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Perfectamente aptos

«¿Qué habilidades tiene usted?» Esta pregunta, formulada a un amigo mío en una entrevista laboral, buscaba determinar si él encajaría en un determinado puesto. De inmediato, pensó en sus capacidades y talentos, con la esperanza de enfatizar aquellas cualidades particulares que poseía y que podrían contribuir al éxito de la compañía.

Sorpresas divinas

Si Noemí había soñado con volver próspera y exitosa a su antiguo hogar, entrar en Belén probablemente fue una pesadilla. Mientras vivía en una tierra extraña, había perdido a su esposo y a sus dos hijos, y regresaba con una sola nuera y un corazón inundado de tristeza. «No me llaméis Noemí [placentera], sino llamadme Mara [amargada]», les dijo a sus antiguos vecinos, «porque en grande amargura me ha puesto el Todopoderoso» (Rut 1:20).

Bendice las interrupciones

Si tu vida se parece un poco a la mía, estará bastante bien planificada. Tengo un calendario que me recuerda las citas, las reuniones y otras actividades que debo realizar. Inevitablemente, las interrupciones me cambian el día de manera dramática; y aunque pueden ser frustrantes, también tienen su lado positivo.

Regalo de cumpleaños

Cuando le recordé a mi esposo que se acercaba el día en que cumpliría 39 años, dijo que no quería ningún regalo. Sí, claro, pensé, y seguí insistiendo para que me diera una idea de qué regalarle. Fue entonces cuando me dijo que quería ofrendar el dinero que supuestamente se gastaría para su cumpleaños.

Camino a la colisión

Mi esposa y yo íbamos en automóvil por una autopista cuando vimos que un conductor giró a la izquierda en una rotonda ubicada entre los carriles de ambas direcciones, la cual estaba diseñada para que la usaran solamente los vehículos de servicio de emergencias. El hombre tenía planeado girar en «U» y regresar en el sentido contrario.

Añoranza del hogar

Cuando nuestro hijo Esteban era niño, fue durante una semana a un campamento de verano con un grupo cristiano. Después de unos días, recibimos una carta de él dirigida a «Mamá y Papá Crowder» que simplemente decía: «Por favor, vengan y llévenme a casa hoy mismo». Lo que su mente infantil no podía comprender era, desde luego, que pasarían algunos días hasta que recibiéramos su carta y otros más antes de que pudiéramos ir a buscarlo. Lo único que sabía su corazón de niño era que añoraba estar en casa con mamá y papá… y algo así puede ser difícil para un pequeño.

Enfrentar el futuro

Mientras revisaba unos viejos archivos, encontré un número especial de 1992 de la revista Time titulado «Más allá del año 2000: Expectativas para el nuevo milenio». Fue fascinante leer las predicciones de hace dos décadas sobre lo que pasaría en el futuro. Se exponían algunas consideraciones generales, pero nadie anticipaba ninguno de los acontecimientos ni de las innovaciones que han cambiado radicalmente nuestra vida. La declaración que más me impactó fue esta: «La primera regla de la pronosticación es que lo imprevisto hace que el futuro sea imprevisible».

Ejercicio para la piedad

El Año Nuevo suele ser un momento cuando decidimos cuidarnos mejor: hacer ejercicio, comer correctamente y, tal vez, bajar algunos de los kilos que incorporamos durante las fiestas. Pablo dice: «… el ejercicio físico trae algún provecho…» (1 Timoteo 4:8 nvi); por eso, me esfuerzo para alcanzar la mejor condición física posible. Trato de comer más o menos lo correcto, aunque me encanta el pollo frito. Levanto pesas y camino, pero sé que mi cuerpo no va a seguir mucho tiempo en este mundo. Su fuerza está disminuyendo.

La búsqueda

Cuando mi esposo Carl quería formalizar el noviazgo conmigo, se lo tomó realmente en serio. Llamaba, escribía notas, hacía preguntas profundas, me compraba flores, dulces, libros, otros regalos y me invitaba a cenar. Dedicaba mucho tiempo y esfuerzo en disuadirme.

No lo tomes a risa

Conducir un camión inmenso por las heladas carreteras del norte de Alaska quizá parezca ser una tarea que requiere un buen sentido del humor. Sin embargo, cuando un chofer oyó a través del sistema de intercomunicación que otro conductor llamado Alejandro se reía con frecuencia y bastante ruidosamente, empezó a irritarse. Entonces, hizo algunos comentarios despectivos sobre su colega y su risa campechana.