Categoría  |  Nuestro Pan Diario

Historias de vida

Cuando era niño, me encantaba que mi mamá me leyera cuentos. Me sentaba sobre sus rodillas y escuchaba cada palabra. Mientras ella leía, yo examinaba los detalles de cada dibujo y esperaba con ansias oír lo que diría la página siguiente.

Lista de invitados

Qumrán era una comunidad judía del siglo i que se había aislado de las influencias externas para prepararse para la llegada del Mesías. Estaba sumamente consagrada a una vida devocional, a los lavados ceremoniales y a un estricto cumplimiento de reglas de conducta. Según documentos encontrados, prohibía la entrada a los cojos, a los ciegos y a los paralíticos. Este principio se basaba en que todo aquel que tuviera una «marca» corporal estaba ceremonialmente contaminado. Durante sus comidas comunitarias, los discapacitados nunca aparecían en la lista de invitados.

Como Jesús

Durante una actividad para niños en la iglesia, la maestra habló sobre el primero de los Diez Mandamientos: «No tendrás dioses ajenos delante de mí» (Éxodo 20:3). Sugirió cómo los niños pueden obedecer este mandato: «Nada debe ser más importante que Dios… ni los dulces, ni las tareas escolares ni los videojuegos». Les dijo que poner a Dios primero significaba que el tiempo para leer la Biblia y orar debía estar antes que cualquier otra cosa.

Palabras puras

Hace un tiempo, una actriz galardonada defendió valientemente sus convicciones al irse en medio de una ceremonia anual de entrega de premios en música. ¿El motivo? Se sentía cada vez más molesta y decepcionada por lo que describió como «una arremetida de chistes obscenos y de frases de mal gusto», comentarios vulgares y groseros de parte de presentadores, artistas y anfitriones. Señaló que la velada había sido una ofensa para todo el que tuviera una pizca de dignidad y respeto hacia sí mismo.

Escoge a tu Dios

Hace poco, vi una publicidad en la web sobre un juego basado en la mitología griega. Hablaba de ejércitos, dioses mitológicos, héroes y conquistas. Lo que me llamó la atención fue cómo empezar a jugarlo. Te inscribes por Internet, escoges tu dios y construyes tu imperio.

Brazos abiertos

En el funeral de la exprimera dama de los Estados Unidos Betty Ford, su hijo Steven declaró: «Ella era la que brindaba amor y consuelo, la primera en abrazarte. Hace 19 años, cuando yo luchaba contra el alcohol, mi madre […] me hizo uno de los regalos más grandiosos: me mostró cómo entregarme a Dios y aceptar su gracia en mi vida. Y rodeado por sus brazos, me sentí como el hijo pródigo que regresaba al hogar, con el amor de Dios que fluía a través de ella. ¡Ese sí que fue un buen regalo!».

Un canto para recordar

Me encantó recibir de regalo por correo un CD de música aplicada a las Escrituras. Después de escucharlo varias veces, algunas de las melodías me quedaron grabadas en la memoria. Al poco tiempo, podía cantar las palabras de un par de versículos de los Salmos, sin ayuda de la grabación.

Listo para el cielo

El 1 de marzo de 1981, el predicador y comentarista bíblico D. Martyn Lloyd-Jones yacía en su lecho de muerte. Desde 1939 hasta 1968, había sido pastor de la iglesia Westminster Chapel, en Londres. En sus últimos días de vida, había perdido la capacidad de hablar. Para indicar que no quería que oraran más por su recuperación, escribió: «No atrasen mi llegada al cielo».

Eres necesario

Se cuenta la historia de un director de orquesta que estaba ensayando con sus músicos. El órgano desplegaba una melodía hermosa, los tambores tronaban, las trompetas resonaban y los violines vibraban maravillosamente. Pero él notó que faltaba algo: el flautín. El músico se había distraído y esperaba que no se hubiera notado la ausencia de su instrumento. Entonces, el director le recordó: «Todos somos necesarios».

Problemas

Me alegró ver que los últimos días del año se acercaban. Habían estado tan llenos de angustia, enfermedad y tristeza. ¡Estaba preparada para recibir enero con toda su algarabía!