La multitud
«Se ha descubierto que los hombres resisten a los monarcas más poderosos y rehúsan inclinarse ante ellos», señaló la filósofa y escritora Hannah Arendt. Y agregó: «Pero pocos resisten a la multitud, defienden solos sus convicciones ante las masas descarriadas, enfrentan sin armas su implacable furor». Como judía, Arendt fue testigo de esto en su Alemania natal. Hay algo aterrador en ser rechazado por el grupo.
El resto de nuestra historia
Por más 60 años, el periodista Paul Harvey fue una voz conocida en la radio estadounidense. Seis días por semana, se lo oía decir con un estilo original: «Ya sabes cuál es la noticia; en un minuto, oirás el resto de la historia». Tras una breve publicidad, contaba una historia poco conocida de una persona muy conocida. Sin revelar hasta el final el nombre de la persona, deleitaba a los oyentes con su teatral cadencia: «Y ahora ya sabes… el resto de la historia».
Liberación del foso de los leones
Cuando Taher y su esposa Donya creyeron en Jesús, sabían sobre el riesgo de persecución en su tierra natal. De hecho, un día, Taher fue encarcelado y culpado de apostasía. Antes del juicio, ambos acordaron que no traicionarían a Jesús.
El Dios que redime
Para ilustrar un mensaje, caminé hacia la hermosa pintura que una artista había creado sobre la plataforma y pinté una raya oscura en el medio. La congregación se horrorizó. La artista simplemente se quedó parada cerca y observó mientras yo desfiguraba su obra. Luego, tomando un pincel nuevo, ella transformó amorosamente la pintura arruinada en una obra de arte maravillosa.
El Jesús correcto
El murmullo fue desapareciendo mientras el líder del club literario resumía la novela sobre la que debatiría el grupo. Mi amiga Joan escuchaba atentamente, pero no reconocía la trama. Por fin, se dio cuenta de que había leído un libro con un título diferente a la obra que habían leído los demás. Aunque disfrutó la lectura del libro «equivocado», no pudo participar con sus amigos en el debate sobre el libro «correcto».
Más que vencedores
Cuando mi esposo era el entrenador del equipo de béisbol de nuestro hijo, recompensaba a los jugadores con una fiesta de fin de año y les reconocía sus progresos durante la temporada. Uno de los jugadores más jóvenes, Dustin, se me acercó durante un evento y preguntó: —¿No perdimos el partido hoy?
¿Quién eres, Señor?
A los 16 años, Luis Rodríguez ya había estado en la cárcel por vender crack. Y ahora, por intento de asesinato, estaba de vuelta preso… con perspectiva de cadena perpetua. Pero Dios le habló e hizo que recordara sus primeros años cuando su madre lo llevaba fielmente a la iglesia. Tras las rejas, Luis sentía que Dios le sacudía el corazón. Finalmente, se arrepintió de su pecado y aceptó a Jesús.
Hecho para la aventura
Hace poco, descubrí algo maravilloso. Mientras iba por un sendero de tierra cerca de mi casa, encontré un patio de juegos improvisado oculto. Una escalera de palos llevaba a un mirador, columpios de cables viejos colgaban de los árboles, e incluso había un puente suspendido entre las ramas. ¡Alguien había convertido maderas y sogas viejas en una aventura creativa!
Un lugar para residir
Los martinetes —aves pequeñas relacionadas con las golondrinas— hacen su nido en las riberas. Los desarrollos urbanísticos en el sureste de Inglaterra han reducido su hábitat, y las aves tienen cada vez menos lugares para anidar cuando regresan de su migración invernal cada año. Los conservacionistas locales decidieron construir enormes bancos de arena artificiales para albergarlos. Con la ayuda de una compañía de esculturas de arena, elaboraron espacios para que las aves se establecieran en el futuro.
Nueva visión
Entré con mis gafas nuevas a la iglesia y me senté. Luego, vi a una amiga que estaba sentada del otro lado del pasillo en el otro extremo del salón. Cuando la saludé con la mano, me parecía verla tan cerca y nítida. Sentí como que podía extender la mano y tocarla, aunque estaba a varios metros. Al salir, después de la reunión, me di cuenta de que estaba en el mismo asiento de siempre, y que yo simplemente podía verla mejor porque tenía más aumento en mis nuevas lentes.