Lado a lado
En el álbum de mi familia hay una foto de mi hija a los cuatro años de edad trabajando a mi lado y usando un martillo de juguete para reparar el revestimiento de la casa. Ese día, trabajamos lado a lado; ella imitaba todos mis movimientos, absolutamente convencida de que también estaba arreglando nuestro hogar. Pocas veces he disfrutado más una tarea. En la foto, es evidente que ella también está contenta.
¿Estás desanimado?
Como he escrito muchos artículos y un libro sobre cómo enfrentar las pérdidas en la vida, tengo el privilegio de conocer a muchos que, como yo, luchan a lo largo de nuestra travesía en este mundo. Una de mis nuevas amigas es una mamá cuya hija de 21 años murió repentinamente en el 2009, lo cual la dejó desequilibrada. Me dijo: «Me siento como marginada del mundo normal. Estoy destruida y tengo el alma abrumada de tristeza».
Más, más y más
Ahora que mi hija está aprendiendo a hablar, ha adoptado una palabra favorita: más. Dice «más» y señala una tostada con mermelada. Extendió la mano y dijo «¡más!» cuando mi esposo le dio algunas monedas para poner en su alcancía. Una mañana incluso exclamó: «¡Más papi!», cuando su padre salió para el trabajo.
Beneficios de la amistad
Cicerón fue uno de los pensadores más grandiosos del Imperio Romano. Fue un talentoso orador, abogado, político, lingüista y escritor. Aún hoy se lo cita por su clara prosa y su práctica sabiduría.
Alas como de paloma
David suspiraba mientras decía: «¡Quién me diese alas como de paloma! Volaría yo, y descansaría» (Salmo 55:6). En mi caso, construiría una cabaña en medio de las montañas o me apostaría permanentemente en una torre de vigía. Cuando la vida me agobia, yo también anhelo salir volando y descansar.
Oración sin contestar
El apóstol Pablo tenía un deseo primordial: que los judíos aceptaran al Mesías que él había encontrado. Dijo: «… tengo gran tristeza y continuo dolor en mi corazón. Porque deseara yo mismo ser […] separado de Cristo, por amor a mis hermanos» (Romanos 9:2-3). Sin embargo, ciudad tras ciudad, lo rechazaban a él y al Cristo del que predicaba.
Pacto con mis ojos
Un amigo nuestro es experto en informática. Una noche, cuando nuestra familia fue de visita a su casa, observé un versículo bíblico pegado en el monitor de su computadora: «Hice pacto con mis ojos…» (Job 31:1). Evidentemente, entendía el potencial peligro de pasar horas a solas delante de un ordenador con fácil acceso a imágenes indecentes.
Defectuoso
Un actor famoso comentó que le gustaba representar en las películas personajes «con defectos» porque la gente podía relacionarse mejor con los individuos imperfectos. Casi todos coincidiríamos en que es más fácil entender a la gente que no es perfecta porque sabemos que nosotros también somos así.
Glorificar a Dios siempre
Al parecer, solemos pensar más en cómo podemos glorificar a Dios con nuestra vida cuando estamos activos y somos fuertes. Pero me pregunto si también deberíamos considerar de qué modo podemos glorificar a Dios por medio de la muerte.
Porque Él es bueno
Joel y Laura decidieron mudarse del estado de Washington y regresar a su lugar de origen en Michigan. Para llevarse un último recuerdo especial, compraron café en su cafetería favorita y se detuvieron en su librería predilecta. Allí compraron dos adhesivos para poner en el parachoques del automóvil, que tenían la frase favorita de la ciudad de la que se despedían: «Nada como un día en Edmonds».