A toda prueba
El 28 de enero de 1986, el transbordador espacial Challenger se desintegró 73 segundos después de despegar. En un discurso de consuelo a la nación, el presidente Reagan citó el poema «Alto vuelo», sobre «la inviolable santidad del espacio», y la sensación de extender la mano y tocar «el rostro de Dios».
Compañeros en Cristo
Un estudio sobre la importancia de las relaciones saludables empezó con 268 estudiantes de la Universidad de Harvard en la década de 1930, y se expandió, entre otros, a 456 residentes de la ciudad de Boston. Los investigadores entrevistaron a los participantes y analizaron sus registros médicos durante algunos años. Descubrieron que las relaciones cercanas son el mayor factor para predecir la felicidad y la salud. Resulta ser que, si nos rodeamos de las personas correctas, lo más probable es que experimentemos una mayor sensación de alegría.
Firme en la verdad
Mi familia vive en una casa de casi 100 años, con unas paredes de yeso de maravillosa textura. Un constructor me advirtió que, para colgar un cuadro, tendría que martillar el clavo a un soporte de madera o usar un sostén de yeso. De lo contrario, era probable que el cuadro terminara en el suelo.
En el huerto
A mi papá le gustaba cantar viejos himnos. Uno de sus preferidos era «A solas al huerto yo voy». Hace unos años, lo cantamos en su funeral. El coro era sencillo: «El conmigo está, puedo oír su voz, me asegura de su amor; tan preciosa es nuestra comunión, a solas con mi Señor». Esta canción le traía gozo a mi papá… y ahora a mí.
Surfear las olas
Mientras mi esposo caminaba por la playa tomando fotos, me quedé sentada sobre una roca, preocupada por otra complicación médica. Aunque mis problemas me estarían esperando cuando regresara a casa, necesitaba paz en ese momento. Me quedé mirando las olas que rompían contra las rocas y me llamó la atención una sombra oscura en la curva de una ola. Con el zoom de mi cámara, identifiqué la forma de una tortuga marina que surfeaba las olas en paz. Tenía las aletas desplegadas y quietas. Con el rostro hacia la brisa salada, sonreí.
Considerar el precio
Las obras de Miguel Ángel exploraban muchas facetas de la vida de Jesús. En la década de 1540, bocetó una pieta (un dibujo de la madre de Jesús sosteniendo el cuerpo del Cristo muerto) para su amiga Vittoria Colonna. Dibujado en tiza, el boceto muestra a María mirando al cielo mientras abraza a su hijo inerte. Detrás de María, la viga vertical de la cruz reza las siguientes palabras del Paraíso, de Dante: «Nadie piensa en la cantidad de sangre que cuesta». Al contemplar la muerte de Jesús, debemos considerar el precio que pagó.
«Tan serviciales»
El hombre que llamó a la radio cristiana dijo que su esposa estaba volviendo a casa luego de una cirugía. Después, compartió algo que me conmovió profundamente: «Todos en nuestra familia de la iglesia fueron tan serviciales en este tiempo».
Desmalezar sabiamente
Mis nietos corren por el patio trasero de casa. ¿Están jugando? No, arrancando malezas. «¡La arranqué desde las raíces!», dice la más pequeña, mostrándome un importante logro. Lo que más disfrutamos aquel día fue arrancar de raíz las hierbas malas, eliminando esa problemática amenaza. No obstante, antes de disfrutar, fue necesario decidir hacerlo.
Te saqué la nariz
«¿Por qué las estatuas tienen las narices rotas?» es la primera pregunta que las visitas hacen a Edward Bleiberg, curador de arte egipcio en el Museo de Brooklyn.
Enfrentar las batallas con Dios
Los actos heroicos de Desmond Doss, soldado del ejército norteamericano, se representan en la película Hasta el último hombre. Sus convicciones no le permitían quitar vidas humanas, así que como médico, se comprometió a preservarlas aun a riesgo personal. En la ceremonia de entrega de la Medalla de Honor a Doss, se dijo: «El soldado de primera clase Doss rehusó esconderse y permaneció en la línea de fuego con los numerosos heridos, llevándolos uno por uno hasta el borde del barranco […]. Sin vacilar, enfrentó el bombardero enemigo y los disparos para ayudar a un oficial de artillería».