Seguir avanzando para Dios
Los que se criaron en la aldea inglesa con Guillermo Carey (1761-1834) tal vez pensaron que no lograría mucho, pero hoy se lo conoce como el padre de las misiones. Hijo de tejedores, se convirtió en un maestro y zapatero poco exitoso, mientras aprendía solo griego, hebreo y latín. Años después, cumplió su sueño de ir como misionero a la India. Pero enfrentó dificultades: la muerte de su hijo, problemas de salud mental de su esposa, y durante años, falta de resultados en la obra.
Entrenamiento en campo
La gerente de una empresa en Brasil pidió un informe escrito sobre los conserjes de su edificio. Diariamente, quería saber quién limpiaba cada cuarto, cuáles quedaban sin tocar y cuánto tiempo pasaba cada empleado en ellos. El primer informe «diario» llegó una semana más tarde… y completo solo en parte.
Volver a unir las cosas
En un documental sobre su vida, el autor Wendell Berry habla de cómo el divorcio describe la condición de nuestro mundo. Estamos divorciados unos de otros, de nuestra historia, de nuestra tierra. Las cosas que deberían estar completas están separadas. Cuando le preguntaron sobre qué deberíamos hacer respecto a esta triste realidad, dijo: «No podemos recomponerlo todo de una vez. Solo tomamos dos cosas y las unimos». Volvemos a unir dos cosas que están separadas.
Apenas un soplo
La repentina muerte de mi amiga de la niñez me hizo recapacitar sobre la cruda realidad de la muerte y la brevedad de la vida. Tenía solo 24 años cuando perdió la vida en un trágico accidente automovilístico. Tras crecer en una familia disfuncional, hacía poco que había creído en Cristo y su vida había empezado a mejorar. ¿Cómo podía ser que su vida terminara tan pronto?
Algo de qué jactarse
¿Qué significa ser real? Esta es la gran pregunta que responde el libro para niños titulado El conejo de terciopelo. Cuenta la historia de juguetes en una guardería y la travesía de un conejo de peluche para volverse real al permitir que un niño lo ame. Entre los juguetes, está el viejo y sabio Caballo de tela, quien «había visto llegar una larga sucesión de juguetes mecánicos que se jactaban y fanfarroneaban, y que uno a uno se rompían […] y desaparecían». Su aspecto era impresionante, pero al final, su jactancia no servía de nada cuando se trataba de brindar amor.
Ojos en la nuca
De pequeña, era tan traviesa como cualquier otro niño, y trataba de ocultar mi mal comportamiento para evitar caer en problemas. No obstante, mi madre solía descubrir lo que había hecho. Recuerdo cómo me asombraba lo rápido y precisamente que se enteraba de mis travesuras. Cuando le preguntaba cómo sabía, siempre respondía: «Tengo ojos en la nuca». Por supuesto, esto me llevaba a investigar su cuello cuando ella se daba vuelta… ¿eran ojos invisibles o estaban escondidos detrás de su cabello rojizo? Cuando crecí, dejé de buscar pruebas de su par de ojos extra y me di cuenta de que yo no era tan astuta como creía. Su mirada atenta era una muestra de su amor e interés por sus hijos.
Fiel en el cautiverio
Haralan Popov no tenía idea del giro que tomaría su vida cuando sonó el timbre una madrugada de 1948. Sin advertencia, la policía búlgara lo encarceló por su fe. Allí pasó los siguientes trece años de su vida, orando por fortaleza y valentía. A pesar del trato horrible, sabía que Dios estaba con él. Tras hablarles del evangelio a sus…
Nunca es demasiado tarde
Durante los agitados momentos posteriores a su ataque al corazón, mi suegra tuvo la ventura de recibir atención médica inmediata. Más tarde, el médico me dijo que el tratamiento dentro de los 15 minutos posteriores al ataque logra un 33% de supervivencia en pacientes críticos, y que solo el 5% sobrevive si es tratado después de ese lapso.
Aprendizaje práctico
A mi hijo de seis años, Owen, le encantó recibir un nuevo juego de mesa. Pero después de leer las reglas durante media hora, se frustró. No podía entenderlo. Solo al tiempo, cuando vino un amigo que ya sabía cómo jugarlo, empezó a disfrutar su regalo.
¿Quién es Él?
Cuando volvíamos de la luna de miel, mi esposo y yo estábamos esperando para registrar el equipaje. Le toqué el brazo y le señalé a un hombre parado cerca.