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La brújula de Dios

Durante la Segunda Guerra Mundial, Waldemar Semenov servía a bordo del SS Alcoa Guide cuando un submarino alemán salió a la superficie y abrió fuego contra el barco, el cual se incendió y empezó a hundirse. Semenov y su tripulación bajaron a un bote salvavidas y usaron una brújula para navegar hacia las rutas marítimas. Después de tres días, un avión avistó el bote y el USS Broome rescató a los hombres al día siguiente. Gracias a aquella brújula, Semenov y 26 tripulantes más se salvaron.

No temas

A Linus, de la tira cómica Peanuts, se lo conoce por su mantita de apego. La lleva a todos lados y no le da vergüenza. A su hermana Lucy le desagrada especialmente, y a menudo, intenta deshacerse de ella. La entierra, la convierte en una cometa y la usa para un proyecto de la feria de ciencias. Linus también sabe que debería depender menos de su mantita, y de vez en cuando la suelta, pero siempre termina volviendo a ella.

Recordado en oración

En la gran iglesia africana, el pastor cayó de rodillas, orando a Dios. «¡Acuérdate de nosotros!». Mientras el pastor imploraba, la congregación respondía: «¡Acuérdate, Señor!». Al mirar este momento por YouTube, me sorprendió encontrarme derramando lágrimas también. Me recordó momentos de la infancia en los que oí a nuestro pastor hacer la misma súplica a Dios.

¡Bien hecho!

La escuela donde mi hijo Brian es entrenador de fútbol perdió el partido por el título estatal en una dura batalla. Hacía dos años que su oponente estaba invicto. Le envié un mensaje de texto para compadecerme de él y recibí una respuesta escueta: «¡Los chicos lucharon!».

Hermosamente roto

Nuestro autobús llegó por fin a nuestro tan anticipado destino: una excavación arqueológica en Israel donde nos dejarían excavar un poco. El director de la obra nos explicó que cualquier cosa que encontráramos no había sido tocada por miles de años. Al desenterrar fragmentos de cerámica, nos sentimos como si estuviéramos tocando historia. Al rato, nos llevaron a una estación de trabajo donde estaban restaurando esos fragmentos de vasijas rotas hacía muchísimo tiempo.

¿Qué eres?

Cuando entré a la heladería con mi hijito mestizo de cinco años, el hombre detrás del mostrador me miró y luego se quedó mirándolo fijo a él. «¿Qué eres?».

Estoy en sus manos

Jia Haixia perdió la vista en el año 2000. Su amigo Jia Wenqi perdió los brazos cuando era niño. Sin embargo, encontraron la forma de superar sus discapacidades. «Yo soy sus manos y él es mis ojos», dice Haixia. Juntos, están transformando su pueblito en China.

¿Qué debería decir?

Me detuve a mirar una caja de libros con la etiqueta «C. S. Lewis» en una tienda de libros usados, y apareció el dueño. Mientras hablábamos de los títulos disponibles, me pregunté si le interesaría la fe que inspiró gran parte de la obra de Lewis. Oré en silencio pidiendo guía. Entonces, me acordé de una biografía y empezamos a hablar sobre cómo el carácter de C. S. Lewis señalaba a Dios. Al final, di gracias porque una rápida oración reorientó nuestra conversación a cuestiones espirituales.

Una espera que vale la pena

Atrapado en un trabajo estresante con demasiadas horas y un jefe poco razonable, Jaime soñaba con dejarlo. Sin embargo, tenía una hipoteca, una esposa y un hijo pequeño que cuidar. Su esposa le recordó: «Esperemos y veamos qué nos dará Dios».

Héroes, tiranos y Jesús

Beethoven estaba enojado. Quería llamar a su tercera sinfonía «La Bonaparte», ya que consideraba a Napoleón un héroe del pueblo y defensor de la libertad. Pero cuando el general francés se declaró emperador, Beethoven cambió de opinión. Denunció a su antiguo héroe como canalla y tirano, y borró su nombre de la partitura original.