Fiel y perdonador
«¡No es mi culpa!». Así dice Han Solo en El imperio contraataca, cuando su nave es atacada y parece no haber escapatoria, todo por faltar una reparación. Cuando lo dice, uno se pregunta si no tendrá al menos algo de responsabilidad por lo sucedido, aunque no quiera admitirlo.
El poder de la resurrección
Cien dólares… la factura de servicios de Loretta era mucho más alta de lo habitual. «Pero el Señor proveerá», le dijo a su hijo. Ese mismo día recibió un mensaje de texto de su hermano menor: «Loretta, siempre me alientas y quiero agradecerte. Te mandé algo por correo». Esa tarde, encontró una tarjeta de regalo de su hermano por cien dólares. ¿Un milagro? Tal vez no para algunos, pero a ella, la «coincidencia» le pareció milagrosa.
Servir a Dios por amor
Mi papá era un hombre muy trabajador, pero no era hábil con las reparaciones. A veces, cuando el tractor, la caldera o la plomería fallaban, algún vecino o amigo venía a arreglarlo. Papá ofrecía pagarles, aunque sabía que no podía afrontar lo que realmente merecían. Pero ellos no aceptaban nada; simplemente les encantaba ayudar. «Gracias —les decía él—, hasta que te paguen mejor». Aún no estoy segura de qué quería decir. Tal vez él u otra persona hicieron algo por ellos más adelante.
¿Por qué Viernes Bueno?
¿Por qué en inglés se llama Viernes Bueno [Good Friday] al Viernes Santo? ¿Qué tiene de «bueno»? ¿Por qué no se llama Viernes Triste o Viernes Malo? Se supone que es un día de reflexión dolorosa, no de celebración. En Alemania, se lo llama Karfreitag: Viernes de Dolores. ¿Por qué se lo llama «Bueno»? Se cree que surgió de una tradición más antigua que lo llamaba «Viernes de Dios».
Recordatorios de amor
Cuando me fracturé el brazo, mi amigo Rex me sorprendió enviándome un paquete solidario con sopas y un hermoso cucharón plateado. Me conmovió profundamente y conservé el cucharón mucho después de haber consumido la sopa. Mi brazo ya sanó y el querido Rex ha fallecido, pero su gesto de amor sigue expresando el amor de Dios hacia mí. Cada vez que tomo el cucharón, doy gracias a Dios por su amor manifestado a través de mi amigo.
Integridad verdadera
En una entrevista de trabajo, a Carol le preguntaron repetidamente: «¿Por qué dejaste tu empleo anterior?». El entrevistador intuía el conflicto con su antiguo jefe y quería saber qué había sucedido.
La perspectiva de Dios
Hudson Taylor dejó Inglaterra para compartir el evangelio de Cristo en China. Aunque el ministerio era desafiante, también era exitoso. Pero en 1865, al considerar enviar personas a servir en una zona más peligrosa, sintió un «conflicto intenso». Después de luchar con Dios en oración, escribió: «El Señor conquistó mi incredulidad y me rendí, [reconociendo] que toda la responsabilidad […] y las consecuencias deben descansar en Él».
Seguir avanzando por fe
Para recibirse de abogado, Maxcy Filer tuvo que aprobar el arduo examen estatal de tres días. Lo tomó no una ni dos, sino cuarenta y ocho veces hasta aprobarlo. ¿Su objetivo? Abogar por los desfavorecidos en Compton, su querida ciudad. Entre su primer y último intento —durante veinticinco años—, Filer y su esposa criaron a siete hijos, y todos fueron a la universidad. Cuando prestó juramento, el juez dijo: «Tres palabras sobre Maxcy Filer: perseverancia, perseverancia, perseverancia».
Lágrimas y esperanza
Aunque era Domingo de Ramos, un día para celebrar la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, para Mary Edwar se convirtió en un momento de profundo dolor. Al salir de su iglesia, ella y su esposo, Kareem, iban de la mano cuando explotó una bomba. El artefacto mató a Kareem e hirió a Mary, provocándole la pérdida de su embarazo.
Orar las promesas de Dios
«No, no puedes ir al lago», le dije a mi hija mientras tenía mi cabeza bajo el fregadero, reparando una tubería. «Papá, me prometiste que después de terminar mis tareas, podría ir», me recordó. Había olvidado lo que le había prometido porque estaba distraído.