Categoría  |  Nuestro Pan Diario

Paciencia para ser paciente

Los niños quieren las cosas ya: «¡Pero yo quiero el postre ya!», «¿ya llegamos?», «¿ya podemos abrir los regalos?». Por el contrario, a medida que crecemos, aprendemos a esperar. Los futuros médicos esperan durante su capacitación; los padres aguardan esperanzados que el hijo perdido regrese; nosotros esperamos cosas que valgan la pena hacerlo, y, en el proceso, aprendemos a ser pacientes.

El dedo fuerte

Hace poco, oí sobre un deporte que supera mi imaginación; no puedo entender cómo puede ser que alguien lo practique. Se llama «lucha del dedo del pie». Todos los años, gente de todo el planeta se reúne en Inglaterra para las competiciones mundiales. Los participantes se sientan en el suelo, uno frente al otro, y después sujetan el dedo gordo del pie de uno al del otro. El objetivo es voltear el pie del oponente de manera similar a como lo hacen los que compiten en pulseadas con los brazos. Me resulta extraño.

Vengan a mí

Mientras Amelia, de 19 años de edad, esperaba en el consultorio del médico, reconoció que a través de los altavoces se interpretaba el conocido himno ¡Cuán tiernamente el Señor nos convida! Recordar las palabras la hizo sonreír. ¡Quizá una canción cuya letra dice «vienen las sombras, se acerca la muerte» no sea la música de fondo más apropiada para un consultorio médico!

Beneficio de la duda

En 1860, Thomas Inman les recomendó a sus colegas médicos que no prescribieran un medicamento para curar si no estaban seguros de que serviría. Debían otorgarle al paciente «el beneficio de la duda». Esta frase es también un término legal que significa que si un jurado tiene pruebas conflictivas que lo hace dudar, el veredicto que debe dar es el de «inocente».

Vengan y vean

«¿Podría decirme dónde puedo encontrar las bombillas?» «Sí, claro. Venga conmigo y lo acompañaré hasta allí».

Amor útil

Al final del viaje terrenal de mi madre, ella y mi papá todavía seguían muy enamorados y compartían una sólida fe en Cristo. Mamá padecía de demencia senil y había perdido la memoria, incluso de sus familiares. No obstante, papá la visitaba constantemente en la residencia donde vivía con asistencia diaria y buscaba maneras de suplir las capacidades disminuidas de ella.

Aprender a confiar

Cuando metí mi cámara en medio del arbusto para tomar una foto de los pequeños petirrojos, ellos abrieron la boca sin abrir los ojos. Estaban tan acostumbrados a que la mamá los alimentara cada vez que se movían las ramas, que ni siquiera miraron para ver quién (o qué) provocaba el alboroto.

Paz y perdón

En 1865, cuando terminó la Guerra Civil en los Estados Unidos, habían muerto más de medio millón de soldados, la economía estaba destruida y el pueblo seguía profundamente dividido en el aspecto político. La celebración del Día de la Madre en ese país comenzó para recordar el esfuerzo de dos mujeres que buscaron paz y reconciliación durante esa época angustiosa. En 1870, Julia Ward Howe pidió que se celebrara un Día Internacional de la Madre en el que las mujeres se unieran para oponerse a todo tipo de guerra. Unos años después, Anna Reeves Jarvis empezó a conmemorar el Día de la Amistad de las Madres, con el propósito de volver a unir a las familias y a los vecinos distanciados por la guerra. Siempre se sufre muchísimo cuando los amigos y los parientes se dividen y no están dispuestos a perdonar.

La sabia hormiga

Todos los años hago algo especial para celebrar la llegada de la primavera: compro trampas para hormigas. Estas pequeñas invasoras marchan continuamente a nuestra cocina para buscar cualquier resto de comida que haya quedado en el suelo. No son exigentes; les gusta todo: trocitos de papas fritas, un grano de arroz e incluso una pizca de queso.

¿Tiempo para orar?

Una mañana, cuando era niño, estaba sentado en la cocina, mirando a mi mamá que preparaba el desayuno. De pronto, la grasa de la sartén donde freía la panceta se prendió fuego. Las llamas subieron por el aire, y mi madre corrió a la despensa a buscar un paquete de harina para arrojarlo sobre el incendio.