La nueva normalidad
Un pastor, capacitado para aconsejar en casos de traumas emocionales y sufrimiento, comentó que el mayor desafío para quienes sufren no es la tristeza que sigue a la pérdida, sino la adaptación a una forma de vida diferente. Lo que antes parecía normal tal vez nunca vuelva a ser así. Por eso, el reto para aquellos que brindan ayuda es colaborar con esas personas mientras se adaptan a la «nueva normalidad». Es probable que esta ya no incluya una buena salud, relaciones interpersonales apreciadas ni un trabajo satisfactorio. Tal vez implique vivir sin un ser amado que ha muerto. La gravedad de tales pérdidas nos obliga a vivir una clase de vida distinta, independientemente de lo incómoda que pueda resultar.
Prohibido tocar
Cuando tenía doce años, sentí curiosidad por ver la Biblia que le habían regalado a mi papá cuando se jubiló de la papelera. Venía en una caja especial de cedro con las palabras SANTA BIBLIA, y yo supuse que «santa» significaba prohibido tocar. Aun así, di una mirada para ver qué había adentro. En el centro, tenía una ilustración de Jesús colgado en una cruz, junto con las palabras de Juan 3:16. También tenía una lámina transparente color rojo que cubría la hoja, lo cual supuse que significaba que el Señor Jesús derramó su sangre y murió.
Despierto en el cielo
Uno de los aspectos más peligrosos de volar es el aterrizaje. A medida que el avión se acerca a la tierra, el tráfico aéreo está más congestionado, el clima sobre la tierra puede ser mucho peor que a 9.000 metros (30.000 pies) de altura, y las pistas quizá estén ocupadas por otros aviones. Por eso, los pilotos dependen de los controladores de tráfico aéreo para que coordinen todos los detalles, de modo que todas las aeronaves puedan llegar sin problemas. Sin esos controladores, el caos sería inevitable.
Negocios riesgosos
Cuando la crisis financiera mundial se agudizó en el 2010, los ejecutivos de un banco internacional fueron investigados por engañar a sus clientes en cuanto al riesgo que implicaban ciertas inversiones que estaban promocionando. Aunque prometían un elevado interés, la firma sabía que la inversión estaba destinada a fracasar y que dejaría sin nada a quienes se adhirieran.
Una imagen de Él
Un día, mi hijo le quitó el capuchón a un marcador anaranjado y dibujó a su padre. La interpretación del niño mostraba ojos, una nariz y una boca, todo dentro de un círculo encima de dos palos largos (él me informó que eso eran las piernas). Aunque mi pequeño recibió una buena calificación por el esfuerzo, su imagen no mostraba ningún rasgo que tan siquiera reflejara algún parecido con mi esposo: ojos azules, una sonrisa confiada y un cabello salpicado de canas.
La teoría de todo
Los científicos han estado buscando la «teoría de todo». El que piensa que la encontró es el físico Brian Greene, que escribió El universo elegante: supercuerdas, dimensiones ocultas y la búsqueda de una teoría final. Su «teoría de la cuerda» es un concepto complicado que sugiere que todas las cosas, en su nivel más diminuto, son una combinación de filamentos vibratorios o cuerdas. Ha descrito su teoría como «una estructura con la capacidad de responder a cada aspecto sobre el cual está construido el mundo».
Aguzarnos mutuamente
Las redes sociales en Internet están creciendo. Aunque las personas estén a mucha distancia, pueden compartir ideas y encontrar un oído atento de sus conocidos en línea. Los blogs, los twits, los correos electrónicos y los sitios web ofrecen otras formas de poder recibir y brindar guía espiritual.
Sin recompensa
La mayoría de nosotros espera que los amigos y los colegas nos recompensen: una palmada en el hombro, una medalla de héroe, un aplauso, un elogio sincero. Pero, según Jesús, las recompensas más importantes llegan después de la muerte. Es posible que las acciones más significativas de todas se hagan en secreto y que Dios sea el único que las vea. En pocas palabras, el mensaje del reino es este: Vive para Dios y no para los demás.
La honestidad de Hemán
Me maravilla Hemán, el poeta que escribió el Salmo 88. Su vida era una angustia constante. «… mi vida está hastiada de males…», se lamentaba (v. 3). ¡Estaba harto de sufrir!
Vida comunitaria
Josh Hamilton, jugador de béisbol de los Texas Rangers ha luchado contra la drogadicción y el alcoholismo. Por eso, cuando su equipo ganó la final de 2010, estaba preocupado por la celebración después del juego. Admitió que, para alguien que está recuperándose del alcoholismo, no es bueno estar en medio de una «lluvia» de champaña. Pero sucedió algo hermoso. En vez de champaña, sus compañeros llenaron el vestuario de gaseosa de jengibre, para que Hamilton pudiera participar de la fiesta. ¡Qué cuadro maravilloso de sentido comunitario y de poner las necesidades de los demás por encima de las propias!