El sobre perdido
Lo encontré cuando volvíamos a casa, después de visitar a nuestra familia que vivía lejos. Estaba cargando gasolina cuando vi un sobre grande y sucio en el suelo. Lo tomé, así como estaba, y miré lo que contenía. Para sorpresa mía, eran cien dólares.
La otra cara del amor
En la época de Jesús, las posadas romanas tenían una reputación tan mala que los rabinos prohibían que aun el ganado se dejara allí. Ante semejantes condiciones negativas, los cristianos que viajaban solían recurrir a la hospitalidad de otros creyentes.
¿Hay esperanza?
Edward Payson tuvo una vida sumamente difícil. La muerte de su hermano menor lo destrozó. Padecía bipolaridad, y durante días, sufría terribles migrañas. Como si eso fuera poco, quedó paralítico de un brazo al caerse de un caballo, ¡y casi muere de tuberculosis! Lo sorprendente es que no se desanimó ni perdió las esperanzas. Sus amigos dijeron que antes de…
Cuidadosamente tallado
En un video de YouTube, Alan Glustoff, un productor de queso, describió el proceso que aplicaba para madurarlo; proceso que le agrega sabor y textura. Antes de poder enviarlo al mercado, cada bloque de queso se coloca de seis a doce meses en una cueva subterránea. Un cuidado minucioso se le aplica en ese medio ambiente húmedo. «Hacemos lo mejor posible para darle el ambiente adecuado para desarrollarse […] y alcanzar su mayor potencial», explicaba Glustoff.
Materiales peligrosos
El sonido de la sirena me taladró los oídos cuando un vehículo de emergencia pasó junto a mi auto. Las luces intermitentes iluminaban las palabras «materiales peligrosos», al costado del camión. Después supe que iba a un laboratorio de ciencia, donde un contenedor de más de 1.500 litros de ácido sulfúrico había empezado a derramarse. Tenían que detener el derrame de inmediato porque esa sustancia puede dañar cualquier cosa que toque.
Un gracias sincero
En los preparativos para la primera entrevista de trabajo de mi hijo Xavier, mi esposo le dio una caja de tarjetas de agradecimiento para que las entregara después de reunirse con los posibles empleadores. Luego, simuló ser un entrevistador, usando sus décadas de experiencia como gerente, y le hizo preguntas a Xavier. Cuando terminaron, mi hijo colocó varias copias de su currículo en una carpeta, y sonrió cuando su padre le recordó lo de las tarjetas. «Sí, lo sé —contestó—; un gracias sincero me diferenciará de todos los otros candidatos».
Aferrar con codicia
En la antigua fábula The Boy and the Filberts [El niño y las avellanas], un niño mete la mano en un frasco y agarra un gran puñado de avellanas. Pero su mano está tan llena que queda atascada dentro del frasco. Como no está dispuesto a perder ni siquiera una sola, empieza a llorar. Finalmente, le aconsejan que suelte algunas de las avellanas para que el frasco le permita sacar la mano. La codicia puede ser un jefe severo.
Él puede
El pastor Watson Jones recuerda cuando aprendía a andar en bicicleta. Su padre caminaba a su lado, cuando el pequeño vio a unas niñas sentadas en un porche. «¡Papá, ¡ya puedo andar!», dijo. Pero no. Era tarde cuando se dio cuenta de que no había aprendido a andar sin que su padre lo sostuviera. No había crecido tanto como pensaba.
La posesión exclusiva de Dios
Imagina un salón enorme. Sentado en el trono hay un gran rey, rodeado de toda clase de asistentes, cada uno comportándose correctamente. Ahora imagina una caja a los pies del rey. De vez en cuando, el rey mete su mano en ella y toca su contenido. ¿Qué hay en la caja? Joyas, oro y piedras preciosas que son sus preferidas. La caja contiene las posesiones exclusivas del rey; una colección que lo alegra mucho. ¿Puedes imaginarte esto?
Una charla con Dios
Un estudio realizado en 2018 descubrió que a la mayoría de los estadounidenses no les gusta hablar de Dios. Solo el 7% dice que habla habitualmente de temas espirituales… y los creyentes en Jesús practicantes no son diferentes. Solo el 13% de quienes asisten regularmente a la iglesia tiene una conversación espiritual alrededor de una vez por semana.