Te veo
Cuando Xavier tenía dos años, iba de un pasillo a otro por una pequeña zapatería. Escondido detrás de las cajas de zapatos, se reía cuando Alan, mi esposo, decía: «Te veooo».
Vidas que testifican
Mientras me hospedaba en un hotel, noté una tarjeta sobre el escritorio de mi cuarto, que decía: Bienvenido Nuestra oración es que tenga una estadía reposada y un viaje fructífero.
¿Cómo es Dios?
Para celebrar una fecha especial, mi esposo me llevó a una galería de arte y dijo que podía elegir un cuadro, para regalármelo. Escogí uno pequeño de un arroyo que corría por un bosque. La corriente ocupaba casi toda la tela, así que gran parte del cielo no se veía. No obstante, el reflejo en el agua revelaba dónde estaban el sol, las copas de los árboles y la atmósfera brumosa. La única manera de «ver» el cielo era mirando la superficie del agua.
La luz del mundo
Una de mis obras de arte preferidas está en la capilla de la Universidad de Keble, en Oxford, Inglaterra. La pintura, La luz del mundo, obra del artista inglés William Holman Hunt, muestra a Jesús sosteniendo un farol en la mano y llamando a la puerta de un hogar.
Imágenes de amor
Mis hijos y yo hemos comenzado una nueva práctica. Todas las noches, antes de ir a dormir, buscamos lápices de colores y prendemos una vela. Le pedimos a Dios que ilumine nuestro camino y dibujamos o escribimos respuestas a dos preguntas: ¿Cuándo mostré amor hoy?, y ¿Cuándo no mostré amor hoy?
El anillo en la basura
Una mañana, en la universidad, desperté y encontré a Carol, mi compañera de cuarto, en estado de pánico. Su anillo no estaba por ningún lado. Revolvimos todo, y terminamos buscando en la basura.
Desbloqueado
Un niño que había nacido con parálisis cerebral no podía hablar ni comunicarse, pero su madre nunca se dio por vencida. Cuando el niño tenía diez años, ella descubrió cómo comunicarse con él mediante sus ojos y un tablero de letras. Después, dijo: «Fue como si se hubiera desbloqueado, y podíamos preguntarle cualquier cosa». Ahora, Jonathan lee y escribe hasta poesía, al comunicarse con sus ojos. Cuando le preguntaron cómo es «hablar» con su familia y sus amigos, contestó: «Es maravilloso decirles que los amo».
Liberado
Cuando era un niño en la aldea, me fascinaban las gallinas. Siempre que atrapaba una, la sostenía unos momentos y luego la liberaba con suavidad. Como creía que todavía la estaba sosteniendo, la gallina permanecía quieta. Aunque era libre, se sentía atrapada.
Dar gracias
Durante años, disfruté de los escritos del autor británico G. K. Chesterton. Su humor y perspectiva me hacían reír y luego pausar para una consideración más seria. Por ejemplo, escribió: «Tal vez, des gracias antes de comer. Eso está bien. Pero yo doy gracias antes de la obra y la ópera, antes del concierto y la pantomima; doy gracias antes de abrir un libro y de dibujar, pintar, nadar, practicar esgrima y boxeo, caminar, jugar y bailar; y doy gracias antes de meter la pluma en la tinta».
El consuelo de un amigo
Una mamá se sorprendió al ver a su hija embarrada desde la cintura para abajo al llegar a casa de la escuela. La niña explicó que una amiga se había resbalado y caído a un charco de lodo. Mientras alguien corría a buscar ayuda, ella sintió lástima por su amiga, así que se sentó en el charco con su amiga hasta que llegó una maestra.