Categoría  |  Nuestro Pan Diario

¡Pare!

La vida es una empresa con mucha actividad. Parece que siempre quedan más cosas para hacer, lugares adonde ir y personas a quienes conocer. Y aunque a nadie le gustaría una vida sin nada significativo que hacer, el ritmo vertiginoso amenaza con robarnos la tranquilidad que necesitamos.

Mi amigo Guillermo

Cuando nos bajamos del autobús para visitar un hogar de niños con discapacidades psicofísicas, en Cospe, Jamaica, nunca imaginé que me encontraría con un jugador de fútbol. Cuando el coro de jóvenes y los otros adultos acompañantes se dispersaron para abrazar a los niños, demostrarles afecto y jugar con ellos, yo me crucé con un joven llamado Guillermo.

Verdadera libertad

Gracias a la inventiva de nuestros amigos chinos, hoy en los Estados Unidos de América se celebra el día de la independencia con un enorme despliegue de coloridos fuegos artificiales.

Oración por correo electrónico

Hace poco, estaban por operar a un amigo mío. Dos discos intervertebrales y un tendón de Aquiles cortado le producían muchísimo dolor. Después de decirle que iba a orar por él, se me ocurrió la idea de mandarle algo por escrito para alentarlo aún más. Entonces, le envié el siguiente mensaje por correo electrónico:

Un nuevo día

En un culto matinal al que asistí hace poco, la persona que abrió la reunión empezó con una oración que decía algo así: «Señor, gracias porque hoy es el comienzo de un nuevo día que nunca vimos antes». Aunque la idea parecía evidente, esa plegaria me hizo pensar en un par de cosas. En primer lugar, como cada día es una oportunidad nueva, estará llena de situaciones que no podemos prever ni para las cuales estamos preparados. Por esta razón, es importante que reconozcamos nuestras limitaciones y que dependamos plenamente de Dios, para que podamos vivir en su gracia y poder, en vez de supeditarnos a nuestros recursos personales.

Recolección de ofrendas

Ed Dobson, pastor de la congregación a la que yo asistía, solía decir que no le gustaba predicar sobre las ofrendas para la iglesia. Como su trabajo anterior exigía que se recolectaran fondos, le desagradaba imponerle a la gente presiones innecesarias. Sin embargo, cuando estaba enseñando 2 Corintios y llegó a los capítulos 8 y 9, no pudo evitar el tema. Lo que más recuerdo de ese mensaje fue la ilustración que utilizó. Puso en el suelo el plato donde se recolectaban las ofrendas, colocó los pies encima y permaneció allí mientras hablaba sobre la importancia de dar todo nuestro ser al Señor, no solo las billeteras.

Ignorancia e inocencia

Algunas personas evitan ir al médico porque no quieren saber que padecen algo malo. Otras evitan ir a la iglesia por la misma razón. Pero ignorar una enfermedad no nos devuelve la salud, como tampoco nos convierte en inocentes el ignorar nuestro pecado.

¡La ayuda está en camino!

Cuando 33 mineros quedaron atrapados bajo la tierra en lo profundo de una mina en Chile, me pregunto si se habrán sentido totalmente perdidos y condenados a una muerte lenta y dolorosa. ¡Imagina la alegría que habrán sentido cuando recibieron un mensaje del exterior diciendo que sabían exactamente dónde estaban y que ya había empezado el proceso para rescatarlos!

Alabar la soberanía

En el libro de James F. Cooper, El último mohicano, conocemos a un personaje llamado David Gamut. Es un cristiano devoto que se deleita en poner música a los salmos y cantarlos sin importar las circunstancias que enfrenta en la vida. Gamut está convencido de que se puede confiar en Dios tanto en las crisis como en los buenos momentos. Vive su vida alabando la soberanía de Dios: su poder, autoridad y control absolutos sobre el mundo.

Dedicados a cuidar

Durante los meses siguientes a la muerte de mi suegra, recibimos numerosas tarjetas y cartas del personal de la residencia para enfermos terminales, que con tanto amor la habían cuidado y acompañado a nuestra familia por el sendero de la pérdida de un ser querido. Una carta contenía conceptos sobre cómo convertir la tristeza en algo constructivo. Otra decía: «A medida que se acerca la fecha del cumpleaños de su madre, la recordamos y los tenemos a usted y a su familia presentes en nuestros pensamientos y oraciones». Estos maravillosos cuidadores saben que el dolor es un proceso ininterrumpido que requiere ayuda y respaldo permanentes, y demuestran una profunda compasión en todo lo que hacen.