El largo alcance del amor
Mary Lee es un tiburón blanco de 1,80 metros de largo y casi 1.600 kilogramos de peso al que los oceanógrafos le colocaron una identificación en 2012 y que se desplazaba por la costa este de los Estados Unidos. Cuando salía a la superficie, el transmisor colocado en su aleta dorsal era captado por un satélite. Durante cinco años, desde investigadores a surfistas podían ver en línea todos sus movimientos. Se pudo seguir su rastro durante unos 65.000 kilómetros, hasta que un día, la señal se detuvo; probablemente, porque la batería del transmisor se gastó.
Cazar zorras
La primera vez que un murciélago invadió nuestra casa, pensamos que había sido ocasional. Pero después de su segunda visita, leí sobre este pequeño animalito y descubrí que no necesita una abertura muy grande para visitar a las personas. En realidad, si encuentran un espacio pequeño como el espesor de una moneda, se abren paso.
Comer y repetir
Cuando Carina y Pablo se casaron, ninguno de los dos sabía cocinar. Pero una noche, Carina decidió intentar hacer espaguetis… hizo tantos que tuvieron que volver a comer lo mismo al día siguiente. El tercer día, Pablo se ofreció para cocinar, duplicando la cantidad de pasta y salsa, con la esperanza de que la enorme fuente durara todo el fin de semana. Esa noche, sin embargo, cuando la pareja se sentó a comer, Carina confesó: «Estoy harta de espaguetis».
Un remedio disponible
Mientras seguía al guía del parque, tomaba notas de lo que él enseñaba sobre el bosque primigenio de las Bahamas. Nos dijo qué árboles evitar, ya que al tener veneno en la madera, segregan una savia negra que causa un doloroso sarpullido. ¡Pero no hay que preocuparse! Por lo general, el antídoto se puede encontrar en otra planta justo al lado. «Corten la corteza roja del elemí —explicó—, y froten la savia sobre la urticaria. Empezará a sanar de inmediato».
¿Quién soy yo?
A David le gustaba su trabajo, pero desde hacía tiempo, se sentía impulsado a hacer otra cosa. Ahora estaba por cumplir su sueño y salir a la obra misionera. Pero extrañamente, empezó a tener serias dudas.
¿«Simplemente la oficina»?
Miré las colinas verdes y ondulantes de Lancashire, en el norte de Inglaterra, y noté las cercas de piedra que encerraban algunas ovejas que vagaban por allí. Nubes esponjosas recorrían el cielo despejado, mientras yo inhalaba profundamente, absorbiendo el paisaje. Cuando le mencioné encantada la maravillosa escena a la mujer que trabajaba en el centro de retiro que estaba visitando, ella dijo: «Sabe, nunca lo había notado, hasta que nuestros huéspedes lo señalaron. Hemos vivido aquí por años, y cuando éramos granjeros, ¡esto era simplemente la oficina!».
Vivir como si Cristo volviera hoy
Me encanta la canción del cantante country Tim McGraw, Vive como si estuvieras muriendo. Allí describe algunas de las cosas emocionantes que quería hacer antes de morir un hombre que había recibido malas noticias sobre su salud. También decidió amar y perdonar a algunas personas, y hablarles con más dulzura. La canción recomienda que vivamos bien, como si supiéramos que nuestra vida terminará pronto.
Convicción de la fe
Desmond Doss fue reclutado durante la Segunda Guerra Mundial como no combatiente. Aunque sus creencias religiosas le impedían llevar armas, sirvió eficazmente como médico de combate. En una batalla, se enfrentó al intenso e incesante fuego enemigo, para poner a salvo a 75 soldados de su unidad que habían sido heridos. Su historia ha sido tema del documental Objetor de conciencia y trama de la película Hasta el último hombre.
Lugares de refugio falsos
Cuando nuestro perro Ruperto era cachorro, tenía tanto miedo de salir que había que arrastrarlo para ir al parque. Un día, cuando llegamos allí, cometí la tontería de soltarlo. A toda velocidad, regresó a casa, a su lugar de refugio.
Calificado a los ojos de Dios
Una empresa consultora en tecnología me contrató después de terminar la universidad, aunque yo no podía escribir ni una línea en código informático y sabía muy poco de negocios. Durante la entrevista de trabajo, me enteré de que la empresa no tenía muy en cuenta la experiencia laboral, sino que lo más importante eran las cualidades personales: capacidad de resolver creativamente los problemas, sensatez en el juicio y buen desempeño en equipo. Suponían que los nuevos trabajadores podían aprender las habilidades necesarias siempre y cuando fueran la clase de personas que buscaban.