Mantenerse en contacto
Madeleine L’Engle se hizo el hábito de llamar a su madre una vez a la semana. Cuando su madre fue envejeciendo, la querida escritora espiritual la llamaba más a menudo, «para estar en contacto». De la misma manera, a Madeleine le gustaba que sus hijos la llamaran y mantuvieran esa conexión. Como escribió en su libro Walking on Water [Caminando sobre el agua]: «Es bueno que los hijos se mantengan en contacto. Es bueno que todos los que somos hijos nos mantengamos en contacto con nuestro Padre».
Alguien te oye
En el libro Physics [Física], Charles Riborg Mann y George Ransom Twiss preguntan: «Cuando un árbol cae en un bosque solitario y no hay ningún animal cerca para oírlo, ¿hace algún ruido?». A través de los años, esta pregunta generó debates filosóficos y científicos sobre el sonido, la percepción y la existencia. Sin embargo, no ha surgido una respuesta definitiva.
Un estudio en abuelas
Los investigadores de la Universidad Emory usaron resonancias magnéticas para estudiar el cerebro de las abuelas. Midieron las respuestas empáticas a imágenes que incluían a un nieto y a un hijo adulto propios, y a un niño desconocido. El estudio mostró que las abuelas tienen mayor empatía hacia su propio nieto que incluso hacia su hijo adulto. Esto se atribuye a lo que llamaron el «factor de la ternura» o a que su nieto era más «adorable» que el hijo adulto.
Dios recuerda los nombres
El domingo después de que empecé a trabajar como líder de jóvenes en una iglesia, hablé con una adolescente sentada junto a su mamá. Sonreí y saludé por su nombre a la tímida chica, y le pregunté cómo estaba. Ella levantó la cabeza y abrió grandes los ojos. Me devolvió la sonrisa y susurró: «Recordaste mi nombre». Tan solo con llamar a esa jovencita por su nombre —una chica que tal vez se sentía insignificante en una iglesia llena de adultos—, empecé una relación de confianza. Se sintió vista y valorada.
¿Quién soy?
En 1859, Joshua Abraham Norton se declaró emperador de los Estados Unidos. Había hecho (y perdido) su fortuna con el comercio marítimo en San Francisco, pero quería una nueva identidad: el primer emperador de Estados Unidos. Cuando el periódico San Francisco Evening Bulletin publicó el anuncio del «emperador» Norton, la mayoría de los lectores se rieron. Norton imprimió su propia moneda y usaba uniformes militares diseñados por sastres locales. Alguien dijo que «parecía todo un rey». Pero, por supuesto, no lo era. No podemos inventar quiénes somos.
Explorar las estrellas
En 2021, se lanzó el Telescopio Espacial James Webb, que se implementó a más de un millón y medio de kilómetros de la Tierra para investigar el universo. Esta maravilla se asomará al espacio profundo y examinará las estrellas y otras maravillas celestes.
Explorar las estrellas
En 2021, se lanzó el Telescopio Espacial James Webb, que se implementó a más de un millón y medio de kilómetros de la Tierra para investigar el universo. Esta maravilla se asomará al espacio profundo y examinará las estrellas y otras maravillas celestes.
Un liderazgo amoroso
Un video de una mamá osa que intentaba llevar a sus cuatro cachorros al otro lado de una calle transitada me hizo sonreír con complicidad. Me sentí identificada al verla tomar a sus cachorros uno por uno y llevarlos al otro lado de la calle… solo para que los pequeños volvieran adonde estaban al principio. Después de muchos intentos, la mamá osa por fin lo logró.
Por amor
Correr una maratón implica exigirse física y mentalmente. Pero para una corredora adolescente, competir en una carrera se trata de empujar a otro. En cada entrenamiento y competición, Susan Bergeman, de 14 años, empuja a su hermano Jeffrey en su silla de ruedas. Cuando Jeffrey tenía 22 meses de edad, tuvo un paro cardíaco que lo dejó con un severo daño cerebral y parálisis. Hoy Susan sacrifica sus propias metas deportivas para que Jeffrey pueda competir con ella. ¡Cuánto amor y sacrificio!
¿Cómo conduzco?
«¡AAAH!», grité mientras el camión se cruzó delante de mí.