Llamado a la consolación
En su libro Dear Mrs. Kennedy [Querida Sra. Kennedy], Jay Mulvaney y Paul De Angelis observan que durante las semanas siguientes al asesinato del presidente estadounidense John Kennedy, su viuda, Jacqueline, recibió casi 1.000.000 de cartas de personas de todo el mundo. Algunas eran de parte de jefes de estado, famosos y amigos cercanos. Otras provenían de personas comunes y corrientes, que las dirigían a la «Señora Kennedy, Washington» o la «Sra. Presidenta, Estados Unidos». Todos escribían para expresar su dolor y condolencias por la gran pérdida de esta mujer.
Dosifícate
Hace poco, comencé a tener un problema físico. Me dolían el hombro y el brazo izquierdo, tenía un sarpullido doloroso en el antebrazo y el pulgar, y me sentía fatigado constantemente. Cuando por fin fui al médico, descubrí que tenía una especie de herpes. El doctor me recetó una medicación antiviral y me dijo que harían falta varias semanas para que la enfermedad desapareciera.
Un nombre adecuado
El nombre de la nación del sudeste asiático, Indonesia, está formado por la combinación de dos palabras griegas que, juntas, significan «isla». Este nombre es adecuado porque Indonesia está formada por más de 17.500 islas que abarcan casi 1.950.000 kilómetros cuadrados. Indonesia: un nombre adecuado para una nación de islas.
Más de lo merecido
A veces, cuando la gente me pregunta cómo estoy, respondo: «Mejor de lo que merezco». Recuerdo que una persona bienintencionada me dijo: «Ay, no, Joe, mereces mucho»; a lo cual contesté: «En realidad, no». Pensaba en lo que de verdad merezco: el juicio divino.
Escuchar
En su libro Escuchando a los demás, Joyce Huggett escribe sobre la importancia de aprender a escuchar y responder con eficacia a situaciones difíciles. Relata algunas de sus experiencias de escuchar a personas con problemas, y menciona que suelen darle gracias por todo lo que ha hecho por ellas. «En muchas ocasiones —escribe—, no “hice” nada. Sencillamente, escuché. Llegué a la conclusión de que esto solo es una manera eficaz de ayudar a otros».
Anclas en la tormenta
Cuando Matías y Julieta intentaron llevar su velero a una ensenada durante el huracán Sandy, el barco encalló. Mientras las olas los golpeaban, arrojaron rápidamente el ancla. Esto mantuvo el velero en su lugar hasta que llegó el rescate. Dijeron que si no hubieran tirado el ancla, habrían perdido el barco. Sin esta herramienta, las olas lo habrían estrellado contra la costa.
Había una vez
Algunos dicen que la Biblia es una simple colección de cuentos de hadas. Un niño que mata a un gigante. Un hombre al que se lo traga un gran pez. El arca de Noé. Incluso algunas personas religiosas piensan que estos acontecimientos son solo cuentos agradables con una buena moraleja.
Interrupciones
Mi hermana y yo anhelábamos pasar unas vacaciones en Taiwán. Habíamos comprado los boletos de avión y reservado habitaciones en un hotel. Pero dos semanas antes del viaje, ella se enteró de que debía permanecer en Singapur para lidiar con una emergencia. Nos sentimos desilusionadas de que se frustraran nuestros planes.
Lista de deseos
Hace poco, un amigo me contó que, cuando llevó a su hermana a Europa, tachó uno de los ítems en su lista de cosas que deseaba hacer antes de morir. Aunque él ya había visitado este lugar muchas veces, ella nunca había ido. Me sorprendió que en su lista de deseos figurara este generoso objetivo, y me llevó a preguntarme cuántos de mis sueños y metas apuntan a los demás.
Muchos consejeros
Thomas à Kempis, teólogo del siglo xv, dijo: «¿Quién es tan sabio como para conocer perfectamente todas las cosas? Por lo tanto, no confíes demasiado en tu propia opinión, sino está dispuesto a escuchar las opiniones de los demás. Aunque tu parecer puede ser correcto, si por amor a Dios lo desestimas y sigues el de otro, te beneficiarás aun más». Thomas reconocía la importancia de buscar la opinión de consejeros de confianza al hacer planes para la vida.