El sentido de estar vivo
Hace poco, mirando unos libros de consejos financieros, observé una tendencia interesante: muchos infieren que la razón primordial para reducir costos es querer vivir después como millonarios. Pero uno ofrecía una perspectiva diferente y renovadora, al sostener que vivir con sencillez es esencial para una vida rica. Sugiere que si necesitas más cantidad de cosas y más sofisticadas, te estás perdiendo el sentido de estar vivo.
¿Quién es éste?
Imagina estar hombro a hombro con personas que observan junto a un camino polvoriento. La mujer detrás de ti está parada en puntillas, tratando de ver quién viene. A lo lejos, ves a un hombre montado en un burro. A medida que se acerca, la gente arroja sus mantos sobre el camino. De pronto, oyes un ruido. Un hombre está cortando hojas de palmera, y muchos las esparcen por delante del animal.
El poder de la demostración
Mis intentos de arreglar cosas en la casa suelen terminar en pagarle a alguien para que deshaga el daño que yo provoqué mientras trataba de solucionar el problema inicial. Pero, hace poco, reparé exitosamente un electrodoméstico con la ayuda de un video en YouTube donde una persona mostraba paso por paso cómo hacerlo.
Una promesa doble
Desde que tuvo cáncer hace varios años, Ruth no ha podido comer, beber ni tragar bien. También ha perdido gran parte de su fuerza física; y numerosas cirugías y tratamientos la han dejado solo una sombra de lo que solía ser.
Dejar un legado
Mi teléfono sonó, lo que indicaba la entrada de un mensaje. Mi hija quería la receta de mi abuela de la tarta de helado de pipermín. Mientras buscaba entre las tarjetas amarillas de mi vieja caja de recetas, mis ojos detectaron la letra sin igual de mi abuela… y varias anotaciones en cursiva de mi madre. Entonces, se me ocurrió pensar que, con el pedido de mi hija, la receta entraría a la cuarta generación de la familia.
Caminar sobre el agua
Durante un invierno especialmente frío, me aventuré a ir al Lago Michigan para verlo congelado. Envuelta con ropa abrigada, en la playa donde habitualmente tomaba sol, la vista era espectacular. El agua estaba en verdad congelada y con olas que creaban una obra maestra de hielo.
Una buena estación
Hoy es el primer día de primavera en la mitad norte del mundo. Si vives en Australia, es el primer día de otoño: el equinoccio de primavera en el hemisferio norte y el de otoño en el sur. El sol brilla directamente sobre el ecuador, y el día y la noche tienen la misma cantidad de horas en casi todo el mundo.
El arte de un corazón agradecido
El día que nos casamos, Martie y yo prometimos ser fieles «en momentos buenos y malos, en enfermedad y en salud, en riqueza y en pobreza». Puede parecer extraño incluir en un alegre día de bodas votos sobre la desalentadora realidad de que habrá tiempos malos, de enfermedad y de pobreza. Sin embargo, esto resalta que la vida suele tener tiempos «malos».
Cartas a casa
Lejos de casa y entrenándose para la Segunda Guerra Mundial, los soldados norteamericanos recurrían al humor y a la correspondencia para sobrellevar los desafíos. En una carta a su casa, un joven describió con una exageración maravillosa el proceso de vacunación: «Dos oficiales médicos nos perseguían con arpones. Nos atrapaban, nos clavaban al piso y nos ponían un arpón en cada brazo».
Susurros de aliento
El joven se movía nervioso mientras esperaba que saliera su vuelo. Sus ojos iban de una ventanilla a otra del avión. Cerró los ojos y respiró profundo, tratando de calmarse… pero no funcionó. Cuando el avión despegó, no dejaba de moverse. Una señora mayor, del otro lado del pasillo, le puso la mano en el brazo y empezó a conversar con él para distraerlo. «¿Cómo te llamas?», «¿De dónde eres?», y «No va a pasar nada» fueron algunas de las cosas que le susurró. Ella podría haberse enojado o haberlo ignorado, pero prefirió tocarlo y conversar. Cosas simples. Tres horas después, cuando aterrizaron, él dijo: «Muchísimas gracias por ayudarme».