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Articles by Philip Yancey

La buena Tierra

Mientras giraba alrededor de la luna en 1968, un astronauta del Apollo 8 describió el paisaje lunar como «un horizonte inquietante […], un lugar sombrío y desagradable». Después, la tripulación se turnó para leerle Génesis 1:1-10 al mundo que miraba. Cuando el comandante Borman terminó el versículo 10, «Y vio Dios que era bueno», concluyó: «Que Dios los bendiga a todos en la buena Tierra».

Una comunidad que edifica

Según Henri Nouwen, «comunidad» es el lugar donde vive la persona con la que menos quisieras vivir. A menudo, nos rodeamos de aquellos con quienes más queremos vivir, y formamos un grupo cerrado, no una comunidad. Cualquiera puede formar un club; pero hace falta buena voluntad, una visión compartida y mucho esfuerzo para formar una comunidad.

Gracia total

L a enseñanza de Jesús sobre los ideales absolutos y la gracia total parece contradictoria.

El rostro de Dios

Gran parte de mi carrera como escritor ha girado en torno al tema del sufrimiento. Vuelvo una y otra vez a la misma pregunta, como si hubiera una antigua herida que no se ha curado. Quienes leen mis libros parecen ponerles rostro a mis dudas. Recuerdo a un joven pastor que me llamó tras saber que su esposa y su hijita morirían de SIDA por una transfusión de sangre infectada, y preguntó: «¿Cómo puedo hablarles a mis jóvenes del amor de Dios?».

¿Le intereso a alguien?

Mientras espero para pagar en el supermercado, miro alrededor y veo jóvenes con la cabeza afeitada y anillos en la nariz buscando patatas fritas embolsadas; un joven profesional comprando carne, espárragos y patatas; y una anciana observando los duraznos y las fresas. Me pregunto: ¿Conoce Dios el nombre de todas estas personas? ¿Realmente le interesan?

La ayuda mutua

«El cuerpo de Cristo» se utiliza más de 30 veces en el Nuevo Testamento. Pablo usa esta frase como una imagen de la Iglesia. Tras ascender al cielo, Jesús dejó su misión en manos de hombres y mujeres imperfectos e ineptos. Él asumió el papel de Cabeza de la Iglesia, y dejó las tareas de brazos, piernas, orejas, ojos y voz a discípulos erráticos… a ti y a mí.

Sin temor

Casi siempre que aparece un ángel en la Biblia, lo primero que les dice a quienes lo ven es que no teman (Daniel 10:12, 19; Mateo 28:5; Apocalipsis 1:17). Es comprensible, ya que, cuando lo sobrenatural se pone en contacto con nuestro planeta, suele aterrorizar de tal manera a los seres humanos que estos caen postrados. Sin embargo, Lucas habla de una manifestación de Dios en la Tierra de una forma que no asusta. En Jesús, Dios halló finalmente una manera de acercarse que no debe generarnos miedo. ¿Qué podría asustar menos que un bebé que acaba de nacer?

Mantener la fe

Es tentador pensar en la fe como una especie de fórmula mágica. Si reúnes bastante, tendrás riquezas y salud, vivirás satisfecho y recibirás automáticamente respuestas a todas tus oraciones. Pero la vida no funciona así. Para probarlo, el autor de Hebreos repasa la vida de algunos gigantes de la fe del Antiguo Testamento, para brindar un conmovedor recordatorio de qué es la fe verdadera (Hebreos 11).

Red de seguridad

Durante años, pensé que el Sermón del Monte (Mateo 5–7), como la guía para la conducta humana, era un estándar inalcanzable. ¿Cómo pude dejar de ver su verdadero significado? Las palabras de Jesús no fueron para frustrarnos, sino para mostrarnos cómo es Dios.

Comienzo pascual

Siempre me ha intrigado un detalle de la historia de la Pascua. ¿Por qué Jesús mantenía las cicatrices de su crucifixión? Se supone que podría haber tenido el cuerpo resucitado que quisiera, pero escogió uno que podía identificarse; especialmente, por las marcas que era posible ver y tocar. ¿Por qué?