El camino de Dios a casa
Mientras bajaba hacia el estacionamiento, me invadió la ansiedad. Ya había estado en ese mismo lugar y me había perdido. Pero ahora, cuando empecé a caminar hacia la puerta cercana al ascensor, una sensación de calma llenó mi corazón. ¡Conocía el camino! Atravesé la puerta y encontré el conjunto de ascensores que buscaba.
Dios nunca nos abandona
En Tierra Santa, nos encantó caminar por donde caminó Jesús. Ahora puedo imaginar más fácilmente las imágenes y los sonidos de su vida terrenal. Pero subir y bajar por las piedras irregulares dejó su huella, y llegué a casa con las rodillas doloridas. Por supuesto, mis dolencias eran menores comparadas con las de quienes viajaban hace siglos, que no solo padecían mucho; incluso morían. Pero Dios estaba con ellos.
Belleza de la tragedia
El lago Coniston Water, en Inglaterra, es un bellísimo lugar para vacacionar. Las aguas son perfectas para navegar, nadar y hacer deportes acuáticos. Sin embargo, allí ocurrió una gran tragedia. En 1967, Donald Campbell pilotaba su hidroavión, intentando batir el récord mundial de velocidad en el agua. Alcanzó una gran velocidad, pero no vivió para celebrar el logro, ya que se estrelló y murió.
Todo va a estar bien
Uno de los recuerdos más vívidos de la infancia de mi hija es el día en que su padre le enseñó a andar en bicicleta sin rueditas. En un momento, mi esposo se subió a la parte trasera de la bicicleta tomando el manubrio con ella, para poder bajar juntos un tramo de suave pendiente. Ella recuerda a su padre riendo, mientras ella se moría de miedo. Cuando hoy recuerdan el incidente, la amable respuesta de mi marido a su recuerdo es tranquilizarla diciéndole que sabía que todo iba a salir bien.
Las casualidades no existen
El barrio de Dante en Manila solía inundarse. Cuando llovía, el pequeño llegaba a la escuela cruzando un puente improvisado que había colocado un vecino. «El Sr. Tomas ayudó a la comunidad a moverse —dijo Dante—. Me guiaba por el puente, protegiéndome de la lluvia».
Salvar vidas
Como miembro de la resistencia antinazi en Francia, Adolfo Kaminsky alteró documentos de identidad para salvar a cientos de los campos de concentración. Una vez, le dieron tres días para falsificar 900 certificados de nacimiento y 300 cartillas de racionamiento para niños judíos. Trabajó dos días sin dormir, diciéndose: «En una hora, puedo hacer treinta documentos. Si duermo una hora, morirán treinta personas».
No reconocido
Richard Griffin fue policía personal de la reina Isabel II catorce años. Mientras la acompañaba un día de picnic, se encontraron con dos excursionistas estadounidenses. «¿Conocen a la reina?», preguntaron, sin reconocer a la monarca. «Yo no —bromeó la reina—, ¡pero Richard se reúne con ella siempre!». Emocionados por conocer a alguien cercano a la realeza, ¡le entregaron a la reina su cámara y le pidieron que les sacara una foto con Richard!
Paz con Dios
Cuando acompañé a mi amiga al salón de belleza en su cumpleaños, nos encantaron las atenciones que recibimos. Una música relajante y un asistente personal nos dieron la bienvenida al spa tranquilo y con luz tenue. Toda la experiencia fue calma y reparadora. Sin embargo, tuve que reprimir una risita al ver un cartel en una mesa que afirmaba: «Esta línea de cuidado capilar te da más que un cabello bonito… te da paz mental».
La dulzura de la Palabra de Dios
El 22 de septiembre de 1959, apareció un artículo devocional en Nuestro Pan Diario escrito por el Dr. M. R. DeHaan. Escribió sobre cómo añoraba una caja de palomitas confitadas Cracker Jack. Su intención era relacionar esto con el anhelo de las Escrituras. Pero, para su sorpresa, unas semanas después, empezaron a llegar a su oficina cajas y cajas de palomitas Cracker Jack. Su deseo de esta golosina fue satisfecho por los fieles lectores de su devocionario.
El cambio que trae Cristo
Cuando se me formó una mancha irritada en la piel cerca del ojo, utilicé maquillaje para cubrirla. Esto mantuvo mi problema en secreto un tiempo. Sin embargo, la mancha no desapareció y supe que necesitaba atención médica. La mañana de la cita con el médico, no me maquillé. Quería que viera bien el problema y lo tratara para que pudiera curarse.