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Articles by David H. Roper

El verdadero hogar del corazón

Durante años, tuvimos una terrier blanca. Estos perritos son fuertes y la raza fue creada para cavar en los túneles de los tejones y enfrentar al «enemigo» en su guarida. Una vez, nuestra perra se obsesionó con un animalito que se escondía debajo de una roca en nuestro patio. Nada podía disuadirla. Escarbó y escarbó hasta que hizo un túnel que pasaba varios metros debajo de la roca.

Espera tu turno

En nuestro patio, tenemos un antiguo cerezo. Como lucía caído y moribundo, llamé a un arbolista. El hombre lo revisó y declaró que estaba «excesivamente estresado» y que necesitaba atención inmediata. «Espera tu turno», murmuró mi esposa Carolyn. Había sido una de esas semanas.

Cuidar la creación

Las «grandes marrones» están desovando en el Río Owyhee; son truchas de ese color que comienzan su ritual de anidación en otoño. Puedes verlas excavando sus nidos entre las piedras superficiales.

Prestar atención

John Newton escribió: «Si, mientras vuelvo a casa, veo que un niño perdió una moneda y, al darle otra, puedo secar sus lágrimas, siento que hice algo. Tendría que aspirar a hacer cosas más grandes, pero no dejaré pasar esta».

Eres un original

Cada uno de nosotros es un original de la mano de Dios. Nadie se hace solo. No existe persona que se haya vuelto talentosa, experta o brillante por sus propios medios. Dios nos hizo a cada uno. Pensó en nosotros y nos formó con su inefable amor.

El rostro de nuestro Padre

Recuerdo el rostro de mi padre. Era difícil de leer. Era un hombre bondadoso, pero estoico y reservado. Cuando era pequeño, solía mirar su cara en busca de una sonrisa u otra muestra de afecto. Nuestros rostros nos «delatan»: un ceño fruncido, una mirada hosca, una sonrisa o unos ojos arrugados revelan lo que sentimos por los demás.

¡Perdonado!

Cuando regresaba a casa del trabajo, a veces, mi amigo Norm gritaba: «¡Están perdonados!». No era que sus familiares le hubieran hecho daño y necesitaran su perdón. Simplemente, les recordaba que, aunque habían pecado durante el día, la gracia de Dios les garantizaba su perdón.

Considera las nubes

Un día, hace muchos años, mis hijos y yo estábamos acostados en el patio, mirando cómo pasaban las nubes. «Papá —me preguntó uno—, ¿por qué flotan las nubes?». «Bueno, hijo —empecé, con la intención de brindarle mi vasto conocimiento, pero después, me quedé en silencio—. La verdad que no lo sé— admití—, pero lo averiguaré».

Un amigo de verdad

El poeta Samuel Foss escribió: «Déjame vivir junto al camino y ser amigo del hombre» (The House by the Side of the Road [La casa junto al camino]). Eso es lo que quiero ser: un amigo para los demás. Quiero estar junto al camino, a la espera de los viajeros cansados. Quiero buscar a los que han sido maltratados, que llevan la carga de un corazón atribulado y desilusionado. Deseo sustentarlos y renovarlos con una palabra de ánimo antes de despedirlos. Quizá no pueda «arreglarlos» a ellos o sus problemas, pero puedo dejarles una bendición.

Jehová es mi pastor: Un estudio del Salmo 23:1-2

Es más fácil abrirse paso por la vida si la Persona correcta te guía. En este librito adaptado de Every Day is a New Shade of Blue: Comfort for Dark Days [Cada día, un nuevo lamento: Consuelo para los días oscuros], tomado del Salmo 23, David Roper estudia la relación entre el Pastor y las ovejas, expresada en toda la Escritura.