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Nuestro verdadero refugio es Dios

Después de la muerte de su esposa, Alfredo sintió que podría soportar el dolor mientras siguiera desayunando los lunes con sus amigos jubilados, que lo alentaban. Cuando se ponía triste, pensaba en la próxima vez que disfrutaría de su compañía. Su mesa en el rincón era su lugar seguro para superar la angustia.

Tiempo para celebrar

Nuestra iglesia en Virginia realizaba los bautismos en el río Rivanna, donde el sol suele brillar con calidez, pero el agua es helada. Después del servicio en la iglesia, íbamos a un parque donde los vecinos arrojaban discos voladores y los niños abarrotaban el área de juegos. Éramos una especie de espectáculo en la ribera del río. Parado en el agua helada, yo leía las Escrituras y sumergía a los que se bautizaban, en esa expresión tangible del amor de Dios. Cuando salían, calados hasta los huesos, brotaban exclamaciones y aplausos. Al llegar a la orilla, familiares y amigos abrazaban a los recién bautizados… todos empapados. Compartíamos pasteles, bebidas y bocadillos. Los que miraban no siempre entendían qué pasaba, pero sabían que era una celebración.

Instrumentos de bien

El delincuente fue arrestado, y el detective le preguntó por qué había atacado descaradamente a alguien frente a tantos testigos. La respuesta fue asombrosa: «Sabía que no iban a hacer nada; nunca lo hacen». Este comentario describe lo que se llama «conocimiento culpable»: decidir ignorar un delito aunque uno sepa que se está cometiendo.

El gol del triunfo

El 5 de febrero de 2023, Christian Atsu marcó el gol del triunfo para su equipo en un partido de fútbol en Turquía. Esta estrella internacional aprendió a jugar de niño, corriendo descalzo en Ghana, su país natal. Como era creyente en Cristo, decía: «Jesús es lo mejor que me sucedió en la vida». Solía publicar versículos bíblicos en las redes, hablar abiertamente de su fe y ayudar financieramente a una escuela para huérfanos.

Responsabilizarse de las palabras

Casi no se oye que las instituciones admitan su culpa después de una catástrofe. Pero tras el suicidio de un alumno de 17 años, una prestigiosa escuela reconoció haber «fracasado trágicamente» en protegerlo. Era acosado de manera incesante, y los líderes de la escuela, a pesar de saberlo, hicieron poco para cuidarlo. Ahora se han comprometido a dar pasos significativos para combatir el acoso y cuidar la salud mental de los alumnos.

Quebrantamiento que bendice

Tiene la espalda encorvada y camina con un bastón, pero sus seis décadas de pastoreo espiritual son prueba de que descansa en Dios, la fuente de su fortaleza. En 1993, al Reverendo William Barber le diagnosticaron una enfermedad que provoca la fusión de las vértebras. De una manera no muy sutil, le dijeron: «Barber, tal vez deba pensar en hacer otra cosa que no sea pastorear, porque la iglesia no va a querer [que un discapacitado] sea su pastor». Pero él superó ese comentario hiriente. Dios no solo lo ha utilizado como pastor, sino también como una voz poderosa y respetada para los desfavorecidos y marginados.

Renovar nuestra fuerza

Una pareja de águilas construyó un nido gigante en un árbol a unos pocos kilómetros de mi casa. No mucho después, las enormes aves tuvieron aguiluchos. Cuidaron juntos sus crías hasta que uno de los adultos fue trágicamente atropellado por un auto y murió. Durante varios días, el águila sobreviviente voló ida y vuelta a un río cercano, como si buscara a su pareja perdida. Finalmente, regresó al nido y asumió la plena responsabilidad de criar los aguiluchos.

De edad en edad

Hace poco, dos abuelas de Texas se volvieron famosas en las redes por completar un viaje alrededor del mundo en 80 días a los 81 años de edad. Estas grandes amigas trotamundos viajaron a los siete continentes. Comenzaron en la Antártida, bailaron tango en Buenos Aires, montaron camellos en Egipto y anduvieron en trineo en el Polo Norte. Visitaron 18 países. El dúo dijo que esperaba haber inspirado a las futuras generaciones a disfrutar de viajar por el mundo, sin importar la edad.

Noticia digna de celebrar

Por más de dos siglos, el himno que aparecía primero en el himnario metodista en inglés era O for a Thousand Tongues to Sing [Mil voces para celebrar], escrito por Carlos Wesley y titulado inicialmente For the Anniversary Day of One´s Conversion [Para celebrar el aniversario de la conversión]; compuesto para conmemorar la renovación total que tuvo por su fe en Jesús. Sus 18 estrofas proclaman la gloria de la bondad de Dios a los que se arrepienten y siguen a Cristo.

Dedicados a la oración

«He estado orando por ti durante cincuenta años», dijo la anciana. Mi amigo Lou la miró con profunda gratitud. Estaba visitando la aldea búlgara donde creció su padre y que dejó cuando era adolescente. La mujer, creyente en Jesús, vivía al lado de sus abuelos y había empezado a orar por él cuando se enteró de su nacimiento. Ahora, más de medio siglo después, Lou visitó la aldea y, mientras estaba allí, le habló de su fe a un grupo de personas. Cuando esta mujer se acercó a él después de que hablara, se preguntó cómo habrían impactado sus oraciones para que él conociera a Cristo.