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Una espera que vale la pena

Atrapado en un trabajo estresante con demasiadas horas y un jefe poco razonable, Jaime soñaba con dejarlo. Sin embargo, tenía una hipoteca, una esposa y un hijo pequeño que cuidar. Su esposa le recordó: «Esperemos y veamos qué nos dará Dios».

Héroes, tiranos y Jesús

Beethoven estaba enojado. Quería llamar a su tercera sinfonía «La Bonaparte», ya que consideraba a Napoleón un héroe del pueblo y defensor de la libertad. Pero cuando el general francés se declaró emperador, Beethoven cambió de opinión. Denunció a su antiguo héroe como canalla y tirano, y borró su nombre de la partitura original.

Cuidar a los necesitados

Elvis Summers respondió a la puerta y encontró a Smokey, una mujer que pedía latas vacías para cambiar por dinero. Esta era su principal fuente de ingreso. A Elvis se le ocurrió una idea. «¿Podrías mostrarme adónde duermes?», le preguntó. Smokey lo llevó a un lugarcito polvoriento junto a una casa. Movido a compasión, Summers le construyó una «casita», un refugio que le daba espacio para dormir segura. Summers siguió adelante con esa idea. Inauguró una página de GoFundMe para reunir fondos y se asoció con iglesias locales para conseguir terrenos y construir refugios para otras personas sin casa.

Rescatado de enemigos poderosos

En 2010, George Vujnovich recibió la estrella de bronce por organizar uno de los esfuerzos de rescate más grandes de la Segunda Guerra Mundial. Hijo de inmigrantes serbios a Estados Unidos, se había alistado en el ejército de Estados Unidos. Cuando llegó la noticia de que pilotos estadounidenses derribados estaban siendo protegidos por rebeldes en Yugoslavia, Vujnovich regresó a la tierra de su familia para buscarlos. Los dividió en pequeños grupos y les enseñó a mezclarse con los serbios. Después, fue llevándolos a aviones que esperaban en una pista de aterrizaje en medio del bosque. Así rescató a 512 hombres eufóricos.

Millones de millones

Nos reunimos para nuestra reunión del domingo con gozo y expectativa. Aunque guardábamos distancia por la pandemia del coronavirus, agradecimos la oportunidad de celebrar la boda de Gavin y Tijana. Se transmitió el servicio a amigos y familiares en todo el mundo. Este enfoque creativo nos ayudó a superar las restricciones mientras nos regocijábamos en el pacto matrimonial. El Espíritu de Dios no unió y nos llenó de gozo.

Permanecer juntos

La Iglesia Bautista Dewberry se dividió en la década de 1800 por una pata de pollo. Hay varias versiones de la historia, pero el relato de un miembro actual es que dos hombres se pelearon por la última pata de pollo en una comida de la iglesia. Los hombres se enfurecieron tanto que uno se mudó a un par de kilómetros y abrió la Segunda Iglesia Bautista Dewberry. Gracias a Dios, las iglesias resolvieron sus diferencias y todos están de acuerdo en que la razón de la separación fue ridícula.

El nombre perfecto

Un día caluroso de verano, mi esposa dio a luz a nuestro segundo hijo. Sin embargo, nos costó elegir un nombre. Durante tres días, fue sencillamente «Bebé Williams», hasta que, por fin, se llamó Micah.

Dador alegre

Nicolás, que nació en el siglo iii, no tenía idea de que, siglos después de su muerte, se lo conocería como Santa Claus. Era solo un hombre que amaba a Dios y se interesaba por las personas, y lo conocían por su generosidad y sus buenas obras. Cuenta la historia que, cuando se enteró de que una familia estaba pasando una gran necesidad financiera, Nicolás fue a su casa de noche y arrojó una bolsa de oro por una ventana abierta, la cual cayó sobre un zapato o un calcetín que se calentaba junto a la chimenea.

Ilustrar las Escrituras

Los azulejos decorativos azules y blancos que suelen encontrarse en las casas holandesas representan escenas familiares de los Países Bajos: paisajes hermosos, molinos pintorescos, y personas trabajando y jugando.

La generación de ahora

«Nunca confíes en nadie que tenga más de 30 años de edad», dijo el joven ecologista Jack Weinberg, en 1964. Su comentario estereotipó a toda una generación, algo que Weinberg terminó lamentando. Al mirar atrás, declaró: «Algo que dije sin pensar […] se malinterpretó».