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Sabiduría accidental

Hace unos años, una mujer me contó sobre una ocasión en que había encontrado a su hijo adolescente mirando las noticias sobre un hecho violento. Instintivamente, tomó el control remoto y cambió de canal. «No necesitas ver esas cosas», le dijo un poco enojada. Después de una discusión, le dijo que necesitaba llenar su mente con «todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo» (Filipenses 4:8). Después de cenar, ella y su esposo estaban mirando el noticiero cuando, de repente, su hijita de cinco años entró corriendo y apagó el televisor. «No necesitan ver esas cosas —dijo con su mejor voz de “mamá”—. ¡Piensen en esas cosas de la Biblia!».

Vueltas y vueltas en la cama

¿Qué te mantiene despierto durante la noche? Últimamente, no puedo dormir. Doy vueltas en la cama, tratando de encontrar una solución a algún asunto. Al final, ¡empiezo a preocuparme, ya que temo no descansar lo suficiente para enfrentar los desafíos del nuevo día!

Lady Babushka

«Lady Babushka» es uno de los misterios que rodean el asesinato del expresidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy. A pesar de aparecer en los registros del evento filmando con una cámara, no se sabe nada de ella. Esta misteriosa mujer, que vestía un sobretodo y una bufanda (parecida a una babushka rusa), nunca ha sido identificada ni se ha visto su filmación. Durante décadas, historiadores y eruditos han especulado que, por temor, nunca relató la historia de aquel oscuro día de noviembre de 1963.

Sobre un árbol

Mi madre descubrió a mi gatita Velvet arriba de la mesada de la cocina, devorando el pan casero. Con un suspiro de frustración, la echó por la puerta. Horas después, buscamos sin éxito por todo el patio a la gata desaparecida. Un débil miau se oyó con el viento; entonces, miré hacia la copa de un álamo, donde una mancha negra se veía sobre una rama.

Una oración de perdón

En 1960, Ruby Bridges, de seis años de edad, fue la primera niña afroamericana que ingresó en una escuela primaria pública de alumnos blancos en el sur de Estados Unidos. Todos los días, durante meses, la policía federal la escoltó entre una multitud de padres enojados que la insultaban y amenazaban. Una vez adentro, ya segura, se sentaba sola en un aula con Barbara Henry, la única maestra dispuesta a enseñarle.

Una nueva comunidad

Maija, la hija de cinco años de mi amiga Carrie, tiene una manera interesante de jugar. Le encanta mezclar muñecas de diferentes clases para formar una comunidad nueva. En su imaginación, todas son iguales. Cree que son más felices si están juntas, a pesar de sus diferentes tamaños y formas.

Aun si no

A veces, la vida nos lanza un golpe tremendo. Otras, algo milagroso sucede.

Desbordante

«¡No! ¡No! ¡NO!», grité. No sirvió. Ni un poquito. Mi brillante solución para nuestro problema de taponamiento —descargar de nuevo el inodoro— consiguió exactamente lo opuesto a lo que yo quería. En cuanto presioné la palanca, supe que había cometido un error. Y me quedé parado sin poder hacer nada mientras el agua se desbordaba.

Alabar la misericordia de Dios

Un integrante de nuestro grupo de estudio bíblico sugirió: «¡Escribamos nuestros propios salmos!». Al principio, algunos protestaron, diciendo que no eran buenos para escribir, pero después de un poco de estímulo, todos escribimos una conmovedora poesía en la que relatábamos cómo estaba obrando Dios en nuestras vidas. Como en el Salmo 136, cada escrito revelaba la verdad de que la misericordia de Dios es para siempre.

Libertad para seguir

Una vez, mi entrenador de atletismo en la escuela secundaria me aconsejó antes de una carrera: «No trates de ir primera. Por lo general, los que lideran se agotan demasiado rápido». Y me sugirió que siguiera de cerca a los corredores más veloces. Al dejar que ellos establecieran el ritmo, podría conservar la fuerza física y mental necesaria para terminar bien la carrera.