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Empaparnos de la Palabra

Cuando nuestro hijo Xavier era pequeño, visitamos el acuario de la bahía de Monterey. Al entrar, señalé una escultura colgante. «Miren. Una ballena jorobada».

Aquí para servir

Era hora de que nuestra iglesia designara a un nuevo grupo de líderes. Para representar su función como líderes siervos, los ancianos de la iglesia participaron en una memorable ceremonia de lavado de los pies. Cada uno de los líderes, incluido el pastor, le lavó los pies a otro mientras la congregación observaba.

En concierto

Durante un recital de la banda escolar de mi nieta, me impresionó lo bien que tocaba este grupo de preadolescentes. Si cada uno hubiera querido ser solista, no habría podido lograr en forma individual lo que la banda hizo colectivamente. Cada instrumento hizo su parte, ¡y el resultado fue una hermosa sinfonía!

Silencio

Hubo un gran revuelo en la aldea al ver unos camiones de socorro que pasaban por el «camino» destrozado por la lluvia. De repente, el convoy divisó la casa del alcalde… aunque este vivía lujosamente en otra parte, mientras que a su pueblo le faltaban las cosas básicas para vivir.

Compartir el consuelo

Una amiga me envió unas artesanías de cerámica que había hecho. Cuando abrí la caja, descubrí que las preciosas piezas se habían dañado en el viaje.

Una razón para sonreír

En el trabajo, las palabras de ánimo son importantes. La manera en que los empleados se hablan afecta la satisfacción del cliente, las ganancias de la empresa y el aprecio entre colegas. Según estudios, en los grupos laborales más eficaces, sus miembros intercambian seis veces más afirmación que desaprobación, desacuerdo o sarcasmo. Los equipos menos productivos suelen usar al menos tres comentarios negativos por cada palabra amable.

Motivados por Dios

Hace unos meses, recibí un email donde me invitaban a unirme a una comunidad de «personas motivadas». Busqué la palabra «motivado», y descubrí que se refiere a alguien determinado a triunfar.

Un Padre perfecto

Una vez, mi padre admitió: «Cuando eras pequeña, no estuve muy presente».

Tiempo juntos

Camino a casa, después de la boda de un familiar, mi mamá me preguntó por tercera vez qué novedades había en mi trabajo. Una vez más, repetí algunos de los detalles, como si fuera la primera vez que se los contaba, mientras me preguntaba cómo podía lograr que mis palabras fueran más recordables. Mi mamá tiene Alzheimer, una enfermedad que va destruyendo la memoria, puede afectar la conducta y termina en la pérdida del habla… y más.

De muerte a vida

Cuando era joven, mi papá estaba viajando con un grupo de amigos a un evento deportivo en otra ciudad, cuando los neumáticos del auto se deslizaron en la ruta empapada por la lluvia. Tuvieron un accidente grave; uno de sus amigos quedó paralizado y otro murió. A mi papá lo declararon muerto y lo llevaron a la morgue. Sus padres, conmocionados y afligidos, fueron a identificarlo. Sin embargo, mi papá revivió de lo que resultó ser un coma profundo. Su lamento se transformó en alegría.