Categoría  |  Nuestro Pan Diario

Esperanzas y anhelos

Cuando me mudé a Inglaterra, la celebración norteamericana de Acción de Gracias se transformó en un jueves más de noviembre. Aunque anhelaba estar con amigos y familiares aquel día, entendía que no era la única. Todos anhelamos estar con seres queridos en ocasiones especiales. Y aun cuando celebramos, tal vez extrañemos a alguien que no está, o quizá oremos por paz para nuestra familia dividida.

Confiarle nuestro futuro a Dios

En 2010, Laszlo Hanyecz hizo la primera compra con bitcoin (una moneda digital que valía una fracción de un centavo), y pagó 10.000 bitcoins por dos pizzas (que valían 25 dólares). En 2021, esos mismos bitcoins habrían valido más de 500 millones de dólares. Antes de que el valor de esta moneda se disparara, el hombre siguió pagando pizzas con bitcoins, y llegó a gastar 100.000 en total. Si los hubiera guardado, su valor lo habría transformado en un multimillonario. Si tan solo hubiese sabido lo que vendría.

La fe en acción

En junio de 2021, un tornado pasó por una comunidad y destruyó el granero de una familia. Fue una pérdida triste porque aquel granero había estado en la familia desde fines del siglo xix. Cuando Juan y Bárbara pasaron por allí camino a la iglesia a la mañana siguiente, se preguntaron cómo podían ayudar. Se detuvieron y se enteraron de que la familia necesitaba ayuda con la limpieza. Entonces, esta pareja se dirigió a su auto, volvió a su casa a cambiar de ropa y regresó a pasar el día ayudando a limpiar el desastre que había dejado el tornado. Pusieron su fe en acción al servir a la familia.

Leer hacia atrás

Empezar por el último capítulo de una novela de misterio puede ser una mala idea para aquellos a los que les encanta el suspenso de una buena historia. Pero a algunos les gusta más leer un libro si ya saben cómo termina.

El Club Socrático

En 1941, el Club Socrático se estableció en la Universidad de Oxford para alentar el debate entre los creyentes en Jesús y los ateos y agnósticos.

Dios te conoce

Mi madre huele los problemas a un kilómetro de distancia. Una vez, después de un día difícil en la escuela, intenté esconder mi frustración, con la esperanza de que nadie se diera cuenta. «¿Qué sucede?», me preguntó. Después, añadió: «Antes de que digas nada, recuerda que soy tu madre. Te di a luz y te conozco mejor que nadie». Mi mamá siempre me recuerda que su profundo conocimiento de mi persona le permite ayudarme cuando más la necesito.

Pensamientos y oraciones

«Estarás en mis pensamientos y oraciones». Tal vez te preguntes si la persona que afirma esto lo dice de verdad. Pero cuando Edna Davis lo decía, nadie cuestionaba su veracidad. Todos en el pueblito conocían bien el cuaderno amarillo de la «Srta. Edna», lleno de nombres. Por la mañana, bien temprano, la anciana oraba a Dios. En su funeral, varios testificaron que algo maravilloso había sucedido en sus vidas y lo adjudicaban a las oraciones de la Srta. Edna.

¡Adelante! Inmutable

En el poema «Rest» [Descanso], el poeta desafía nuestra tendencia a separar el tiempo de «esparcimiento» del «trabajo», y pregunta: «¿No es acaso el verdadero esparcimiento / uno mismo con el verdadero trabajo?». Si quieres experimentar verdadero esparcimiento, en vez de intentar evitar las tareas de la vida, el autor nos anima: «Aun así, da lo mejor; úsalo, no lo malgastes, / de lo contrario, no es descanso. / ¿Deseas contemplar belleza / a tu alrededor? ¿Por todas partes? / Solo el quehacer / ha encontrado tal vista».

No bajes la guardia

Un hombre y varios amigos entraron en un centro de esquí que tenía un cartel con advertencia de avalancha y empezaron a tirarse por las laderas. La segunda vez que bajaban, alguien gritó: «¡Avalancha!». Pero el hombre no pudo escapar y murió en medio de la nieve. Alguien lo criticó y dijo que era un novato. Pero no era así; era un «guía rural certificado en avalanchas». Un investigador dijo que los esquiadores más expertos son los más propensos a llegar a deducciones erradas: «[El esquiador] murió porque se confió demasiado y bajó la guardia».

Usa tu voz

Desde los ocho años, Lisa luchaba con su tartamudez, y le daban miedo las situaciones sociales que requerían que hablara con otros. Pero más adelante en la vida, después de trabajar con un fonoaudiólogo y superar su impedimento, decidió usar su voz para ayudar a los demás. Empezó a ofrecerse como consejera para una línea de ayuda para personas con angustia emocional.