Recepción humilde
Mientras leía el primer capítulo de Santiago, me impactó la frase «recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas» (v. 21). Me vino a la mente una decisión con la que he estado luchando para tomar, y pensé: No necesito leer otro libro, asistir a otro seminario ni preguntarle a un amigo sobre esto. Debo obedecer lo que la Biblia me dice que haga. Mis esfuerzos por estar mejor informado se habían convertido en un medio para resistir la instrucción de Dios en lugar de recibirla.
Relaciones destruidas
Desde el balcón de mi casa, vi cómo demolían un edificio de apartamentos de 20 pisos. El trabajo se hizo en apenas una semana y ahora, en el mismo lugar, están construyendo uno nuevo. Ya han pasado varios meses y, aunque las tareas de edificación continúan de noche y los fines de semana, todavía está incompleto. ¡Cuánto más fácil es destruir que edificar!
Seremos transformados
Thomas De Baggio contrajo la enfermedad de Alzheimer a una edad temprana, y en el libro Losing My Mind [Perder mi mente] hace una crónica de su pérdida gradual de la memoria. Allí registra el perturbador proceso mediante el cual la persona se olvida de todo: las tareas, los lugares y las personas.
Venganzas alternativas
Un domingo, mientras un pastor predicaba, un hombre lo abordó y le dio un puñetazo. El pastor siguió predicando y el hombre fue arrestado. Después oró por él e incluso fue a visitarlo a la cárcel unos días más tarde. ¡Qué ejemplo de cómo reaccionar ante los insultos y las injurias!
¿Vida injusta?
¿Alguna vez sentiste que la vida es injusta? Para los que estamos comprometidos a hacer la voluntad de Dios y seguir Sus caminos, es fácil frustrarse al ver que a las personas que no tienen interés en Él aparentemente les va bien en la vida. Un empresario engaña y, sin embargo, consigue un importante contrato, y el muchacho que se pasa todo el tiempo de fiesta es robusto y saludable. Mientras tanto, tú o un ser querido lucha con las finanzas o con problemas de salud. Esto nos hace sentir desengañados, como si no sirviéramos para nada.
Palabras fuertes
En un libro titulado UnChristian (Anticristianos), se enumeran razones por las que a algunos incrédulos no les gustan las personas que profesan fe en Jesucristo. La mayor queja tiene que ver con el modo en que algunos creyentes tratan a los incrédulos, y en ese estudio, estos tienden a considerar a los cristianos hipócritas, críticos, ásperos y odiosos con aquellos que los rechazan.
Paciencia para ser paciente
Los niños quieren las cosas ya: «¡Pero yo quiero el postre ya!», «¿ya llegamos?», «¿ya podemos abrir los regalos?». Por el contrario, a medida que crecemos, aprendemos a esperar. Los futuros médicos esperan durante su capacitación; los padres aguardan esperanzados que el hijo perdido regrese; nosotros esperamos cosas que valgan la pena hacerlo, y, en el proceso, aprendemos a ser pacientes.
El dedo fuerte
Hace poco, oí sobre un deporte que supera mi imaginación; no puedo entender cómo puede ser que alguien lo practique. Se llama «lucha del dedo del pie». Todos los años, gente de todo el planeta se reúne en Inglaterra para las competiciones mundiales. Los participantes se sientan en el suelo, uno frente al otro, y después sujetan el dedo gordo del pie de uno al del otro. El objetivo es voltear el pie del oponente de manera similar a como lo hacen los que compiten en pulseadas con los brazos. Me resulta extraño.
Vengan a mí
Mientras Amelia, de 19 años de edad, esperaba en el consultorio del médico, reconoció que a través de los altavoces se interpretaba el conocido himno ¡Cuán tiernamente el Señor nos convida! Recordar las palabras la hizo sonreír. ¡Quizá una canción cuya letra dice «vienen las sombras, se acerca la muerte» no sea la música de fondo más apropiada para un consultorio médico!
Beneficio de la duda
En 1860, Thomas Inman les recomendó a sus colegas médicos que no prescribieran un medicamento para curar si no estaban seguros de que serviría. Debían otorgarle al paciente «el beneficio de la duda». Esta frase es también un término legal que significa que si un jurado tiene pruebas conflictivas que lo hace dudar, el veredicto que debe dar es el de «inocente».