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Preparados para irnos

Durante la pandemia de coronavirus, muchos perdieron a seres queridos. El 27 de noviembre de 2020, nuestra familia se unió a ese grupo cuando Bee Crowder, mi mamá de 95 años, murió; aunque no de COVID-19. Como tantas otras familias, no pudimos reunirnos para despedirla, honrar su vida o alentarnos unos a otros. Pero encontramos gran consuelo en su insistencia en que, si Dios la llamaba al cielo, estaba preparada y ansiosa de ir. Esta esperanza segura fue su manera de enfrentar la muerte.

Encontrando vida

Era natural que David asistiera a una universidad cristiana y estudiara la Biblia. Había estado rodeado toda su vida de personas que conocían a Jesús; en casa, en la escuela y en la iglesia. Incluso, estaba enfocándose hacia una carrera de «ministerio cristiano».

¡Puedo verte!

La oftalmóloga ayudó a Andrés, de tres años de edad, a ponerse sus primeras gafas. «Mira al espejo», dijo. Andrés se vio reflejado y miró a su padre con una sonrisa alegre y tierna. Después, el padre secó las lágrimas que caían por las mejillas de su hijo, y preguntó: «¿Qué pasa?». Andrés abrazó el cuello de su padre y dijo: «Te puedo ver». Levantó la cabeza y miró fijo los ojos de su padre: «¡Te puedo ver!».

La obra maestra interior

En un artículo para The Atlantic, el escritor Arthur C. Brooks relata su visita al Museo National Palace, en Taiwán, que tiene una de las colecciones de arte chino más grandes del mundo. El guía del museo preguntó: «¿En qué piensan cuando les pido que imaginen una obra de arte que todavía no comenzó?». Brooks dijo: «Una tela en blanco, supongo». El guía respondió: «Hay otra manera de verlo: el arte ya existe; la tarea del artista es simplemente revelarlo».

Diseño elegante

Un equipo de investigación creó un dron con alas que imita los movimientos del vencejo. Esta ave puede volar a 150 kilómetros por hora, y planear, descender en caída libre y detenerse rápidamente. Sin embargo, el dron es aún inferior al ave. Un investigador dijo que las aves «tienen múltiples músculos que les permiten volar rápido, doblar las alas, extender las plumas y ahorrar energía». Admitió que los esfuerzos de su equipo podían replicar apenas «un 10 % del vuelo biológico».

Los menos probables

Hollywood nos muestra espías extraordinarios y apuestos que conducen lujosos autos deportivos, pero Jonna Mendez, una exjefe de la CIA, pinta una imagen opuesta. Un agente debe ser «el muchachito gris», dice ella. Alguien anodino, que no sobresalga, del que nadie se acuerde. Los mejores son aquellos menos probables que parezcan agentes.

El corazón del dador

Cuando nos íbamos de Wisconsin, mi amiga trajo a su hija Kinslee, de cuatro años, para despedirse. «No quiero que se vayan», dijo. La abracé y le regalé un abanico pintado a mano, de mi colección. «Cuando me extrañes, usa este abanico y recuerda que te amo». Ella preguntó si podía quedarse con otro: uno de papel. «Ese está roto —dije—. Quiero que tengas el mejor». No lamenté darle el mejor porque verla feliz me hacía feliz a mí. Más tarde, Kinslee le dijo a su mamá que estaba triste porque me había quedado con el roto, y me enviaron uno flamante y hermoso. Después de dar con generosidad, la pequeña se sintió feliz de nuevo. Y yo también.

Cuida tu huerta

¡Estaba tan entusiasmada con la huerta en nuestro patio trasero! Pero luego, empecé a ver pequeños agujeros en la tierra. Antes de madurar, nuestra primera fruta desapareció misteriosamente. Un día, quedé consternada al descubrir que nuestra planta más grande de fresas había sido arrancada de raíz por un conejo, y quemada por el sol. ¡Cuánto deseé haber prestado más atención a las señales de advertencia!

Dios dice tu nombre

Natalia fue a otro país con la promesa de recibir educación. Pero poco después, el padre en el nuevo hogar empezó a abusar física y sexualmente de ella. La forzó a cuidar su casa y a sus hijos sin pagarle, y no la dejaba salir ni usar el teléfono. Se convirtió en una esclava.

Un llanto distintivo

Cuando un bebé llora, es señal de que está cansado o con hambre, ¿verdad? Bien, según los médicos de la Universidad Brown, diferencias sutiles en el lloro de un recién nacido también dan pistas importantes de otros problemas. Diseñaron un programa informático que mide el tono, el volumen y la calidad del sonido para determinar si algo está mal en el sistema nervioso central del bebé.