mayor que él. Y en su desesperación, buscó ayuda.

Luchando con Dios

Un viejo amigo me envió una nota después de la muerte de mi esposo: «[Alan] fue […] alguien que luchaba con Dios. Un verdadero Jacob y una razón poderosa de que yo sea creyente hoy». Nunca había pensado en comparar las luchas de Alan con las de Jacob, pero era apropiado. Toda su vida había luchado consigo mismo y con Dios para obtener respuestas. Lo amaba, pero no siempre podía internalizar la realidad de que Él lo amaba, lo perdonaba y escuchaba sus oraciones. Aun así, su vida tuvo sus bendiciones e influyó positivamente en otros.