Como un niño
La niña se movía con alegría y gracia al compás de la música de alabanzas. Era la única en el pasillo de la iglesia, pero eso no impedía que girara, moviera los brazos y levantara los pies con la melodía. Su madre, sonriente, no trató de detenerla.
Gritos o gracia
Mi amigo Archie volvió de las vacaciones y descubrió que su vecino había levantado una cerca de un metro y medio de alto dentro de su propiedad. Archie pasó varias semanas tratando de convencerlo de quitarla. Ofreció ayudarlo y dividir los gastos por el trabajo, pero no funcionó. Podría haber apelado a las autoridades civiles, pero decidió ceder su derecho y dejar la cerca… para mostrarle a su vecino algo de la gracia de Dios.
Cuando Dios nos llena
¿Qué había hecho? Tendría que haber sido uno de los momentos más emocionantes de mi vida. En cambio, fue de los más solitarios. Acababa de conseguir mi primer trabajo «real» después de la universidad, en una ciudad a cientos de kilómetros de donde nací. Pero la emoción de ese gran paso se desvaneció pronto. Tenía un apartamento pequeño y sin muebles. No conocía la ciudad ni a nadie. El trabajo era interesante, pero el sentimiento de soledad era devastador.
Precioso para Dios
Su nombre era David, pero la mayoría lo llamaba simplemente «el violinista callejero». David era un anciano desaliñado que solía estar en lugares populares de nuestra ciudad, interpretando para los transeúntes con su inusual habilidad con el violín. A cambio de la música, los oyentes ponían a veces dinero en el estuche abierto del instrumento que estaba en la acera delante de él. David sonreía e inclinaba la cabeza con gratitud, y seguía tocando.
Áreas con señal telefónica
Uno de los beneficios de los teléfonos celulares es la comunicación casi ilimitada con otras personas. Por eso, muchos hablan por teléfono o envían mensajes de texto mientras conducen, lo que genera accidentes automovilísticos terribles. Para evitar esas tragedias, en muchas partes del mundo, ya aparecen carteles en las carreteras que indican áreas de señal telefónica donde se puede estacionar y deleitarse en hablar y enviar mensajes.
No nos vamos a romper
Por ser nativa de California y amante de todo lo soleado, no me gusta el frío. Pero sí me encantan las fotos donde hay nieve. Por eso, no pude evitar sonreír cuando una amiga que vive en una zona de frío me mandó una foto invernal de una planta junto a su ventana. La admiración se convirtió en tristeza cuando noté sus ramas deshojadas y dobladas por el peso de destellantes carámbanos.
Perdido, pero hallado
Cuando nos enteramos de que mi suegra se había perdido mientras iba de compras con una pariente, mi esposa y yo nos desesperamos. Sufría de pérdida de memoria y de confusión, y no se sabía qué podría hacer. ¿Se quedaría por la zona o subiría a un autobús, pensando que la traería a casa? Los peores escenarios resonaban en nuestra mente cuando empezamos a buscarla, y clamábamos a Dios: «Por favor, encuéntrala».
Liberarse del miedo
Nuestros cuerpos reaccionan cuando nos sentimos amilanados o con miedo. Un nudo en el estómago, sumado a palpitaciones y respiración profunda, indica un estado de ansiedad. Nuestra naturaleza física impide que ignoremos esos sentimientos de inquietud.
Dar sin temor
Cuando mi hijo Xavier tenía seis años, una amiga trajo a su niño pequeño de visita, y Xavier quiso darle unos juguetes. Me encantó la generosidad de nuestro pequeño, hasta que le ofreció un animal de peluche que mi esposo había buscado en varias tiendas de diferentes ciudades hasta conseguirlo. Como sabía que era un juguete muy buscado, mi amiga trató delicadamente de rechazarlo. Aun así, Xavier puso el regalo en las manos de su hijo y dijo: «Mi papi me da muchos regalos para compartir».
Nuestro fundamento seguro
Durante años, gente de nuestra ciudad construyó y compró casas en zonas con terreno inestable. Algunos sabían del riesgo, pero a otros no les avisaron. «Cuarenta años de advertencias de geólogos y de ordenanzas municipales elaboradas para asegurar la construcción de casas seguras» se ignoraron o no se explicaron, publicó un periódico de Colorado Springs el 27 de abril de 2016. La vista desde muchas de esas casas era espectacular, pero el terreno debajo de ellas era un desastre.