Ningún obstáculo imposible
Hace tiempo, organicé una excursión para estudiantes a una pista de obstáculos. Les indicamos que se pusieran el equipo de seguridad y escalaran una pared de dos metros y medio de altura. Los primeros animaban a cada escalador a confiar en el arnés y seguir avanzando sin mirar abajo. Pero una alumna tuvo miedo. «No puedo hacerlo, es imposible», dijo. Reafirmando la seguridad de su arnés, la animamos mientras ella trepaba y llegaba a la plataforma en lo alto.
Dentro del fuego
Un incendio descontrolado en Andilla, España, carbonizó casi 20.000 hectáreas de bosque. Pero en medio de la devastación, un grupo de casi 1.000 cipreses permaneció en pie. La capacidad de los árboles de retener agua les permitió sobrevivir al incendio.
Cuando Dios habla
Lili, traductora de la Biblia, regresaba a su país en avión cuando la detuvieron en el aeropuerto. Le revisaron su teléfono celular, y cuando los oficiales encontraron una copia de audio del Nuevo Testamento, le confiscaron el teléfono y la interrogaron durante dos horas. En un momento, le pidieron que abriera la aplicación de la Biblia, que justo estaba en Mateo 7:1-2: «No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido». Al escuchar esas palabras en su propio idioma, uno de los oficiales se puso pálido. Al rato, la liberaron y no tuvo más problemas.
El camino largo
A medida que sus compañeros de trabajo eran ascendidos, Benjamín no podía evitar sentir un poco de envidia. Pero decidió dejar su carrera en manos de Dios y hacer bien su tarea.
Volver a casa
Walter Dixon tenía cinco días para ir de luna de miel antes de partir para la Guerra de Corea. Menos de un año más tarde, unas tropas encontraron su chaqueta en el campo de batalla. Los militares le informaron a su joven esposa que su marido había muerto en acción. En realidad, Dixon estaba vivo y pasó los siguientes dos años y medio como prisionero de guerra. Pasaba cada minuto planeando cómo volver a casa. Por fin, lo liberaron. ¡Imagina la conmoción cuando volvió!
El triunfo del perdón
Después de luchar con las drogas y el pecado sexual, Marcos estaba desesperado. En medio de su miseria, se encontró en una iglesia, pidiendo si podía hablar con un pastor. Allí tuvo el alivio de compartir su historia complicada, y de escuchar sobre la misericordia y el perdón de Dios.
Hacer nuestra parte
Cuando dos de mis nietas hicieron una prueba para un musical, anhelaban obtener las partes principales. Sin embargo, las eligieron para ser flores.
Las personas se olvidan
Una mujer se quejó con su pastor porque había notado mucha repetición en sus sermones. «¿Por qué lo hace?», le preguntó. «Las personas se olvidan», respondió el pastor.
Déjale los resultados a Dios
Hace años, me invitaron a hablar en una fraternidad universitaria. Todos estaban celebrando porque acababan de ganar un campeonato de fútbol. ¡La cena era un caos! Al rato, el presidente de la residencia anunció mi presencia.
La cosecha más dulce
Cuando compramos nuestra casa, heredamos un viñedo, y aprendimos a podarlo y cuidarlo. En la primera cosecha, arranqué una uva y me la comí… ¡qué desilusión! Tenía un sabor agrio y desagradable.