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Manos seguras

Como al desenredar una soga, los hilos de la vida de Doug Merkey se cortaban uno tras otro. «Mi madre había perdido su batalla contra el cáncer; un largo noviazgo estaba fracasando; mis finanzas disminuían; mi vocación era incierta […]. La oscuridad emocional y espiritual alrededor y dentro de mí era profunda, debilitante y aparentemente impenetrable», escribió el pastor y escultor. Esta combinación de eventos, sumada a vivir en un ático estrecho, se convirtió en el escenario de donde surgió su escultura The Hiding Place [El refugio]. Muestra las manos fuertes y con cicatrices de Cristo, juntas y abiertas en forma de copa, como un lugar seguro.

Fe inconmovible

Kevin entró en la enfermería a buscar las pertenencias de su padre después de su muerte. El personal le entregó dos cajas pequeñas. Dijo que ese día se dio cuenta de que no se necesitaba abundancia de posesiones para ser feliz.

Alentados en Dios

En 1925, Langston Hughes, un aspirante a escritor que trabajaba de ayudante de camarero en un hotel, se enteró de que un poeta al que admiraba, Vachel Lindsey, se hospedaba allí. Tímidamente, le pasó algunas de sus poesías, las cuales Lindsey elogió con entusiasmo en una lectura pública. Ese aliento hizo que Hughes recibiera una beca universitaria, abriéndole camino a su propia carrera exitosa como escritor.

Administrar nuestros dones y talentos

En 2013, el actor británico David Suchet filmaba los últimos episodios de televisión y representaba en una obra teatral al amado detective belga de Agatha Christie, Hercule Poirot, cuando desempeñó «el mayor papel de [su] vida». Entre esos proyectos, grabó una versión en audio de toda la Biblia; más de 200 horas.

Una conversación amistosa

Catalina y yo éramos buenas amigas en la escuela secundaria. Cuando no hablábamos por teléfono, nos pasábamos notas en clase para planear si dormíamos en su casa o en la mía. A veces, cabalgábamos y compartíamos proyectos escolares.

Elegir celebrar

La escritora Marilyn McEntyre relata que una amiga le enseñó que «lo opuesto a la envidia es la celebración». A pesar de la discapacidad física y el dolor crónico de esa amiga, que le impedían desarrollar sus talentos como deseaba, pudo encarnar de manera singular el gozo y celebrar con otros, «apreciando cada encuentro», hasta su muerte.

La alegría de una buena noticia

En 1964, un gran terremoto de magnitud 9.2 hizo temblar Alaska durante cuatro minutos. En Anchorage, manzanas enteras desaparecieron, dejando cráteres y escombros. Durante esa aterradora noche, la reportera Genie Chance daba mensajes por radio a la gente desesperada: un obrero escuchó que su esposa estaba viva; familias angustiadas oyeron que sus hijos, en un campamento, estaban bien; una pareja se enteró de que habían encontrado a sus hijos. La radio no dejaba de dar buenas noticias… pura alegría en medio de las ruinas.

Parte de la familia

Downtown Abbey era un programa de televisión británico sobre las vicisitudes de la ficticia familia Crawley durante los cambios sociales en la Inglaterra de comienzos del siglo XX. Uno de los personajes clave, Tom Branson, comenzó como chofer de la familia, antes de sorprender a todos al casarse con la hija menor de los Crawley. Después de un período de exilio, la pareja regresó a Downtown Abbey y él se volvió parte de la familia, accediendo a los derechos y privilegios que se le habían negado como empleado.

Evita la puerta

El lirón movió la nariz… algo delicioso estaba cerca. El aroma lo guio a un comedero lleno de semillas. El lirón trepó, se deslizó por la puerta y comió sin parar toda la noche. Solo por la mañana se dio cuenta del problema en el que estaba. Los pájaros lo picoteaban a través de la puerta del comedero, pero atascado de semillas, tenía el doble de tamaño y no podía escapar.

El desafío a las estrellas

A principios del siglo xx, el poeta italiano F. T. Marinetti lanzó el futurismo, un movimiento artístico que rechazaba el pasado, se burlaba de las ideas tradicionales sobre la belleza y exaltaba la maquinaria. En 1909, escribió Manifiesto futurista, donde declaró «el desprecio de la mujer», elogió «el puñetazo» y afirmó: «Queremos glorificar la guerra». Concluye diciendo: «¡En pie sobre la cima del mundo arrojamos nuestro reto a las estrellas!».