Month: Abril 2022

Un rey en un burro

Era el día que ahora llamamos Domingo de Ramos. Sin duda, no se trataba de la primera vez que Jesús visitaba Jerusalén. Al ser un judío devoto, iba a la ciudad todos los años para las grandes festividades (Lucas 2:41-42; Juan 2:13; 5:1). Durante los tres años anteriores, también había servido y enseñado allí. Pero este domingo, su venida era totalmente diferente: montado en un burro, mientras miles de adoradores entraban en la ciudad.

Autobús de charlas

En 2019, la Compañía de Autobuses de Oxford lanzó el instantáneamente popular «Autobús de charlas», un transporte con personas designadas dispuestas a charlar con los pasajeros que estuvieran interesados. La ruta se inició en respuesta a una investigación del gobierno que descubrió que el treinta por ciento de los británicos pasan al menos un día por semana sin una conversación significativa.

Domicilio permanente

Hace poco, nos mudamos a una casa nueva no muy lejos de la anterior. A pesar de la cercanía, tuvimos que cargar todas nuestras pertenencias en un transporte para cumplir con las fechas de las transacciones financieras. Entre la venta y la compra, los muebles permanecieron en el camión y nosotros nos hospedamos en un hotel. Durante ese tiempo, me sorprendió descubrir cuánto me sentí «como en casa» a pesar de haber dejado nuestro hogar físico; simplemente, porque estaba con quienes más amo: mi familia.

Verdadera hospitalidad

«¿Kumain ka na ba?» [¿Has comido?].

Pelea en el aparcamiento

La escena en el aparcamiento podría haber sido divertida si no hubiese sido tan trágica. Dos conductores estaban discutiendo a los gritos porque el auto de uno de ellos estaba bloqueándole el paso al otro, y se intercambiaban palabras duras.

Una buena obra

De joven, Charles Spurgeon luchaba con Dios. Había crecido yendo a la iglesia, pero lo que predicaban le parecía sin sentido. Le costaba creer en Dios, y dijo: «me disgustaba y me sublevaba». Una noche, una tormenta feroz obligo al Spurgeon de 16 años a refugiarse en una pequeña iglesia metodista, donde el sermón del pastor parecía dirigirse personalmente a él. En ese momento, Dios triunfó en la lucha, y Charles aceptó a Jesús como Salvador.

Consejo sabio

Mientras asistía al seminario, trabajaba a tiempo completo, hacía un turno de capellanía y una pasantía en una iglesia. Mi padre me dijo: «Vas a sufrir un colapso». No le hice caso, pensando que él era de otra generación y no entendía sobre establecer metas.

El gran amor de Dios

Cuando una amiga me pidió que les hablara a unas adolescentes en un taller sobre la pureza, me negué. A esa edad, yo había luchado con eso y llevé durante décadas marcas provocadas por mi inmoralidad. Después de casarme y perder a nuestro primer bebé durante el embarazo, pensé que Dios me estaba castigando por aquellos pecados. Cuando entregué mi vida al Señor, a los 30 años, confesaba repetidamente mis pecados y me arrepentía. La culpa y la vergüenza me consumían. ¿Cómo podía compartir de la gracia de Dios si ni siquiera yo podía experimentar plenamente su gran amor por mí? Gracias a Dios, con el tiempo, Él eliminó las mentiras que me encadenaban a mi pasado. Por su gracia, por fin recibí el perdón que me había estado ofreciendo todo el tiempo.

Edificar juntos para servir

En la cultura rural amish, la construcción de un granero es un evento social. A un granjero y su familia les llevaría meses construirlo, pero los amish, haciéndolo juntos, aceleran el trabajo. Apilan las maderas y preparan las herramientas, y luego, el día establecido, reparten las tareas y colaboran para levantar el granero… a veces, en un solo día.

Marcas testigo

«¿Ve eso?». El relojero iluminó una marca delgada y pequeña grabada dentro del antiguo reloj del abuelo, en el que estaba trabajando en casa. «Es probable que otro relojero haya puesto esa marca hace casi un siglo —dijo—. Se llama “marca testigo”, y me ayuda a saber cómo ajustar el mecanismo».