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Permanecer firme en la fe

Hace unos años, mientras iba caminando para tomar el tren para ir a trabajar, vi a una mujer con un perro de mirada feroz que se me acercaba. Crecí rodeada de perros mascotas, así que no suelo asustarme de esos amigos peludos, pero este lucía amenazante. Cuando se acercó, me ladró. Traté de reírme, pero luego se lanzó hacia mí, así que grité. Gracias a Dios, no pudo lastimarme porque no me alcanzó. Su dueña lo sostuvo de la correa con firmeza.

Un corazón generoso

Cuando la estrella del fútbol Sadio Mané, de Senegal, jugaba para el Liverpool en la liga inglesa, era uno de los jugadores africanos mejor pagos del mundo, recibiendo millones de dólares por año. Los aficionados detectaron una foto de Mané con un iPhone con la pantalla rota, y bromeaban sobre él por usar un aparato dañado. Su respuesta fue tranquila: «¿Por qué querría tener diez Ferraris, veinte relojes de diamante y dos aviones? Tuve hambre, trabajé en el campo, jugué descalzo y no fui a la escuela. Ahora puedo ayudar a la gente. Prefiero construir escuelas y dar comida y ropa a los pobres. [Dar] algo de lo que la vida me ha dado».

Mantente preparado

Betty está preparada. Comenzó a seguir a Jesús de adolescente y siempre ha aprovechado oportunidades para servirle y agradarle. Asiste a estudios bíblicos, servicios en la iglesia y reuniones de oración. Ha enseñado, visitado campos misioneros, trabajado en la guardería, servido junto a la esposa del pastor, y le encanta estar con el pueblo de Dios. Lo asombroso es que tiene 102 años y sigue estando lista para hacer lo que le agrade a Dios. Es una inspiración para muchos que quizá a veces no tienen ganas de reunirse con otros creyentes. Ahora Betty dice que está ansiosa por llegar al cielo para estar con su Salvador: «¡Estoy lista para ver a Jesús! Lo amo tanto».

Planear con prudencia

Ezdan, médico de un pequeño pueblo, abrigaba un gran sueño para su hija Eleanor, que tenía síndrome de Down. Esperaba abrir una empresa para proveer trabajo pago para ella en el futuro. «Atemorizado» por lograr su sueño, tomó un curso en línea sobre cómo empezar una empresa. Luego, con su esposa, abrieron una panadería familiar, y está progresando. «Se ha convertido en una verdadera empresa, con personal», dijo Ezdan. Eleanor, ya adulta, trabaja en la caja y se conecta con clientes en línea. «Todos en el pueblo la conocen», dice él. Su salto de fe al planear para el futuro de su hija refleja su decisión de ser prudente.

Cirugía de corazón

Hace unos años, después de intercambiar palabras acaloradas, Carolyn y yo resolvimos nuestro conflicto con compasión y amor la una por la otra. Confesé mi error, y ella oró por mí, aludiendo a Ezequiel 36:26: «Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne». Sentí que Dios estaba realizando una especie de cirugía cardíaca espiritual en mí, quitando mis temores y amargura al rodearme de su amor.

El lenguaje del amor

Mon Dieu. Lieber Gott. Drahý Bože. Aγαπητέ Θεέ. Dear God. Oraciones en francés, alemán, eslovaco, griego e inglés resonaron en la iglesia central de Atenas mientras, al unísono, orábamos en nuestros idiomas nativos para que la gente en nuestros países oyera del amor de Dios. La belleza de la reunión creció cuando nos dimos cuenta de que era en Pentecostés.

Sean uno

Una mesa aparentemente simple con trece vasos sencillos en paneles separados constituye la pintura contemporánea «That They May All Be One» [Que todos sean uno], la cual se expone en Wolfson College en la Universidad de Oxford. En realidad, su simplicidad enfatiza el significado del evento: la última cena de Jesús con sus discípulos. El panel más destacado —que contiene pan y un vaso, y representa a Jesús— está rodeado de doce paneles individuales que indican la presencia de los discípulos.

Ningún dolor desaprovechado

Me miró a los ojos y dijo: «No desaproveches tu dolor». Mi mente volvió de inmediato al momento cuando, hacía años, yo había dirigido el funeral de su hijo que había perdido la vida en un accidente. Ella sabía de qué estaba hablando. Conocía el dolor. Pero también sabía cómo Dios podía usarlo para honrarlo a Él y ayudar a otros. Sus palabras me alentaron y confortaron cuando enfrenté un diagnóstico de cáncer grave. Ella me recordó que Dios oye mis clamores, y que está conmigo en mi dolor y podría usarlo para ayudar a otros.

El don de dar

En su discurso de 2024 a 1.200 graduados universitarios, el empresario millonario Robert Hale Jr. dijo: «Estos tiempo difíciles han aumentado la necesidad de compartir, interesarse y dar. [Mi esposa y yo] queremos darles dos regalos: el primero es nuestro regalo para ustedes, el segundo es el regalo de dar». Luego, entregaron dos sobres a cada uno de los sorprendidos graduados: 500 dólares para guardar y 500 para dar a una persona necesitada.

Es algo terrible

Es algo terrible amar lo que la muerte puede tocar, comienza diciendo un poema escrito hace más de cien años por el poeta judío Judah Halevi. Y luego aclara lo que está detrás del temor: amar […], y ay, perder.