Simplificar
En una entrevista en la radio, a una superestrella del básquet le preguntaron sobre su habilidad especial para marcar en circunstancias cruciales el tanto ganador de un partido. El periodista quería saber cómo podía tener tanta calma en momentos de semejante presión. Él respondió que trataba de simplificar la situación. «Sólo hay que hacer un lanzamiento», dijo el jugador. Un lanzamiento… esta es la esencia de simplificar una circunstancia difícil. Concentrarse únicamente en lo que está delante de uno en ese momento. No preocuparse por las expectativas del entrenador ni de los compañeros de equipo. Simplificar.
Nuestra dependencia
Mientras disfrutaba de la llegada de una nueva sobrina nieta, recordé cuánto trabajo requiere cuidar a un bebé recién nacido. Son criaturas pequeñas y con necesidad de ser alimentadas, cambiadas, tenidas en brazos, alimentadas, cambiadas, tenidas en brazos, alimentadas, cambiadas, tenidas en brazos… Totalmente incapaces de cuidarse, dependen de las personas mayores y más sabias que tienen a su alrededor.
Lenguaje de señas
Un amigo mío es pastor de una congregación en un pequeño pueblo de montaña cerca de Boise, Idaho. La comunidad está enclavada en un valle boscoso por donde pasa un arroyo pequeño y agradable. Detrás de la iglesia y a lo largo de la corriente de agua, hay un bosquecillo de sauces, un espacio con césped y una playa con arena. Es un lugar idílico que, por mucho tiempo, ha sido el sitio de reunión de los miembros de la iglesia para esparcimiento al aire libre.
Fruta fresca
Me encantan las fotos antiguas que suelen imprimirse en la página de obituarios de nuestro periódico local. Un joven sonriente con uniforme militar y palabras tales como: 92 años, peleó por su país en la Segunda Guerra Mundial. O la joven con ojos brillantes: 89 jóvenes años, creció en una granja de Kansas durante la Depresión. El mensaje encubierto es: «¿Saben? No siempre fui viejo».
Recepción humilde
Mientras leía el primer capítulo de Santiago, me impactó la frase «recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas» (v. 21). Me vino a la mente una decisión con la que he estado luchando para tomar, y pensé: No necesito leer otro libro, asistir a otro seminario ni preguntarle a un amigo sobre esto. Debo obedecer lo que la Biblia me dice que haga. Mis esfuerzos por estar mejor informado se habían convertido en un medio para resistir la instrucción de Dios en lugar de recibirla.
Relaciones destruidas
Desde el balcón de mi casa, vi cómo demolían un edificio de apartamentos de 20 pisos. El trabajo se hizo en apenas una semana y ahora, en el mismo lugar, están construyendo uno nuevo. Ya han pasado varios meses y, aunque las tareas de edificación continúan de noche y los fines de semana, todavía está incompleto. ¡Cuánto más fácil es destruir que edificar!
Seremos transformados
Thomas De Baggio contrajo la enfermedad de Alzheimer a una edad temprana, y en el libro Losing My Mind [Perder mi mente] hace una crónica de su pérdida gradual de la memoria. Allí registra el perturbador proceso mediante el cual la persona se olvida de todo: las tareas, los lugares y las personas.
Venganzas alternativas
Un domingo, mientras un pastor predicaba, un hombre lo abordó y le dio un puñetazo. El pastor siguió predicando y el hombre fue arrestado. Después oró por él e incluso fue a visitarlo a la cárcel unos días más tarde. ¡Qué ejemplo de cómo reaccionar ante los insultos y las injurias!
¿Vida injusta?
¿Alguna vez sentiste que la vida es injusta? Para los que estamos comprometidos a hacer la voluntad de Dios y seguir Sus caminos, es fácil frustrarse al ver que a las personas que no tienen interés en Él aparentemente les va bien en la vida. Un empresario engaña y, sin embargo, consigue un importante contrato, y el muchacho que se pasa todo el tiempo de fiesta es robusto y saludable. Mientras tanto, tú o un ser querido lucha con las finanzas o con problemas de salud. Esto nos hace sentir desengañados, como si no sirviéramos para nada.
Palabras fuertes
En un libro titulado UnChristian (Anticristianos), se enumeran razones por las que a algunos incrédulos no les gustan las personas que profesan fe en Jesucristo. La mayor queja tiene que ver con el modo en que algunos creyentes tratan a los incrédulos, y en ese estudio, estos tienden a considerar a los cristianos hipócritas, críticos, ásperos y odiosos con aquellos que los rechazan.