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Seamos específicos

El día antes de una cirugía importante, le confesé a mi amiga que la operación me asustaba tremendamente. «¿Qué te asusta?», me preguntó. «Tengo miedo de no despertarme después de la anestesia», respondí. De inmediato, Anne oró: «Padre, tú sabes todo sobre el miedo de Cindy. Por favor, tranquiliza su corazón y llénala de tu paz. Y Señor, por favor, despiértala después de la cirugía».

Oídos abiertos

Hace poco, tuve problema con mis oídos y decidí probar un tratamiento algo controvertido. Supuestamente, ablandaría la cera y quitaría cualquier impedimento para oír bien. Debo reconocer que el experimento sonaba extraño, pero como estaba desesperado por oír con claridad, me dispuse a probarlo.

Vale la pena

¿Qué daría una persona a cambio de un iPad? ¡Un muchacho de 17 años dio un riñón! Al parecer, no tenía suficiente dinero para comprarlo, pero lo deseaba tanto que estuvo dispuesto a arriesgarse a una cirugía.

Gozo

El gozo se perdió cuando Adán y Eva desobedecieron a Dios. Él los echó de su hogar en el huerto para evitar que sucediera algo peor. Si hubieran comido del árbol de la vida después de comer del de la ciencia del bien y del mal, habrían vivido en desgracia para siempre.

Veintisiete por ciento

La actitud de la gente frente a las profecías bíblicas varía muchísimo. Algunos creyentes están tan preocupados con ese tema que hablan permanentemente de los últimos acontecimientos mundiales y piensan que son señales bíblicas de que Cristo puede regresar en cualquier momento. A otros no les preocupa demasiado, y pareciera que la consideraran absolutamente irrelevante para la vida cristiana.

Yo lo inventé

Willard S. Boyle, premio Nobel de física, fue el co-inventor del «ojo electrónico» de la cámara digital y del telescopio Hubble. Un día, quería comprar una cámara nueva y fue a una tienda en Halifax, Nueva Escocia. El vendedor trató de explicarle la complejidad de la cámara, pero se detuvo porque le pareció que era demasiado complicado para que lo entendiera. Entonces, Boyle le dijo sin rodeos: No hace falta que me explique. Yo la inventé».

El círculo de los sabios

Hace tiempo, formaba parte del cuerpo de ancianos de una iglesia en California. Bob Smith, uno de ellos, era mayor que casi todos nosotros, y solía invitarnos a buscar la guía de la Palabra de Dios.

Sendero de lágrimas

Un suceso sumamente grave y trágico de la historia estadounidense fue el desplazamiento forzado de miles de aborígenes a principios del siglo xix. Después de haber cerrado acuerdos y luchado junto a la creciente población blanca, los echaron de sus tierras ancestrales. En el invierno de 1838, miles de indios cheroquis fueron obligados a marchar penosamente unos 1.600 kilómetros (1.000 millas) hacia el oeste; lo que se conoce como «El sendero de lágrimas». Esta injusticia causó la muerte de miles de personas, muchas de las cuales casi no tenían ropa, zapatos ni provisiones para semejante viaje.

Traición emocional

Hace unos años, otro hombre y yo leímos juntos Mateo 26, que habla de Jesús en el huerto de Getsemaní. «Estoy seguro de esto —dijo durante nuestra lectura—: si yo hubiera estado con Jesús en Getsemaní, no lo habría dejado solo. ¡Jamás me habría dormido!» Indignado, siguió: «¿Cómo podría alguien quedarse dormido al verlo tan turbado? ¡Prácticamente, estaba rogando que no lo dejaran!» (v. 38).

¿Por dónde voy?

Pedir que me indiquen el camino no es una de mis cosas favoritas. Siempre me parece que si sigo buscando, finalmente voy a encontrarlo. Por el contrario, mi esposa Martie siempre quiere preguntar de inmediato y no puede creer que yo no esté dispuesto a admitir que no tengo ni idea de dónde estoy. Al final, ella es la sabia. Llega a su destino rápidamente y sin angustia, mientras que yo termino perdido.